Diario de novela (9)

El dato se centra en reconocer que como ya hay fecha, el libro debe salir pronto de la imprenta. Entonces uno se imagina su textura, su olor a nuevo, el tamaño del lomo, cómo quedará la solapa, el contenido y su significado. Porque siempre el contenido significa algo, de alguna manera. El paso final, la última ecografía. Momentos que vienen por duplicado, porque mientras espero este desenlace, ya estoy inmerso en otro proceso. Disciplina marcial que muy poca gente entiende y quizás así sea mejor.

Escribir es un acto de entrega que subyuga, que nos coloca en una posición que no debe ser comprendida por nadie. Porque regresar del trabajo y sentarse en la compu por un lapso de tres horas no es algo que mucha gente pueda aceptar como algo necesario. Pero lo es. Para mí lo es. “Los descosidos” surgió, lo recuerdo muy bien, del frenesí de la escritura sin ‘stop’. “Los descosidos” me hizo bajar de peso, no tenía cómo concretarlo al no tener una báscula, pero podía sentir que la ropa me quedaba más floja. “Los descosidos” fue un proceso de tira y afloja, de crear párrafos y páginas que semanas más tarde iban a desaparecer (eso es lo que más me gusta de estos procesos). Hoy no hay diferencia. Lo que hago es crear, inventar una historia de amor por demás extraña, con el deseo de mantener una intensidad por más de 100 páginas (las que llevo hasta ahora, más o menos), con la curiosidad de reconocer qué va a quedar afuera de este nuevo intento.

Mientras tanto, hay que pensar en el lanzamiento, en coordinar y darle forma concreta a muchas cosas. ¿De qué trata la novela?, ensayo respuestas cortas y firmes. ¿Es autobiográfica? Me respondo con una sonrisa. ¿De dónde salió un personaje como Penny Lane? Giro mi rostro y doy una respuesta sencilla. Ensayo palabras porque no tengo remedio. Tierra muerta, tiempo de nadie. La portada me gusta, a muchos le gusta. Celebro eso. La sombra del hombre que aparece ahí es lo que más me perturba. Le agradezco la imagen a Rómulo Moya, gran fotografía, perfecta para el espíritu de la novela. ¿Cuánto hay de ti en la novela? “Julio c’est moi”, respondo, pero a la vez sé que es mentira. Hay tanto de mí como mi imaginación jugando juegos nefastos en mi cabeza, que luego se traducían en acciones dentro de la novela. ¿Por qué pasa tan poco en la novela? Porque la cabeza de Julio es el escenario perfecto.

Me canso de responder tantas cosas.

Abro el nuevo archivo, reviso lo que había antes y continúo. Los primeros minutos me cuesta salir adelante, pero de inmediato recupero el hilo y me dejo llevar por lo que escribo. Doble tendencia y doble novela. La única y doble novela. Uno no sabe qué esperar día tras día.

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2 comentarios en “Diario de novela (9)

  1. Me pregunto, yo, de diario de novela (4) saltamos al (8)? Me perdi de algo, te dio un ataque maniatico y borraste los numeros, o ya, se te ocurrio despistar con eso. Igual, queremos fecha, mediados de septiembre es algo impreciso, concrecion, señor escritor!!
    Dicho esto, me gusta mucho esa contraportada, define muy bien aquello que lei hace tiempo y que espero con ansias leer en su forma final!

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