Zurdos, diestros, progres, tortugas celestiales y Elmo

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imagen tomada de rpp.com.pe

Rick Grimes, el desesperado policía de The Walking Dead, se acerca al grupo de sobrevivientes del apocalipsis zombie, al final de la segunda temporada, y les dice que todos están infectados. Ahí está el secreto y el gran detalle de la historia. Todos son zombies potenciales y no hay salvación posible, al menos no a la vista.

No hay mucha distancia por acá.

Desde hace varios meses me hace difícil e innecesario reflexionar sobre las cosas que pasan en la “vida pública” del Ecuador. Difícil porque al final toda opinión, crítica o ataque (justo o injusto) resulta ser sinónimo de afrenta. Innecesario porque tener la razón es mucho más fácil que ejercitar la razón. Complicado porque al final todos esperamos que nuestros criterios sean considerados como algo valioso.

Y si a eso le sumamos el retraso que se vive en Ecuador en actitudes sociales y en consumos intelectuales (así como en cuestionamientos básicos), el resultado es para llorar.

Esta semana, Gabriela Salgado lanzó un texto en “Como pana te digo”, un blog de humor (como base) en el que desde su posición hizo una crítica dura, y llevada por la animosidad, a lo que define como “progre” y que no deja de ser una clara referencia a lo que hacen en la página Gkillcity. Ella partía desde una posición que difícilmente se puede aceptar: “Soy una liberal conservadora, y no es un oxímoron. Creo en todas las libertades del ser humano mientras no corrompan el pensamiento colectivo del decoro. Estoy rotundamente en contra de las drogas, desde la más inofensiva planta del bosque hasta las metanfetaminas más cargadas de químicos que puedan hacerse; sin embargo, respeto el derecho de las personas de disfrutar de sus placeres, bajo su propia responsabilidad (…) A mí me ofende su desmesurado apoyo al consumo de drogas y su manera tan casual y cruda de hablar de sexo libre. Para mí esas cosas deben mantenerse en privado, porque no le competen a nadie más que a quien las practica (…) No estoy de acuerdo con los delirios de grandeza de muchos de los protagonistas de este movimiento. Que sean relevantes en una esfera social reducida no los hace personajes estelares en la película de Guayaquil, ni el centro de atención de sus detractores“. Y bueno, no hay mucho que defender porque al final ella critica algo que hace: minimiza una postura contraria y la deja por los suelos.

Y sí, “liberal-conservadora” es algo así como “cristiana – atea”.

Pero Gabriela Salgado tiene algo de razón en un párrafo, porque define un fenómeno que es imposible negar: “Siento que, con cada uno de sus ataques hacia el conservadurismo, la religión, la forma en la que se estructuran nuestras leyes y nuestra manera de vivir como sociedad, atacan directamente a las creencias de millones de personas que, por falta de oportunidades, medios, conocimiento o motivación, deciden adherirse a la mayoría conservadora de nuestro país, y eso me duele. Siento que su exagerada manera de expresar su punto de vista, rebajando la religiosidad de nuestro pueblo a una simple burla, ofende a muchos más de los que complace, y eso automáticamente los descalifica como activistas serios, y también descalifica todo tipo de quejas que puedan tener contra quienes los ofendan“.

Sí, ella no leyó su texto porque también descalifica a aquellos que asegura que descalifican. Por eso, ante ese post podríamos tener una de dos posturas: 1) Creer que está jodiendo y que hace lo mismo que critica y 2) Asumir que su propia reflexión es en realidad una paradoja y que no vale la pena.

Pero su texto importa poco, la verdad. Importa la dinámica que hay detrás, ese movimiento tan nuestro que nos convierte en jueces y en seres capaces de definir al otro como el bárbaro, el extranjero, y no jugar a acercar posturas o entender al otro… todo en función de nuestras ideas o de nuestras defensas. Gabriela se define en ese texto y se distancia del otro y al mismo tiempo le pega.

Esta actitud, llevada al extremo, le ha regalado a la humanidad textos terribles, como el Malleus Maleficarum, que han generado absurdos tan grandes como la cacería de brujas en plena Inquisición. Mucho de eso no ha desaparecido: seguimos infectados.

