El lamento de la palabra

La errata es lo más sencillo. Equivocarse como medio de contemplación del acto de escribir. Después de todo te queda la certeza de que hacerlo involucra cierta responsabilidad, que quizás pasa desapercibida. En estos días que termino la corrección de unos textos para su publicación, descubro no sólo el error, sino el temor de la palabra a ser sometida a la placidez que provoca la tecnología. Quizás se debería escribir como si nada más se pudiera hacer en la vida.

En estos días he pensado en la responsabilidad hacia la palabra; en esa conciencia que debe existir al momento de enfrascarse en la redacción de algo. Porque uno no sólo debe comprender el poder enfermizo que hay detrás de una frase (pregúntenle a J.D. Salinger, entonces), sino que los siglos y siglos que han decantado hasta este instante nos han enseñado que escribir es un acto de gran conciencia, de reconocer cada palabra y partir de la seguridad del acto. Hay días en los que creo que esa mirada de responsabilidad se ha perdido. La palabra se ha vuelto previsible, no sorprende (aparentemente), se acomoda. Pero con seguridad creo que no es más que un deseo inconsistente, que coloca a la palabra en un nivel artificioso de naturalidad, a la par de la respiración… cuando tiene algo más.

Image and video hosting by TinyPic imagen tomada de ciudadenlinea.com

La palabra destruye y construye. “Words are very unnecesary/ they can only do harm”, canta Depeche Mode, quizás con una gratuidad bárbara, pero al mismo tiempo con la comprensión absoluta de lo que se está diciendo.

Hace poco leí que García Márquez escribía con cierta conciencia de su prosa y al encontrar un error, incluso en el tipeo en su máquina de escribir, sacaba la hoja y la repetía hasta que quedara perfecta. Añoro ese tiempo que no se me perdió; su sentido, ese respeto a la palabra.

No es más que un problema de tranquilidad, porque si bien el chance que tenemos ahora de equivocarnos, reconocer la falta y enmendar es bárbaro y reconforta, nos obliga a tomar el acto de enunciar o escribir con mayor cuidado.

Porque hay una responsabilidad muy grande. La palabra puede crear un universo o desmoronar una o varias vidas. Y por un libro Mark David Chapman descubrió que debía asesinar a Lennon. Por un libro siempre hay alguien que a diario descubre un sentido perdido y recupera la pasión vital.

Y estas reflexiones sólo surgen del momento íntimo de la corrección de textos.

Anuncios

3 comentarios en “El lamento de la palabra

  1. ¿Hasta cuando eduardo?, este blog está sacando lo peor de mi.
    Las palabras, letras, puntos y comas, no son más que simples herramientas útiles para la confección de frases y párrafos. Por favor, deje de buscar poesía y sentimentalismos donde no los hay.
    Yo no veo a un carpintero poniendo su martillo a contraluz frente a su martillo; ni a un albañil abrazándose a sus ladrillos. Ya se está pareciendo a Neruda varas, haciéndole poemitas hasta a la taza del baño.
    Cambie.

  2. Ve, hace que me ponga nervioso y se me arranquen las erratas
    donde dice:
    carpintero poniendo su martillo a contraluz frente a su martillo
    Debía decir:
    carpintero poniendo su martillo a contraluz frente a su verga.

  3. Gamarra… sus días se acabaron por acá… No lo intente más; señor, lastimosamente mi compasión hacia las mentes incapaces tiene su límite y bueno. Es una pena que no le guste lo que escriba, deje de leerme y no se cague la vida. No me quita el sueño, pero le pido que no escriba, en realidad por su bien. Estoy cansado de defenser su mala leche ante la gente que me llama o me envía emails atacando su falta de lucidez y su gana de joder.

    En realidad me aburre… y si tuviese algo que responder sobre lo que me dice, lo haría… Pero, ¿qué le puedo decir, si usted mismo se ahorca?

    Vamos, deje las sustancias y busque rehabilitación… De seguro habrá gente que lo quiera y lo pueda contener… Confíe en el otro, el de al lado es su amigo, déjese querer por alguien… Vaya y tenga sexo… viva…

    Un abrazo y no se moleste en responder, por favor…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s