Conociendo a los lectores (1)

Uncategorized

Ya empezaron los paseos por los medios para hablar sobre “Los descosidos”. El viernes anterior estuve en Radio Platinum, donde tuve una experiencia sumamente interesante. No sólo por ser mi primer real enfrentamiento de la novela con el exterior, sino por la lectura que escuché por parte de una persona de medios (a quien vi por televisión algunas veces, y en los pasillos del canal también). Verónica Jarrín conduce “Mañana es tarde”, programa al que asistí y de entrada me sorprendí al encontrar a alguien que pudo captar en toda su extensión mis deseos de comunicación al momento de redactar y darle forma a “Los descosidos”.

Verónica Jarrín, imagen tomada de ecuavisa.com

¿Qué es el lector? Quizás había caído en la fascinación a priori cuando hablaba sobre la importancia de la figura del lector, siendo yo uno de ellos (antes que cualquier cosa). Sí, los libros, las historias tienen una mejor utilidad y existencia por acción de la persona que termina enfrentándose a ese texto… y eso lo había defendido todo el tiempo.  Hasta el viernes esa frase fue para mí un concepto y nada más. Hoy es algo que en realidad experimenté.

No sé qué hace falta para que esta relación entre autor y lector abra un camino interesante y hasta de simbiosis, pero al menos he descubierto que es tan posible conseguir esa comunicación útil (no hablo de moralejas, porque sin duda “Los descosidos” no tiene ninguna lección posible) que le dé sentido al acto narrativo. La conversación con Verónica me dejó sin palabra, porque no siempre se recibe de manera directa un comentario que sea más que acertado. Julio y Penny Lane, los protagonistas que sudan en “Los descosidos” no han tenido una mejor existencia que en las precisiones de ella, esa tarde en su programa radial. Y yo, que era testigo, no he podido dejar de lado el encanto que me produjo descubrir que ese contacto con el lector no deja de tener su magia, sobre todo por no ser natural.

Un alivio y una recompensa. Nunca ha sido tan gratificante conocer a gente que descubriera los vacíos en Julio, las búsquedas y lo desesperante que puede ser la existencia de seres como él. El dolor, eso es. Al final no queda camino… y esa lectura me abrió múltiples probabilidades de la narración. Y me hizo feliz.  Gracias, Verónica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s