Si bien Gkillcity es una página que hace una gran labor al tratar temas de derechos y libertades de varios grupos de la sociedad (en el caso de la comunidad GLBT es claro y poderoso); en muchos aspectos no funciona, especialmente en las reseñas y críticas de productos artísticos y en cómo manejan algunas de las crónicas que publican. Casi siempre confunden la escritura en primera persona con escribir sobre la primera persona. Y la verdad es que la segunda opción es la menos interesante. Pero bueno, es un tema de trabajar la página y ya. Quizás deban vencer esa premisa que usan para distanciarse de medios tradicionales, pero que en la web 2.0  sí que es un pleonasmo, y de los peores: “Sin línea editorial, ni agenda”.

Desde su título, la sección “Fuck you curuchupa” tiene un tinte agresivo. La justificación del nombre dice: “Fuck You Curuchupa es la reivindicación de una postura laica y liberal sobre las ideas religiosas en la esfera pública“, y eso es un reclamo (reivindicar involucra ese sentido) y es contundente. ¿Necesario? Claro. Debemos cuestionar las costumbres de una sociedad y sus consumos… hasta los religiosos. Pero “Fuck you curuchupa”, como expresión no es solo contraponer una visión ante otra. Un “Fuck you curuchupa” involucra un “Suck my dick, progre”. Y el texto de Gabriela Salgado entra en ese campo.

No, no es un tema de forma. Es un tema de actitud.

Debo ser sincero: se me hace muy difícil creer que desde “Fuck you curuchupa” se pueda generar una verdadera discusión sobre ideas religiosas o sobre lo que significa el catolicismo para la clase media de Guayaquil y Ecuador. Y la razón está en el mismo espacio y en la forma en que se plantean las discusiones en el sitio. No es un tema de posturas, ni de ideas, pues está bien que temas como el aborto y la pedofilia sean tratados desde una posición crítica (se me hace bastante criminal que haya gente que prefiera no hacerse una idea propia sobre el tema de la pedofilia y la Iglesia Católica). Pero este, al final, es un tema de creer que mi postura es la correcta y la del otro, no. Cuando la cosa pasa por combatir esas ideas torpes y no por combatir a quienes las tienen. Y si se trata de exigir políticas de Estado en función de ciertas dinámicas, no se me ocurre que el camino sea destrozar a quienes no lo ven así. Exigencias políticas que surgen de eso se queman a sí mismas. Eso no es ejercitar la razón, es querer tener la razón.

Desde el poder político, hasta el tipo que en la fila del banco putea al guardia que le está diciendo que no hable por teléfono, porque está prohibido hacerlo por un tema de seguridad, todos luchamos por tener la razón.

Y así, nadie la tiene. Seguiremos peleando como los clanes contrarios de Highlander, hasta que uno le corte la cabeza al otro. Y se la coma, como buenos zombies infectados.

imagen tomada de es.thewalkingdead.wikia.com

La verdadera discusión o el cambio real involucra un diálogo, entender el absurdo propio y el que descansa en el otro. Porque todos tenemos curuchupas entre la gente que queremos y todos adoramos un progre a nuestro lado. Todos tenemos algo de ambos en nuestras cabezas, dando vueltas. ¿Y eso qué significa? Que el verdadero diálogo, el que permita una real reivindicación de las formas y los fondos, no termina en acabar al otro y defender la parcela personal de poder. Termina en comprender que en algo de eso que no puedo entender debe existir alguna razón y quizás, así,  podríamos acabar de una vez por todas con ideas nefastas. No enterrándolas, sino comprendiéndolas y quitándoles su peligroso hechizo a través del intercambio de ideas.

Una actitud triste genera textos tristes. El de Gabriela Salgado es uno de esos textos.

15 comentarios en “Zurdos, diestros, progres, tortugas celestiales y Elmo

  1. A mi me inquieta mucho que cuestionen el derecho de ella a expresar esta crítica u observación a un hecho que, en base a las respuestas que he obtenido, ya muchos estaban pensando. Primero pues porque muchas de las reacciones fueron tipo “tu quien eres para escribir eso, que te crees, de que punto emocional partes para escribir algo así” y me parece terriblemente irrelevante porque no afecta al punto más importante de este texto, y es que muchas personas se sienten igual.

    Es verdad que no se puede tomar este texto al pie de la letra, puedes cuestionarlo y examinarlo y vas a tener razón en muchas cosas respecto a cual es la motivación de ella para escribir, si ella misma odia, es intolerante o pierde el decoro en público como tanto critica, pero insisto, al final es irrelevante porque ya deja de tratarte del texto, de como está escrito o de lo que haga o no la autora con su vida pública, ¿si el doctor fuma, no te puede dar consejos de salud?

