Canciones imprescindibles: Julian Casablancas – 4 chords of the Apocalypse

El fin está cerca y cualquier sensación de cierre es la que puede marcar el camino de una pena que se vuelve, en un momento microscópico, en el grito de guerra de una esperanza. En “4 chords of the Apocalypse” la sensación de final se mide en las relaciones con el mundo. Julian Casablancas puede estar dando un sermón de carácter general o puede estar hablando de un caso en particular. Cualquiera que sea el motivo de la canción, lo que sucede alrededor de ella es de absoluta trascendencia.

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4 chords of the Apocalypse (Julian Casablancas)

I hear it in your silence.
When you don’t speak.
Well, what’s funny then.
Isn’t funny anymore.
I can hear it in your voice.
There’s always a catch.
We’re going nowhere.
And we’re going there fast.
Anything to watch?
While we are waiting.
For this apocalypse.
What more is there to do?
It’s to be important.
But so close to being despised.
It’s more important to be nice, I guess than being wise.
I’ll take your shoppin’.
I’d takin you dancin’, too.
I’d take you out.
All the thing you want to do.
And I’ll give you diamonds.
And I’ll you space.
So be with anyone you want.
It’s alright with me.

All time is over.
Don’t you know that if a time warp was open, I’d stand right in my place?
The war is over.

I hear it in your silence.
When you don’t speak.
There is a quiet crying rage burning inside of you so deep.
I’d give you anything, but I’d give you problems.
So be with anyone you want.
It’s all right with me.

I hear it in your voice.
Can see it in your lips.
There’s always a catch.
I guess that’s alright with me.
No ones around.
The map says you’re here.
Now I can hear loneliness,
Screaming in my ear.

All time is over.
Don’t you know that if a time warp was open, I’d stand right in my place?
The war ain’t over yet, no!
This war ain’t over yet!
We are not.
All time is over!

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Lo oigo en tu silencio,
Cuando no hablas …
Bueno, lo que era divertido entonces,
Ya no lo es más

Puedo escucharlo en tu voz,
Siempre hay una trampa …
Vvamos a ninguna parte,
Y vamos rápido

¿Hay algo que ver mientras esperamos el Apocalipsis?
¿Qué más se puede hacer?

Es agradable ser importante
pero es tan cercano a ser despreciado
Es más importante ser agradable
que sersabio

Te llevo de compras
Te llevo a bailar también
Te saco a pasear
Y te complazco en todo lo que quieres hacer
Y te doy diamantes
Y te doy espacio
Así que quédate con quien quieras
Está bien conmigo.

Nuestro tiempo ha acabado
¿Sabes que si se abriera una puerta temporal me quedaría parado en el mismo sitio?
La guerra se ha acabado

Lo oigo en tu silencio,
cuando tú no hablas
Hay una calma y desesperada rabia quemándote muy dentro
Te daría cualquier cosa
Pero te daría problemas
Así que quédate quien tú quieras
Está bien conmigo.

Lo oigo en tu voz
Lo veo en tus labios
Siempre hay una trampa
Supongo que eso está bien conmigo

Cuando no hay nadie alrededor
el mapa dice que estás aquí
Puedo oír tu soledad
Gritando en mi oído.

Nuestro tiempo ha acabado
¿Sabes que si se abriera una puerta temporal me quedaría parado en el mismo sitio?
La guerra no se ha acabado
La guerra no se ha acabado aún
No estamos acabados
El tiempo se ha acabado

Image and video hosting by TinyPic imagen tomada de musicwebzine.wordpress.com

La obviedad cae por su propio peso. Claro que el líder de The Strokes está hablando de una persona, de una relación, poniéndose en la piel de aquel ser desesperado que ya no tiene nada más que hacer que reconocer un error, su abulia y su escasa, pero fuerte, esperanza. Sacamos de contexto esto y funciona por numerosas razones. La voz cantante lo hace con calma, pero crece hasta crear una suerte de descontrol bajo esa misma falta de interés. Su objetivo es decir desde el cansancio “No te vayas, aún hay algo más”, pero no puede sino levantar los brazos y ya. Zeitgeist. El mérito central del tema es aceptar de entrada que toda la construcción armónica puede tener una simbiosis firme y hasta sobrenatural con el objeto de la canción. Casablancas no es un novato cuando se trata de componer (él es el principal compositor de The Storkes, a tal punto que hasta suele llevar los arreglos de la guitarra ya casi terminados cuando lleva los temas al grupo) y para su disco solista, “Phrazes of the young” (en el que parafrasea a Oscar Wilde) ha preferido salir del encuedre de su banda. Ya no es sólo rock para las fiestas y mover la cabeza al beat del momento. Es algo más. El disco de Casablancas tiene una intencionalidad que te obliga a pensar si en realidad es necesario que exista el grupo en el que canta.

En “4 chords of the Apocalypse” lo que importa es esa ilusión de misericordia. El ‘gospel’ es el género que salta y que permite establecer esta especie de conciencia electrónica del final. No hay coros de Iglesia, está todo desprovisto de cualquier presencia humana, más allá del ser que canta. Los teclados y las guitarras son los que mueven la primera parte de la canción, ya sean sonidos directos o tremolados (intermitentes). La batería programada golpea con la fuerza de un ejército que observa cómo la guerra se va desmontando y mantiene de cierta manera el carácter marcial de la plegaria. No sólo con la pared de teclados sonando, sino con el mismo arpegeo de la guitarra, lo que se produce en las estrofas es esta suerte de himno y plegaria que el coro estalla, se vuelve batalla entre enemigos con todas las probabilidades de perder y ganar en el entretiempo.

El solo de guitarra (grabado en octavas) busca perpetuar la misma sensación, creando una melodía que es llanto y contundencia al mismo tiempo. Y en el retorno al motivo de la canción nos encontranos con ese ser desesperado que comprende lo inútil y lo inevitable del final. Es en el cierre donde el deseo se vuelve agonía. Casablancas no es dueño de una gran voz, pero sí de un timbre característico y de un fraseo que sirve como el canto del penitente, del doliente. En esa rasposa textura que consigue en esta canción descansa la verdadera consistencia de “4 chords of the Apocalypse”; pese a que no hay futuro, queda la esperanza de que la guerra no se haya perdido, de que todavía exista esa oportunidad de arreglar algo para mañana. El Apocalipsis es un estado de esperanza hasta el final, de desesperada esperanza.

Lo que no entiendo es cómo por separado los miembros de The Strokes hacen trabajos impresionantes y juntos sólo consiguen algo bueno, pero inconsistente.

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Un comentario en “Canciones imprescindibles: Julian Casablancas – 4 chords of the Apocalypse

  1. Estamos de acuerdo que es una tremenda canción. Tremenda. Me encantó tu análisis. La canción es términos compositivos es super simple. Acá hay un trabajo de intérprete espectacular. Una duda, el solo de la guitarra me parece que no está grabado en octavas como sugieres. Si no que son terceras y quintas. Creo. Puedo equivocarme. Muchas gracias por el post, super interesante.

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