Cuando la película da la espalda…

Crítica cinematográfica

imagen tomada de supercines.com

He tratado de darle mucho tiempo de reflexión en mi cabeza a la película de Tito Jara, que lleva el nombre “A tus espaldas”. Primero porque he preferido buscar las palabras precisas para referirme a ella de una manera justa, y segundo porque he necesitado la distancia para poder percibir de mejor manera lo visto. Ninguna de las dos razones es tan real ahora. ¿Cómo hacerle justicia a este filme que tiene problemas en el desarrollo de personajes, en las actuaciones, en los diálogos y en la historia en sí? (eso sin hablar del aspecto técnico, que tiene en la edición a su peor enemigo). No se me ocurre una manera ecuánime de enfrentarme a esta crítica. “A tus espaldas” podría estar considerada como una de las peores películas hechas acá, que  reproduce uno de los daños más desgraciados que le podemos hacer a la cinematografía nacional: asumir que la nacionalidad es justificación para entender la calidad de un producto o proyecto.

Sí, hay mucha gente que abarrota los cines (incluso al cuarto intento pude entrar a una función), pero eso no significa nada. Mucha gente ve “Vamos con todo” y eso no lo vuelve el mejor programa de nuestra televisión. Hay otros mecanismos ahí. Es más, que la gente vaya a ver la peli, que la haga romper records de audiencia, eso al menos crearía una industria… pero es importante comprender que crear industria no puede estar peleado con crear obras de calidad.

Hace unos días alguien me dijo que “A tus espaldas” es la película que el director quiso hacer. Estoy de acuerdo con eso. Pero la visión del director aquí es accesoria e ineficaz porque lo que vemos es un batido de referencias, temas y nula química entre los personajes y sus tragedias. De entrada estamos ante un filme que realiza ‘homenajes’ a cosas como “Cloverfield”, con una explosión tan falsa visualmente, así como cargada de un dramatismo nulo al supuesto conflicto del personaje central, que carga una eterna impavidez que no ayuda a encontrarle sentido a sus dilemas (la telenovela armada por la explosión de la Virgen del Panecillo se me ocurre innecesaria. La próxima vez esa gente que intenta mover todo en el lado de lo conservador debería ver lo que reclama antes, les juro que les ahorraría saliva). Hay evidencias de que filmes como los de la saga de los “Ocean’s…” (dirigidas por Steven Soderbergh) tuvieron mucho que ver y hasta la propia “Ratas, ratones, rateros” aparece por ahí para crear algún sentido adicional que no hace falta inferir. Y eso que no les hablo del final de la peli, que utiliza recursos de “Saw” de las peores maneras posibles.

El problema fundamental de la película, a un nivel de guión, está en que intenta ser muchas cosas y eso diluye la historia. Como diría mi abuela; “Ni chicha ni limonada”, y como diría la máxima bíblica: ” Porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. “A tus espaldas” se ha vendido y ha intentado, de entrada, desarrollar una premisa alrededor de la identidad y las taras sociales en una ciudad tan clasista como Quito (donde el norte y sur están tan diferenciados, al menos en el discurso). Este conflicto social está en la cabeza de Jordi, tan metido en él que terminamos por no comprender el por qué de ese enfrentamiento “Norte y sur” en el mismo filme. Siendo sincero, esta dicotomía solo es comprensible para gente que vive en esta ciudad y lo entiende. Punto. De golpe, el niño pequeño que vive en el sur se queda sin mamá porque se va a España a buscar mejor futuro para él y en una elipsis extraña (donde deberíamos entender las ventajas sociales que se dan para él y su abuela por el sacrificio de la migrante) ya lo descubrimos viviendo en el norte. Ese paso, ese transcurso, ese supuesto progreso social queda en lo supuesto, en lo que se debería entender como obvio. “A tus espaldas” tiene serio problemas de verosimilitud. Y eso que prefiero no referirme a uno de los peores momentos de la película, cuando un Jordi ebrio (interpretado por el músico Gabino Torres) realiza un monólogo (¿era un diálogo con la Virgen del Panecillo?) en el que hace referencia al progreso del sur, lanzando por la borda la premisa con la que se originó la película.