    Como dueño de la página, puedo decir que me topé con muchísimas respuestas positivas, no las quiero definir como “apoyo” porque no son eso, en realidad son básicamente un “yo también me siento así, no sabía como ponerlo en palabras” y es que puedes decir que “conservador-liberal” no es el término correcto pero al final existe este grupo de personas que vemos y apoyamos ideas que se identifican como liberales, pero que no significa que estamos de acuerdo 100% en como se manejan. Yo no puedo hablar con más detalle acerca de lo que piensa el resto, pero respecto a mi, pues cuando empezó este movimiento me sentí identificado, me alegré de que al fin esté alguien luchando por grupos que normalmente no se veían representados, me alegré que un grupo serio esté discutiendo el tema de las drogas en lugar del usual grupillo de junkies que le restaban seriedad al movimiento y hacían campaña grafiteando hojas de marihuana en las paredes, que defiendan los derechos de los GLBT que tan maltratados han sido en este país, que si quiera se hable del aborto, wow.

    Pero si luego ese grupo, en su mentalidad de lucha, ¿convierte el asunto en una verdadera guerra? y como toda guerra, se la declara a un “país” entero, inclusive a los que nada tienen o quieren tener que ver en el conflicto. La cosa se pone agresiva y ya no solo se critica a la iglesia católica sino a los católicos en si y lo mismo sucede con otros grupos y entonces yo detengo mi marcha junto a este ejercito y digo “hey, no me enlisté para esto”. El liberalismo es el grupo más cercano a a las ideas que tengo y que me gustaría ver en acción, pero al mismo tiempo hay muchas cosas con la que simplemente no congenio, ¿cómo me identifico? ¿me hago llamar liberal porque es lo más cercano a lo que pienso? ¿me invento un nuevo término? ¿y que pasa si algo de lo que este grupo liberal hace me ofende de forma que nisiquiera puedo considerar llamarme liberal? ¿qué soy? ¿qué son los que piensan como yo? ¿por qué no tengo derecho a cuestionar al movimiento?

    Al hablar de comentarios en la página, positivos y negativos, veo algo muy curioso, la mayoría de comentarios negativos vienen de gente que no se identifica, “anónimos” en especial los más agresivos. De la misma forma la mayoría de positivos viene de gente que vincula su cuenta de twitter, muchas de ellas llevan nombre y apellido. Por ahí se habla de que esos comentarios pertenecen a nuestros amigos y aunque algunos de nuestros amigos han comentado, la mayoría son personas que ubico en el internet, tal vez hasta sigo en twitter, pero con quienes no he tenido mayor interacción. Me parece curioso que si existe un argumento en contra, una defensa contra este punto de vista, pues la gente dispuesta a decirlo no debería temer a dar su nombre. El único cuestionamiento serio es el tuyo Eduardo y aunque no estoy de acuerdo me alegro que lo hayas hecho, el resto solo lanza indirectas en twitter y ya se sabe que lo peor de las indirectas es que no las podemos responder.

    Al final existe gente que piensa igual que Gabriela, que los liberales exageran, que algunos figueretean y que no todos los liberales queremos usar drogas o estamos de acuerdo en que son inofensivas (lo que no significa que queremos restringir el derecho a que otros las usen, responsablemente) Gabriela levantó una bandera y mucha gente se identificó con esa bandera, la forma en que lo hizo o su pasado o forma de ser, no entran en discusión, el punto es que ahora sabemos con certeza (y no hay indirecta o post que pueda cambiarlo) que MUCHA gente en Guayaquil y en el país, no se identifica con los “progres” aunque se considera liberal y ninguna discusión va cambiar esto, lo que en mi opinión es el verdadero asunto que debemos discutir y no si Gabriela escribe bien o mal o si ella odia o no.

    Saludos Eduardo y gracias por ser el único en hacer un cuestionamiento serio al respecto, el resto de “oposición” al artículo ha tomado un modo de ataque más bien infantil y eso, lamentablemente también dice mucho de los progres y de sus fans.

