Un niño de 3 años

Uncategorized

Celebrar es un verbo que involucra muchas cosas. Es una acción de acciones, es un compendio de vivencias y sensaciones. Celebrar es quitarle una proporción real a un hecho porque lo que se pone sobre el tapete es todo lo que ha involucrado llegar a ese punto: se trata de sobredimensionar. Por eso creo que celebramos cumpleaños, porque es un acto de supervivencia y de contacto que va más allá de cualquier otra precisión. Celebramos la cercanía, porque nacimientos y personas hay demasiadas en el mundo. Celebramos algo que consideramos nuestro. Celebramos nuestra propiedad. Nos celebramos, en el fondo.

Este sábado se hará una mega fiesta que celebre los 3 años de la revolución ciudadana en el poder. Será en Ambato, lo que va a requerir del traslado de personas de diversos puntos del país para estar ahí,  en un acontecimiento histórico: el primer presidente que en una década convulsionada dura más que otros que hayan pasado por ahí. Muchos ya han hablado de eso, a favor y en contra. No sé por qué asumo que los argumentos en contra son más contundentes (los que están a favor no dejan de darle relevancia a cantos de cisnes en sus escritos). Podría decir que es porque no estoy tan a favor de un proceso que se haga llamar revolución ciudadana y que no haya causado la revolución debida, sino más bien un cambio de dueño del balón. Pero en realidad es porque mucho de lo que el gobierno ha hecho en estos tres años ha sido minar un modelo por el que muchos apostamos en pos de una idea que resulta ser clara: Sólo nosotros tenemos la solución y la respuesta. Una moral propia del poder.

En tres años el concepto de democracia se ha reducido a elecciones. A tal punto que con unos cuantos meses en su nuevo mandato, el presidente debe recurrir a anuncios de consultas populares como amenazas, para demostrar que es fuerte y que puede ganar de nuevo. Correa ha ganado todo lo que se ha propuesto. La maquinaria propagandística es tan grande y no puede detenerse. El poder de unos cuántos está incluso por encima de lo que la norma pide (vivimos repletos de cadenas de tv que violan el reglamento, pero tienen la justificación moral de que si el gobierno las pone es porque debe hacerlo). En tres años de gobierno lo que hemos aprendido es que como este es un gobierno que quiere lo mejor para todos, las normas no interesan. En tres años de gobierno ha quedado claro que todo proceso de comunicación es similar a la propaganda o a la publicidad. No en vano hay publicistas en puestos altos (enriqueciéndose que da miedo) y controlando la maquinaria de comunicación del Estado.

imagen tomada de poderes.com.ec

En tres años hemos visto la ventaja del petróleo y sus precios elevados, así como el deseo y la obligación de un gobierno que hace lo que debieron hacer otros: apostar por lo social (mejorar los sueldos a empleadas domésticas y elevar el salario mínimo es algo de una justicia que hay que resaltar, pero no sacar de contexto) . En tres años el gobierno ha hecho de este su caballo de batalla, y exige, como el niño de 3 años que es, recibir toda la atención y el crédito por hacer lo que está obligado a hacer. No hay nada extraordinario en mejorar la salud, la educación y las vías del país: eso es lo ordinario. Lo que debe hacer un gobierno. En tres años hemos visto cómo la extracción petrolera es sin duda el único camino de desarrollo. En tres años hemos aprendido que de las ‘cinco revoluciones’ que vendió en campaña, sólo 2 han tenido un camino razonable: la constitucional y la social. Y bueno, hasta en eso hay que tener sus reservas. En tres años hemos descubierto que ante cualquier crítica o manifestación contraria (errada o no) la exigencia es mirar atrás y preguntar: ¿Por qué si eso pasaba antes no se dijo nada? Sí, la revolución ciudadana es un niño pequeño.

Y es tan pequeña que no se puede dar abasto a la cantidad de imprecisiones que surge de ella. El sábado pasado el presidente fustigó a todos los que estaban detrás del proyecto del ITT – Yasuní (que busca exigir un pago internacional para dejar que el petróleo que hay en ese sitio, el que tiene mayor biodiversidad en el mundo) por considerar que estaban realizando una de las tantas ‘ventas de la dignidad del país’ al supuestamente aceptar la creación de un fideicomiso para mantener el dinero ahí y que su inversión sea de otra manera. Eso al final consiguió que uno de sus ministros, parte fundamental del buró político de Alianza País renunciara. Hay una medida interesante en todo esto. Al final ya no nos reverenciamos ante nadie, sino que escupimos a los otros. 

En tres años la revolución nos ha hecho menos tolerantes… y eso siempre hay que lamentar…

4 comentarios en “Un niño de 3 años

  1. Una sola pregunta ¿De dónde sale el gasto para estos eventos? ¿Quizás de fundaciones como la que lidera la hermana del presidente llamada “Abriendo caminos” o del mismo gobierno? Creo que es lo principal de analizar para decidir si el celebrar es ético o no ¿Qué opinan?
    Si solo se analiza desde un punto de vista maquiavélico puede resultar comprensible que el gobierno ante la pérdida de popularidad desee efectuar más actos proselitistas, pero el tema es que resulta contraproducente para le democracia iniciar nuevamente eventos que únicamente buscan el apoyo popular de forma emotiva y no racional.
    Creo que lo importante antes de aplaudir estos actos de celebración es seguir de cerca estos eventos. Ojala traigan nuevamente a Silvio Rodríguez.
    Slds,
    AC

  2. No es una especie de censura el no publicar inmediatamente un post? simplemente para reflexionar.
    Saludos afectuosos y adelante muy interesante su página.
    AC

    1. Estimado Alberto, gracias por la visita y el comentario…. Pues te puedo responder a tu última pregunta con un ‘no lo sé’ o con más precisión: ‘no lo creo’. Es la opción que tienes acá para los comentarios. Creo que podría desactivarla, pero me da pereza.

      Igual acepto los comentarios, sin problema

      Saludos

  3. Lógicamente no es en absoluto una censura, pues simplemente se trata de eliminar lo que sea grosero para el dueño del blog y para sus lectores. además un blog no es un medio de información per se. En los medios de comunicación existe un balance de lo que se saca o no, según criterios de oportunidad o de noticia, y no se puede decir que sea censura, sino una cuestión inherente al trabajo periodístico. LO que sí hay en los medios es una autocensura, aunque nadie lo dice, un acomodo por eso las reflexiones nacen y se originan desde los blogs, como este por ejemplo, desde una noción distinta de la realidad y de la sociedad. Lo otro, en su mayoría, es una lucha, blanco y negro, entre poderes.
    Por otra parte, está comprobado que el apoyo popular siempre se da por lo emotivo, no por lo racional; lastimosamente las campañas electorales lo demuestran, el populismo lo dmuestra; la guerra de insultos y malos entendidos entre el poder y varios seudoperiodistas políticos lo demuestran, y por ahora, la razón, la crítica, la visión más amplia es ajena al debate.
    Y comparto con lo que dices Eduardo, la sociedad se ha convertido en menos tolerante, todo es guerra, todo es disputa, todo es revancha, y así es complicada la cosa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s