imagen tomada de elimperdible.ec

De pronto, ese conflicto mental desaparece y lo que llega es una historia de pareja, donde Jordi se enamora de Greta (interpretada por Jenny Nava) y esa relación, que se convierte en eje de batallas con superiores en el trabajo (y las escenas telenovelescas que van de la mano) es la que va a generar los coqueteos con el género de la “heist movies”: hay un golpe maestro con el que conseguirán mucho dinero y vemos cómo lo hacen. Este es el mejor momento de la película, sin duda aquí uno empieza a sentir que las cosas pueden ser más interesantes y que el director ha querido burlarse de la idea alrededor de la división de clases en Quito. Pero Jara hace el ejercicio de lanzarnos el ladrillo en la cabeza y nos dice: No, esta película es mejor si regresamos al drama de la identidad y de esa esquizofrenia por querer aparentar lo que no se es. ¿Por qué? Todavía me lo pregunto. Las decisiones argumentales de la película exigían un mejor elenco. Porque lo que sucede al final es tan sutil que hacía falta algún actor que con un simple gesto nos hiciera entender qué estaba pasando con él.

Además, nunca había visto en una película con tantos auspicios (nacionales e internacionales) que decidiera dejar una escena de sexo de tan mala calidad en su montaje final. Si hasta parece que los personajes lo que sintieran realmente es repulsión el uno por el otro.

A nivel técnico tiene muchas imprecisiones. Su ritmo es extraño: a veces va bien, en otros momentos todo se pone lento y de golpe hasta hay decisiones de edición que rememoran a capítulos de CSI (con el uso de cámaras rápidas). La gratuidad como camino, que en todo caso puede ser algo bueno, cuando funciona en niveles estéticos importantes y generan un sentido a posteriori. La fotografía no es la mejor (aunque esas tomas iniciales y de transición que recuperan ciertos espacios arquitectónicos de la ciudad son muy buenas) y eso se evidencia en esos planos en los que hay dos personajes interactuando: uno de ellos siempre aparece como violentado, incompleto o innecesario. Hago una relación sencilla en esto del plano con la escritura, pues para mí la fotografía es un buen párrafo en un texto, que te va marcando el cómo y te vuelve atractiva, interesante, novedosa y hasta lúdica la experiencia de ese objeto. La mala fotografía es como si Tarzán estuviera escribiendo un texto: Yo subir y tú darme razón porque sí.

Estoy siendo muy duro, pero la verdad es que quizás esta película se lo merezca más que otras. No se trata de generar una cinematografía incorruptible y a prueba de errores. De lo que se trata por acá es de entender que el cine debe contar bien una historia y al no hacerlo así, todo se cae. “A tus espaldas” es una película que suena a retroceso absoluto. Ya tenemos más de 10 años del estreno de la primera película de Sebastián Cordero (se puede decir mucho de “Ratas, ratones, rateros”, pero no se puede negar del control de la historia, de eso que se quiere contar y de cómo, usando a su favor temas de la identidad, pudo incluir reflexiones acerca de lo que es ser ecuatoriano y las diferentes regiones sin volver panfletaria su intención) y lo que pasa con la filmografía nacional ya empieza a rozar lo lamentable. No puede ser posible que a 80 años de la famosa “Generación del 30” de nuestra literatura, existan cineastas con el deseo de explorar caminos ya recorridos de mejor manera y no ser capaces de controlarlos. El cine se trata de control, fundamentalmente.

imagen tomada de locosporelcine.ec

En papeles podría ser que “A tus espaldas” funcione. Uno podría aproximarse a un sentido de historia y motivaciones al analizar lo que pasa: el niño que debe sufrir por la migración y que gracias al dinero que le envían cambia de perspectiva. Pero de pronto todo cambia y nos encontramos en una relación amorosa (y parásita) que lo lleva a ser parte del “golpe maestro”. No es un problema cambiar o incluir una nueva historia en una película (hay ejemplos magistrales, uno de los más recientes es Clint Eastwood con su “The Changeling”, que de un momento a otro te lleva por otro camino y te mezcla dos historias con maestría… Bueno, Eastwood es Eastwood). El problema es hacerlo con un conjunto de retazos que saben a temas, a cosas que se van poniendo, una tras otra, sin un intento final por ensamblarlas de mejor manera. Estampas quiteñas, en definitiva.