  2. Tus dos posturas: “1) Creer que está jodiendo y que hace lo mismo que critica y 2) Asumir que su propia reflexión es en realidad una paradoja y que no vale la pena.” Son bastante patéticas e infantiles, más allá de lo verdulera e incoherente que puede llegar a ser la autora. El texto “Carta abierta al progre” que mencionas, es bastante intolerante y ñoño, en eso coincidimos, pero desprestigiar esa opinión porque critica la intolerancia del resto es tonto. Por un lado el texto defiende prejuicios muy individuales y se ataca actitudes en lugar de ideologías, y esa es básicamente la diferencia. Es que aceptar los prejuicios y estar consciente de ello para buscar lo más cercano a la tolerancia, es muy distinto a pretender una tolerancia ideal de respeto y risitas y sin embargo odiando los convencionalismos, eso es una clara paradoja. Además, siguiendo tu reflexión, tu texto también caería en lo absurdo; en hacer lo mismo que criticas o en que sea considerado como una paradoja; y todo texto podría ser tratado como tal, pues nadie que critique actitudes podría exigir tolerancia, qué patético, esa es la típica actitud del progre ¡carajo! esperando que todo sea tolerancia y brazos abiertos ocultando hipócritamente lo que uno detesta.
    Para pretender tolerancia, hay que empezar a ser sinceros aceptando individualmente todos los conceptos que se critican por tradicionalismos o por convenciones, que siempre existen. Empezar por ejemplo a aceptar tu actitud de petimetre te llevó a escribir este texto, así como yo acepto la actitud de joderte un poco la vida diciéndotelo.

    Saludos.

  3. Si, es innegable que ninguno de los “bandos” invita a una reflexión objetiva o una conciliación de ideas, pero no considero al texto o la actitud tristes, fue cuestión de aprovechar un espacio para expresar una visión distinta desde lo personal, con la cual muchos nos identificamos ya sea total o parcialmente. Veo la referencia al término “liberal conservador” como una forma de comunicar que se tienen rasgos de ambos extremos, porque al final no es todo necesariamente blanco o negro, la realidad es una gran escala de grises. No creo que el emisor desmerezca el mensaje cuando este mensaje llega tan profundo a sus receptores y les brinda algo positivo. La forma de vida de un autor no vuelve menos interesantes sus palabras. Gracias por el espacio para un debate que pueda ir mucho más allá del clásico “yo estoy bien y tú mal”.

  4. Me encantó el texto, Eduardo. Para mí leerte siempre ha sido reencontrarme con la esperanza de que es completamente posible conversar con una persona. Y me encanta que esa persona con la que siento que es posible conversar sea muy diferente a mí: varón, de la costa, artista, ¿de derecha?… Porque creo que podemos respetarnos y llegar a consensos, apreciando lo que el otro tiene que ofrecer aunque no siempre vayamos a coincidir en todo. Sin necesidad de apelar a las actitudes agresivas del “fuck you” y “suck my dick”. No quiero escribir sobre la primera persona (jeje) pero debo mencionar mi experiencia personal diaria: en mi trabajo convivo y comparto largos momentos con personas pertenecientes a otra generación, que todavía ven el mundo como una estructura vertical y jerarquizada en la que las mujeres no tenemos (no debemos tener) nada que ofrecer más allá de la ternura maternal y el apoyo al compañero que sí es el que está habilitado para cambiar el mundo. Llevo cinco años abriéndome camino allí y soy muy feliz haciéndolo. Feliz de poder pensar por mi cuenta y no tener que insultar a nadie para expresar lo que pienso.
    ¿Has visto los webisodes de The Walking Dead? En la primera saga se narra justamente la historia de la zombi cuya foto pones al final de tu post. Siempre hay una historia paralela (o perpendicular) algo en la vida del otro que no podemos ver y que muchas veces nos impide hablarle. Para mí muchas respuestas pueden encontrarse si pasamos de la lógica del odio a la lógica de la compasión; no en el sentido religioso de la palabra sino en el sentido de hacer el ejercicio continuo de entender que el otro, aunque no parezca, siempre está haciendo lo mejor que puede desde donde está. Y si uno ha tenido tan buena suerte en este mundo como para haberse educado y haber aprendido a comprender a los otros, tiene que usar esa buena suerte para construir, no para despreciar. A la final, todos estamos donde estamos por azar, no por méritos. En el fondo, nadie puede enorgullecerse de nada.

  5. Felicitaciones! Un texto que merece dejar un comentario al respecto…. Muy de acuerdo con lo Felicitaciones!…. un texto que vale la pena dejar un comentario…. muy de acuerdo con lo que expresas…..

