La amistad es lo último que se pierde

Uncategorized

“No distance left to run” no es el clásico rockumental sobre la vida de una banda y todas sus vicisitudes. Al mismo tiempo, no presenta ninguna novedad en lo que deberían ser estos productos audiovisuales. Es lo mismo de siempre, pero diferente. Es la estructura de juventud, unión, lucha, éxitos, problemas, final y resurrección. Todo en un paquete que sobreimpone tiempos, con videos e imágenes de archivo, entrevistas actuales y de antaño, para crear un diálogo común en este tipo de películas, que le dan al fanático un esbozo interesante de lo que fue una historia como la de estos ingleses. Lo mejor de “No distance left to run” es que es un filme sobre Blur y ese espectacular regreso a los escenarios del año pasado.

imagen tomada de rocketsmusik.com

Dirigida por Dylan Southern y Will Lovelace, la película nos coloca frente al retorno de la banda luego de que sus dos cabezas visibles, el hiperactivo Damon Albarn y el imprescindible Graham Coxon anunciaran y decidieran reunir a la banda para una serie de shows (que terminaron inclusive con la publicación de un nuevo sencillo, “Fool’s day”) en los que el grupo se toma la partida y recupera en algo el brillo que tuvieron entonces, después de casi diez años de separación. Hay muy poco de la banda en vivo, por cierto, lo que se convierte en un elemento importante en la estructura del filme. Lo que más hay aquí es la evidencia de cómo estos amigos lucharon para recuperar esa cápsula en la que vivieron mientras crecían, en la que se sostuvieron, en la que fueron felices. “No distance…” es sobre la amistad. De ahí que el título (de esa hermosa canción que apareciera en el último disco que se grabó con Coxon, “13”, de 1999) no sólo que nos centra la historia, sino que nos devuelve cierta esperanza, como fanáticos.

Blur fue la banda que se tomó en serio la música en esto que se denominó “britpop”. Lo hizo a tal punto que desistió se sus escarceos con la fama y buscó un sonido propio y experimental (algo que sus ‘enemigos’ de entonces, Oasis, nunca consiguieron). Blur fue la banda que cultivó un espíritu impresionante en el compositor y cantante, Albarn, capaz de interesarse en tantas cosas que el resto de sus proyectos (siendo el más importante Gorillaz) son impresionantes. Blur fue la banda que se acabó cuando su pieza fundamental, Coxon, fue echado por las decisiones que tomó y por su entrega total al alcohol. Blur fue la banda que despuntó y le dio el brillo a la música joven de Inglaterra en los años 90. Blur comprendió que para una canción el ensayo era la respuesta. Blur la hizo muy bien, pero también se perdió en el camino.

imagen tomada de guardian.co.uk

La gran diferencia de otros rockumentales está en ellos. En esa conciencia de músicos famosos que entendieron lo que realmente importa. La imagen de Albarn, Coxon, Alex James (encargado del bajo y muy claro en sus reflexiones sobre el grupo) y Dave Rowntree (devenido en personaje político en su país luego de ser baterista) no es una imagen de gente joven. No, huyen de eso. Están gordos, lentos, se los ve en escenario algo cansados. Pero lo que salta a la vista es la comprensión del rol de cada uno, no como estrellas de rock, sino como protagonistas de esta historia personal. Eso es lo que impresiona. Los miembros de Blur han madurado y presentan una imagen absoltamente contraria a lo que podría verse en otros rockumentales. Uno termina de ver esa película y tiene la sensación de que podrá encontrarse con Alex James en el súper o con Coxon en el parque. Es ese nivel de madurez que convierte a “No distance…” es un trabajo atípico. Es la historia de ellos, como chicos, ahora convertidos en los adultos que miran con encanto y recuperan de esa época lo que se debe recuperar.

No son estrellas acabadas, son personas que reconocen lo que vivieron y lo sienten como algo propio y contundente. Por eso, cuando se observa la versión actual de “Tender”, mientras el grupo tocaba en el Festival de Glastonbury, ese llanto de Albarn, arrimado a la tarima de la batería, es quizás la prueba del encanto y de la comprensión que más conmueve. Blur no es la banda típica y la película que atestigua los motivos y las implicacioones para que se dé este regreso es la prueba de aquello.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s