Igual recomiendo que la vean, que sean críticos y que reconozcan por qué se ríen de lo que pasa en pantalla. ¿Es realmente gracioso o les sucede algo cuando se reconocen en la pantalla? El cine merece incentivo y si uno va a la sala de cine lo está haciendo, pero no es lo único que se puede hacer para ayudar a que todo funcione de mejor manera.

19 comentarios en “Cuando la película da la espalda…

  1. Hola Eduardo. Yo había pensado escribir alguna cosa sobre la película en mi blog, pero me alegro de no haberlo hecho, porque tu post me ha quitado las palabras de boca (de las manos). Naturalmente, como mera cinéfila con conocimientos más intuitivos que técnicos, tengo problemas en articular algunas ideas que se me vienen a la cabeza, aunque justamente hoy en la tarde con mi hermano mencionábamos que el problema de ésta y otras películas es que parece que los directores tuvieran miedo de nunca más poder volver a hacer cine, y por eso tratan de abarcar todos los elementos de la idiosincrasia que ellos quieren mostrar, en una sola obra.
    Ya he dicho varias veces que no me gustó este film y me han respondido incluso diciéndome que no quiero a mi patria. Yo creo que en Ecuador se puede hacer buen cine, trabajando sobre lo más sencillo y lo más esencial, como dices, contar bien una historia. A la larga eso busca el arte en general y tal vez en guión algo pueda sonar bien porque mentalmente atamos los cabos sueltos, pero plasmar algo en pantalla requiere que seamos fieles a una idea argumental, porque es muy difícil controlar tantos serpenteos dramáticos, como bien dices tú.
    No puedo añadir mucho a lo que leí (aunque no pude evitar la tentación de comentar para reiterar lo leído, jeje) salvo que creo que la identidad del arte ecuatoriano no se va a encontrar nunca en subrayar con caricaturas las particularidades de nuestra gente. Hay que contar historias que todos puedan entender, la identidad está implícita en los escenarios, en los personajes bien construidos y bien desarrollados, en los conflictos bien resueltos y en los diálogos créibles. El cine ecuatoriano debe dejar de ser tal para ser simplemente cine, aquí y en China.

  2. Varas:
    Creo que algunas de las criticas que haces a esta película, calzan un poco a tu novela. Entre otras diferencias: la peli no fue un fracaso de ventas para Alfaguara y el director no quiere fugarse decepcionado a la Argentina.

    Ambas obras adolescen del mismo problema: fueron hechas por ecuatorianos petulantes, sin mayor oficio.

    El arte es arte o es mierda.

    El resto sigue de ahí.

    Arq. Ramiro Sotomayor

    1. Estimado arquitecto,

      Mi novela es la peor de todas… No lo dudo. Y recién ahora puedo dormir tranquilo al pensarlo.

      Lastimosamente (y quizás debería usar otro adverbio como ‘felizmente’) ahí donde usted ve un logro, en eso de las ventas, yo ve algo tan iluso y vacuo, porque eso no borra nada. En todo caso, dejaré de escribir por usted y me dedicaré a vender pollos… quizás sea algo más noble.

      Saludos

  3. Cuando se quiere ser crítico pues también hay que ser duro y hay un punto en el que es necesario decirlo…en verad se percibe el retroceso del cine ecuatoriano, no se puede ser ciego y empezar a hechar flores solo porque sí…

  4. El que te dediques a vender pollos no hará que ” A tus espaldas” gire y nos de la cara. Nada es remediable, ni el viejo recurso de mirar la paja en el ojo de otro para safar de nuestra viga.

