¿Quién piensa en los artistas?

Reflexiones literarias

imagen tomada de poetasdelgradocero.blogspot.com

Como escritor cometí el atrevimiento de dejar, hace cuatro años y medio, Guayaquil para venir a Quito e intentar una experiencia artística aparentemente más cercana a los recursos y a una mayor oferta que la de entonces en el Puerto. Error de novato. Hoy, como escritor en Quito, entiendo que lo importante de la experiencia cultural se relacionan con cierto abandono de la idea del individuo que crea y la aceptación de precisiones colectivas (o tendencias) que irrespetan las demás. Una clara vivencia de grupos enfrentados y en el medio un arte que sucumbe a pasiones absurdas. Pero también he experimentado un país que no entiende lo que pasa con su arte y prefiere quedarse con ideas imprecisas: Cada vez que me preguntan qué escribo y repondo “Novelas, cuentos… me enfoco en la narrativa”, recibo como respuesta un “¿Cuentos? ¡Qué lindo, escribes para niños!”.

Dedicarse al arte en Ecuador es, en síntesis, convertirse en un suicidado de la sociedad. Y más allá de las lecturas ridículas que se hacen sobre los artistas (ligadas a palabras como “vago”, “drogadicto” y “muerto de hambre”), lo que sucede en el país es inaudito porque no hay reales espacios para la exploración artística y sobre eso llegan los prejuicios que sentencian todo. Un colectivo que denosta e ignora la experiencia cultural está condenado a un final doloroso. Espacio como el ITAE deben luchar y exigir constatemente que se les entregue los dineros que les adeudan para seguir funcionando, por ejemplo. Las becas universitarias para creación artística en universidades nacionales son escasas (por no decir nulas, o silenciadas). La gente que ha hecho arte durante años recién ahora tienen acceso a Seguridad Social (por su cuenta), pero lastimosamente no hay reconocimiento a todas las décadas anteriores destinadas a una labor pura de sacrificio, haciendo malabares para sobrevivir mes a mes y armando festivales cuando un colega de profesión se enferma de gravedad y no tiene dinero para costear tratamientos. Por lo general, cuando se busca el trabajo de un actor o músico para cualquier actividad, por ejemplo, suelen ser los familiares y amigos cercannos los que llegan a pedir que regale su tiempo o que lo haga como favor.

Una lista de este tipo es interminable.

El pasado 8 de agosto se realizó una movilización de artistas y agrupaciones culturales que llegaron a Carondelet para entregar al Presidente un manifiesto con el deseo de visibilizar la problemática del que hace arte y dejar en claro una postura frente a la sociedad. Más allá de ciertas posiciones extremas (como el absurdo pedido de renuncia de la Ministra de Cultura, como si fuese la culpable de toda esta ausencia sistemática y política), lo que estos artistas están pidiendo es la eliminación de impuestos para artistas, que se acabe la censura para espacios de arte como bienales y exposiciones, que se entreguen recursos para la aparición de carreras artísticas o afines, que se despenalice de una vez por todos al arte callejero, que existan subvenciones para artistas emergentes y de trayectoria, entre otras cosas. Quizás sí sea el momento de visibilizar estas cosas y entender que esto es un oficio más, quizás muy importante para la sociedad y hay que tomarlo en cuenta.

Hacerlo así puede tener una gran carga política, es cierto; pero se trata de ver más allá, de pensar en el artista, de reconocer que todo proceso de transformación involucra un cambio en la cultura, claro y determinante; sobre todo en cómo vemos al arte y pensamos al artista. Y eso no es labor de un Ministerio o de un Gobierno o una Ley. Se trata de que todos los que hacemos sociedad empecemos a esforzarnos por reconocer que lo estético y artístico es parte de nuestras vidas. Debemos esforzarnos en crear más personas como aquella que te dice “quiero tu libro” y no te pide que se lo regales, sino que te avisa que lo comprará, porque la idea es que se genere lo más parecido a industria… tal vez para salvarnos de manera definitiva con la creatividad y un reconocimiento real.

2 comentarios en “¿Quién piensa en los artistas?

  1. sí de nosotros depende, debemos seguir el ejemplo y organización de los estudiantes de Chile para lograr que la gente abra los ojos, chequea este video de los MalEducados! vimeo.com/m/#/27372214

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