    Considero, basicamente; que el tema de fondo es la forma en la que se manejaron las cosas desde el inicio. Me explico:
    La persona que escribio el primer texto (del cual se origino “todo este debate”) no se ubico, no entendio, o no le explicaron de que se trata el blog .. de lo que pude observar.. esta pagina es un espacio para publicar , entre otras cosas… opiniones de todas las personas que deseen contribuir con sus criterios a todos aquellos que los deseen leer… pero “El caracter” de la misma es de un punto de vista “relajado” Y ligth…. sin animos de ofender y hasta tomarse las cosas con jocosidad….lo cual a mi criterio, es una buena iniciativa para la comunidad y si se la maneja bien.. puede aportar mucho… un aplauso.
    pero ese texto…lo unico que hace es despotricar lo que a criterio de la persona que lo escribio no le parece…. mas bien parece la carta de una adolescente de colegio gritando al mundo “Hey!! A mi no me gusta eso y tengo que decirlo…. como me salga…. no importa.. pero tengo que expresarme” “y si no te gusta… pues que pena” Tiene contradicciones… desde el inicio hasta el fin… y hasta me rei en algunas partes….
    Pero…no es la forma… las opiniones (es mi humilde criterio) hay que hacerlas con altura y respeto… con el lenguaje adecuado y expresando las opiniones de manera respetuosa y excluyendo el tono visceral y despectivo que tuvo como caracteristica unica ese texto (ademas de expresar su opinion) , si se fijan… en todo momento escribe “siento que……..” (Tono visceral)
    Y como era de esperarse… tuvo respuestas con tono triplemente despectivo, de muy bajo lenguaje, y con contenido sexual (verguenza!!) No era la forma de expresarse ….. peor de
    responder!! Terrible!!
    Aplaudo esta respuesta! ( la de Este blog) Por eso me arriesgo a dejar mi opinon… espero sea respetada y tratada de la mejor forma.

    Mi intencion no es hacer sentir mal a nadie… por eso no escribo nombres… pero seria fantastico que a partir de este “traspie” todos reflexionemos y busquemos el bien y sobre todo el respeto comun….

    No escribi mi comentario en el texto origen de “este debate” Por que no era el canal adecuado… este… si lo fue……

    Saludos Cordiales…….
    (Disculparan la faltas de acento, no se porque no funciona la gramatica aca)

  6. Sí se puede ser liberal y conservador. Liberal en lo político y conservador en lo personal, ella lo deja clarísimo: le parece terrible el uso de drogas pero nunca fomentaría una política pública contra su uso. Cada uno cada uno, como dicen en la capital; eso, y nada más que eso, es el liberalismo.

  7. Yo pienso, Eduardo, que es necesario entender que gran parte de la discusión se genera al intentar categorizarnos bajo una postura ideológica, liberales, conservadores, progres, etc, etc. y lo hacemos sin tener mayor consciencia de lo que eso implica. Hemos llegado al punto en donde uno “elige” ser liberal o conservador o cualquiera de sus vertientes como si uno escogiera que color de camiseta ponerse. No es así.

    Partiendo del histórico dato general que el tasa de lectura en Ecuador es 0,5 libros al año por persona, debemos entender que el debate que abordas (y que el 95% de los casos es el mismo en discusiones en Twitter) es de que soy correísta o anticorreista por la simple simpatía con el personaje, o soy progre o liberal porque no fumo marihuana pero me encanta el trago, o viceversa; al final, la tarea de definir es borrosa simplemente por que en general no tenemos idea del concepto básico de los términos que manejamos. ¿Cómo construyes un diálogo si ni siquiera cuentas con los elementos bases para erigirlo?

    Como es sabido también, entre jóvenes, nuestras emociones y el ego (conceptos que también son muy poco explorados) juegan al pepo, y muchas veces es el orgullo el que sale a representar nuestras ideas (yo soy mejor que tú; tu eres hippie apestoso, yo huelo rico; yo soy digna, tu eres una perra, etc).

    Pienso que estas situaciones son una oportunidad para expresar ideas con un alcance que no se tenía antes, y lo interesante sería si se logra aportar con elementos, orientar, para que este tipo de discusiones conduzcan a algo en lugar de caer en el morbo de responder al ataque con otro ataque en un loop infinito del que nadie se atreve a buscarle el botón de off, como en nuestra polítiquería actual.

    p.d. estimado @andresvs, dejé mi comentario en el post de Gabriela, pero aparentemente se quedó en “moderación”.

    1. Es curioso porque como mencioné antes, no tengo acceso a área de los comentarios de la página (por un error mio) y la única persona con acceso está fuera del país, así que no se pueden borrar ni negar aprobación a ninguno de los comentarios. Sin embargo podría existir algún tipo de problema con el módulo así que enviaré unos cuantos correos a ver si se puede acelerar el proceso de darme acceso y aprobar tu comentario. El punto de esto es que si un comentario no ha salido, es error técnico y ningún ser humano ha decidido que se lee y que no. Saludos Pablo y resolveré el problema en cuanto sea posible.