  5. Auch… el arquitecto se molestó. Creo que se puso celoso porque le gusta más Emma que a ti y la quiere solito para su sueño, justo, cuando inicia su diagramación.

  6. Vaya, según tu crítica esta película es una porquería, pero es gracioso que al igual recomiendes verla.

    Lo que en realidad quería comentar es un asunto ajeno al post (mil disculpas, pero mi ¨problema¨ es que no tengo Twitter), revisaba tu Twitter y me produjo mucha curiosidad un comentario tuyo, en el que te reías de un asunto, ese asunto resultó ser la ¨sexualidad infantil¨ según el psicoanálisis.

    Esa ¨teoría¨ de Freud, así como su psicoanálisis en general, es pura pseudociencia.

    Sus hipótesis son en muchos casos infalsables dentro de su contexto, como el complejo de Edipo (infalsable debido a la hipótesis ¨ad hoc¨ de la represión), otras son incontrastables (la propia hipótesis de la sexualidad infantil), y otras ya han sido refutadas, como el tabú del incesto (por la hipótesis de Westermack).

    El propio Freud afirmaba que el ¨psicoanálisis debe disociarse de toda preconcepción extraña, sea anatómica, química o fisiológica, y debe trabajar exclusivamente con concepciones de un orden exclusivamente psicológico¨. El resultado de esto es que el psicoanálisis es una ¨isla¨, sus tesis son incompatibles con ciencias como la antropología (la propia hipótesis de Westermack), la biología, las neurociencias (el dualismo psiconeural del psicoanálisis es incompatible con ellas), etc.

    En realidad como toda pseudociencia, el psicoanálisis es dogmático, es un cuerpo de creencias infundadas.

    Un libro sobre el tema:

    http://www.4shared.com/file/46H4yF4U/El_psicoanlisis_vaya_timo.html

    En realidad tendrías que haberte reído de las personas que apoyaron la cuestión de la ¨sexualidad infantil¨ y no de aquella que negó su validez.

  7. Me parece absurdo que se tenga que atacar a alguien por querer expresar su opinión. Entiendo la recomendación que hace Eduardo el autor de la crítica de que vean la película, porque es así como uno mismo genera un criterio propio, es por eso la recomendación pero claro está que no está de acuerdo con el producto final, eso deberíamos respetar. Yo no sé por qué últimamente los ecuatorianos creemos que debemos estar de acuerdo con la mayoría, muchas veces, gente que no tiene ningún tipo de criterio para opinar… es así que nos están quitando la liberta de expresión, porque si no nos gusta no tenemos por qué echarle piedras a quien no está de acuerdo con la generalidad de los asuntos, no aprendamos malas costumbres del “líder” ecuatoriano a cargo del gobierno, porque luego nos creemos con la razón para decidir sobre la opinión de los demás, y creo más grave aun el secuestro de ideas, el tener que investigar sobre la vida de los demás para encontrar los “defectos”, “fallas”, “antivalores”, “errores humanos, psicológicos, etc” con la finalida de desprestigar una crítica y/o comentario, eso también es una mala maña que nos está dejando nuestro “líder”.
    Yo quiero felicitar por su comentario, me parece bien que haya alguien que pueda dar la cara con lo que piensa, así deberíamos hacer todos, fundamentar nuestras críticas y no dejarnos llevar como borregos, últimamente se ha perdido mucho la cultura de cine, ya la gente va a las salas por comer canguil o pasar el tiempo, usan los celulares a diestra y siniestra sin tener respeto por los demás, no hacen el respectivo silencio, y mucho menos están interesados en descifrar el lenguaje implícito y explícito que contiene una película; por tanto, enhorabuena por la crítica ayuda despertar nuestra capacidad dormida por leer y entender las obras y que en lugar de endiosar a sus autores, se les haga observaciones que les ayuden a crecer y a mejorar sus productos porque al final ganamos todos los ecuatorianos.
    No pensaba gastar mi tiempo y dinero en ver esta película porque un amigo ya me contó sobre su poca calidad, sin embargo, quiero verla para formar mi propio criterio, así que gracias por la recomendación.

  8. Saludos, casi por accidente me topé con esta crítica a esta peli. Felicito el hablar claro y con argumentos. Enrealidad desde que vi el afiche en una sala de cine, ya más o menos sabía hacía donde iba su temática y no me despetó muchas ganas de verlo. Creo que el cine en Ecuador (ojo que no lo llamo ecuatoriano, eso es tramposo) debeb madurar en historias (no puedo hablar mucho de lo técnico, pues no he visto la peli), si bien es cierto que es parte del país, hay muchas otras historias que contar que no tienen que ver con la lucha y la diferencia de clases, no digo que no las haya, pero diversifiquemos también. Tal vez la idea de las clases sociales se puso de moda de nuevo por el gobiernito que usa y abusa de ese discurso. Y otra vez, gracias por una crítica que me gustó leer por estar clara y bien escrita.

  9. Creo que ya es tiempo de que el cine ecuatoriano cuente una historia que no se escude en hablar del “Ecuador” y de los lugares comunes o estereotipos para ahorrarse el invento de un paisaje.

  10. Seguramente los pollos que vendas serán buenísmos. Jaja. No había leído toda esta retahíla de comentarios. El problema que veo aquí es que la gente (o algunos) no están listos para la crítica. Hay aún una vocación de acabarse los unos a los otros gratuitamente, y creo firmemente que la voluntad de una persona responsable que hace crítica de productos culturales, no es la de destruir. También creo que es una responsabilidad ser críticos con lo que consumimos, por más hecho en el Ecuador que sea. Sospecho que todo pasa por la honestidad y argumentación con la que se dicen las cosas. Lastimosamente, muchos no logran aún leer sin visceralidades de por medio. Yo respeto tu punto y aunque no estamos de acuerdo, como ya lo hemos conversado, es muy válida tu interpretación de la película. Tenemos opiniones divergentes respecto a esta película, pero eso no quiere decir que te voy a acabar a tí como crítico y como escritor porque simplemente no opinas lo mismo que yo. Qué barato.

    Un abrazo,

    R.

  11. Bueno, en relidad vi la película y si me agrado, si hay mucho que pulir en el Film, pero cada uno es libre de pensar y hacer lo que quiere.
    Lo importante de todo esto es que no es necesario estar de acuerdo con todo lo que vemos y con todo lo que hace la gente, pero si es importante RESPETAR, no ser groceros así no estemos de acuerdo o no nos parezca…. la libre expresión en cualquier ámbito que lo presentemos eso es lo importante… debemos respetor nada mas.

  12. Tuve la fortuna (buena o maldita, no sé todavía) de encontrarme con esta película desde sus inicios, cuando de casualidad cayó en mis manos el primer guión, no lo podía creer. Era una historia escrita por un pequeño ciudadano que no había cruzado ni siquiera el túnel Guayasamín; su grámatica y narrativa eran dignas de una alumna mediocre del Opus Dei. Sin embargo le seguí la pista y para colmo fui invitado al pre-estreno. Un hora de arquetipos, clisés y chistes malos, y cuando mis nalgas rogaban por una huída por derecha de cuadro, empezó por fin la historia – por suerte sólo duró 15 minutos más-; puedo decir que hasta se compuso el asunto, (de hecho había mejorado 100% con referencia al primer guión) pero finalmente nada me gustó más, que el que se acabe.

    Pero no todo es malo, es más, tengo mucho que agradecer al cuentito de Jara, porque me ha hecho caer en cuenta de algunas cosas, primero él es un director que conoce al quiteño, la gente aplaudió a rabiar y se cagaron de la risa con las inmortales citas del chavo, las malas palabras a raudales y sin justificación, y claro la pobrísima caricatura de un “wanna be” quiteño; en segundo lugar, que éste es el peor cine que he visto en mi vida y que si ese es el camino del cine ecuatoriano, espero nunca tener que hacer una película; y tercero, el público ecuatoriano tiene con Tito Jara, el director que se merece.