  8. Lo mas interesante de todo este incidente es que tomar en serio un texto salido de un sitio web de humor, creo que las opiniones vertidas por Gabriela es su articulo habla del cansancio que algunos tenemos al ver a cierta gente despotricar contra el “sucio orden mundial y el convencionalismo que nos rodea y nos causa daño como sociedad” promoviendo causas radicales solo para desconcertar al conservadurismo o como les encanta decirles: curuchupas, solo para demostrar que son unos rebeldes del QWERTY y que nada los detendra para incendiar el Ecuador digital en el que vivimos.

    Asi como puede ser insultante para unos ser catalogados por otros como progres, que en mi opinion es una de las tendencias que predomina en el pais me parece que tambien quienes no nos identificamos con esa linea de pensamiento estamos en todo el derecho de opinar y manifestar que demostrar ser el mas malo del barrio digital porque no voy a misa y quiero que legalicen la marihuana aburre y ya no tiene la misma gracia que antes.

    Se supone que en el ejercicio de las libertades uno puede expresar la incomodidad que percibimos del entorno, si recordamos a nuestros amigos indignados por la vida, el derecho a la protesta lo podemos ejercer como y cuando queramos sin que eso signifique un rechazo o discrimacion a un grupo de ciudadanos que piensan diferente que nosotros.Y ni hablar de la creacion de bandos, que yo ame la regeneracion urbana o apoye el bono del desarrollo humano no me hace necesariamente ultraconservador socialcristiano ni correista a ultranza.

    A veces uno puede emitir juicios de valor solo para llamar la atencion de la gente y desarrollar un debate inteligente, sobre todo si quieres dar a conocer un sitio web con un texto incendiario como introduccion y estreno en la red.

    Aparte, ser politicamente correcto para no herir suceptibilidades de los sujetos de analisis es de hippies progres y tener sentido del humor es uno de esos derechos que toda la humanidad merece desarrollar en todos los aspectos de su vida. Como panas les digo😉

    Un abrazo, primo.

  9. Yo discrepo. La calidad moral del mensajero no es terriblemente irrelevante, como dice Andrés. Pasa que sí afecta el punto del texto. En cuestiones relacionales el mensajero es más que el mensaje, especialmente cuando tu mensaje es bastante banal.

  10. Hola Eduardo, comparto varias de tus observaciones y absolutamente tu conclusión. Debo dejar dicho, sin embargo, que en Gkillcity en la propia sección Fuck You Curuchupa me han permitido publicar dos textos en los que cuestiono su proceder que llamo fundamentalismo al revés. No sé si el hecho de que pueda publicar algo en esa página y en esa sección signifique verdadera apertura pero al menos es un indicio de que se intenta. Entonces, aunque creo que hay tela por cortar en torno a la manera de expresarse de diversos articulistas (¿o no?), o respecto a ciertos temas, creo que al menos hay una remota atención a esto. Tal vez también falta paciencia y mirar con mayor detenimiento ciertas cosas. En todo caso me parece también muy rico, aunque caiga en algo parecido, lo que ha hecho Gabriela. Para mí, si se persevera, es una primera forma de hablar entre muchos que crecimos de ver lo mismo en la tele en lo que llamamos “política” (¿nos repetimos?). Creo que el hecho de que esto aparezca rápido y en medios escritos y jóvenes puede generar prontas reflexiones sobre modos de proceder copiados y mandados a revisar.

    Lo que sí me extraña es el poco feedback de los propios articulistas sean del bando que sean, pero la verdad han sido pocos (le acabo de escribir a Gabriela, quisiera ver si vuelve sobre su texto, me parecería genial, no lo digo irónicamente). Pero sobre todo el poco feedback de quienes le dieron muchos likes a críticas de la iglesia o lo religioso pero que teniendo a alguien de una postura contraria y crítica en la propia página no tuvieron nada que decir cuando se pudo haber armado una buena discusión. Pero eso ya no depende de los administradores de la página. Tal vez es cuestión de tiempo, nuestro mayor problema sigue estando para mí en los grupos de fans antes que en la gente que dice algo, diga como lo diga. Ahí es en donde hay más tela que cortar. Pero tal vez también es parte del fenómeno del internet y la facilidad con la que puede decir que te “sumas” a una postura, con un click, que a fin de cuentas refleja poco de los compromisos o no compromisos que puede haber detrás con las ideas “apoyadas”.

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