  13. Vi A tu espaldas en su primera semana de exhibición y me gustó, en gran medida porque comprendí que estaba realizada en son de burla hacia los deformados criterios de algunos pseduoartistas y pseudointelectuales que van por ahí, por eso, cuando me tope con la “crítica” de Varas no me sorprendí en lo absoluto, era de esperarse y sin embargo, sentí algo en ella que estorbaba mas allá de la opinión. Hoy me encontré nuevamente con el texto y al leer los comentarios fue evidente aquello que molestaba y alguien ya lo describe claramente: lo que estorba es la frialdad espeluznante con la que expone a través del texto sus latentes motivaciones, la frustración, la envidia, el odio. La necesidad de expiar la mediocridad de su obra en el trabajo y reconocimiento del otro. Es tan claro como la fachada que se atribuye cuando se autodenomina “guionista” y se calza en plano de “crítico de cine” por decisión propia, tomada seguramente cualquier día que veía televisión.
    Claro que creo que el autor tiene todo el derecho de hacerlo, tanto como el de exponer sus resentimientos y reflexiones elementales, incluso creo en su derecho de subestimar al público y tacharlo de idiota, incluidos por supuesto, la gran cantidad de jurados y especialistas que seguro permitieron con su aval la existencia de esta película, pues se puede leer en cualquier pagina web y en este mismo momento cuantos culpables han permitido que la película sea. Que se enteren de unas ves todas las instituciones culturales del país y al menos unas tres internacionales. SON UNOS IDIOTAS, lo dice Varas en su blogsito.
    Las aseveraciones que hace son tan infantiles y tan sencillas de desestimar que sinceramente me da pereza hacerlo, ya cada lector sabrá si se puede creer o sustentar tanta barrabasada.
    Lo que si voy a comentar es como Varas se queda corto ante algunos comentarios, el blogero al menos intenta disfrazar de inteligente su discurso, cosa que no ocurre el comentario más gracioso que he leído últimamente, ese que termina diciendo “ No hare cine nunca” …ja, ja, ja. Claro que no lo haras, apenas puedo imaginarme al tipo que escribe algo así, ¿Crees que le estas privando al mundo de algo? ¿Crees en serio que podrías hacer cine por que lo decidas mañana? ¿Crees que hacerlo es un chiste? ¿Cuántos años tienes? . Pero quien se lleva el trono de los comentarios poso cesudos es el que se da importancia diciendo que ha leído el guion, que tenia faltas y que incluso osaron invitarle al estreno ¡por favor! No se si será verdad, lo que si es claro es que este señor intenta darse importancia a todas luces buscando la oportunidad de vestirse de “inteligente”. Es al menos penoso, pero aun más, insisto, gracioso. Dice que si el director no ha viajado ni dentro de la ciudad, hay que ser bastante cretino para intentar hacer de menos a alguien por haber salido del país o no y bastante ignorante para no leer cualquier nota de prensa y saber que la persona de la que habla ha hecho un par de post grados en el exterior. Pero si no seria así, el problema radica en el subdesarrollo mental del quien hace un comentario de esa calaña sin sentir al menos vergüenza. Me lo imagino como un “Jordi” que en vez de disfrazar su auto, escribe comentarios tontos en la web para pintarse de inteligente e importante, claro, se descubre a sí mismo en la primera letra.
    Iba a terminar esto diciendo que la “critica” en cuestión tenía una bondad, la de haberme sacado de la siesta y haberme obligado a escribir, pero me doy cuenta que no es así, aún reflexiono por lo que vi en el cine, el texto también tiene alguna culpa, pero es que tanto odio y banal reflexión ofenden y efectivamente escribo indignada.
    Varas, él si, es un verdadero retroceso en la posibilidad de reflexión y crítica de cualquier Don nadie.

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