High School Musical… en Hogwarts

imagen tomada de wildaboutmovies.com

David Yates ha conseguido transformar toda una historia que se ha venido desarrollando en la pantalla por más de 8 años (si no son más) en la peor adaptación posible que se pueda hacer de una de las novelas de Harry Potter. No está de más señalar que si me aficioné a esta serie es por el tercer filme, “Harry Potter y el prisionero de Azkabán”, donde un Alfonso Cuarón supo hacer la mejor de las lecturas de una historia que desde cualquier perspectiva está llena de oscuridad y al mismo tiempo de cierta inocencia que se va convirtiendo en una adultez decidida. Esta vez, Yates ignora absolutamente todo…

Y lo que fue su trabajo en una buena “Harry Potter y la Orden del Féniz”, se convierte ahora en un simple y llano bodrio.

“Harry Potter y el misterio del príncipe” no tiene misterio y no tiene príncipe (salvo por el propietario de un libro de pócimas viejo, que Harry consigue). Lo que en otras ocasiones era la premisa de la película, esta vez desaparece, se vuelve ligero y hasta de una tonta resolución (estrictamente un problema de cómo se adaptó la obra Steve Kloves , puesto que en el libro esa historia tiene una gran justificación). Hay un pequeño destello en el argumento, nada más. Y esa escasa referencia hace decaer al filme, debido a que en otras ocasiones sabemos que el título nos va a permitir establecer un camino a seguir.

imagen tomada de thebadandugly.com

En este caso encontramos una serie de situaciones adolescentes en Hogwarts (la escuela de magos) donde los tres personajes principales (Harry, Hermione y Ron) deberán sortear una serie de momentos duros, ligados con las relaciones afectivas y la búsqueda de una pareja. Mucho de la película se va por ese lado. Mientras tanto, Lord Voldemort sigue haciendo de las suyas, haciendo desaparecer gente y aterrorizando en el mundo de los mahos y el mundo real. Por lo que Dumbledore (que por primera vez se lo ve directamente interesando en la educación de Harry) trae de vuelta a un profesor a Hogwarts (que fue también maestro de Voldemort en sus tiempos de estudiante) para poder descubrir un secreto que les servirá para combatir al Mago Oscuro. ¿Y el príncipe mestizo? Bien, gracias.

Desde luego, hay secuencias de acción espectaculares (aunque muy cortas) y las actuaciones de grandes como Alan Rickman (Severus Snape), Michael Gambom (un fabuloso Aldus Dumbledore) y Helena Bonham Carter (como Bellatrix) te ayudan a respirar con cierta tranquilidad. Sin embargo, por más buena intención y experiencia, es muy difícil que se logre sacar a flote toda una historia que viene mal contada, siguiendo los eslabones actuales de mercadeo, con filmes directamente para adolescentes, cuando la historia es mucho más firme y contundente que otras. Es como si neesariamente alguien haya decidido hacer de “Harry Potter” un “Twilight” o “High School Musical”.

imagen tomada de entertainmentbug.wordpress.com

Y eso, en definitiva, termina ejerciendo el derecho de mandar al diablo a alguien.

Anuncios

6 comentarios en “High School Musical… en Hogwarts

  1. Estoy de acuerdo. Es mala. Es superficial además. Deja muchas preguntas sin responder. ¿Por qué Snape es un príncipe mestizo?, ¿por qué se llama así? ¿Importa acaso? ¿Qué tiene realmente de relevante? Y eso con respecto a lo que se supone que era el centro del misterio. Pero además deja muchas subtramas sin cierre (como la relación de Ron con Harmonie, el conflicto interno de Draco, las justificaciones de Snape, etc.) y otras sin desarrollo (la relación de romance de Potter con esa fulana se construye con demasiada ligereza; la obsesión de Dumbledore por el pinche recuerdo de ese profesor adolece de una justificación forzada que no es coherente con la forma en que los personajes la manejan, ejemplos hay varios). Por último, las escenas de acción no son suficientes, como que hizo falta más violencia entretenida.

    No creo que sea la peor, al menos es más amena y con más sentido del humor que las dos primeras. Las mejores a mi parecer fueron la tercera y la cuarta.

  2. Estoy de acuerdo. Es mala. Es superficial además. Deja muchas preguntas sin responder. ¿Por qué Snape es un príncipe mestizo?, ¿por qué se llama así? ¿Importa acaso? ¿Qué tiene realmente de relevante? Y eso con respecto a lo que se supone que era el centro del misterio. Pero además deja muchas subtramas sin cierre (como la relación de Ron con Harmonie, el conflicto interno de Draco, las justificaciones de Snape, etc.) y otras sin desarrollo (la relación de romance de Potter con esa fulana se construye con demasiada ligereza; la obsesión de Dumbledore por el pinche recuerdo de ese profesor adolece de una justificación forzada que no es coherente con la forma en que los personajes la manejan, ejemplos hay varios). Por último, las escenas de acción no son suficientes, como que hizo falta más violencia entretenida.

    No creo que sea la peor, al menos es más amena y con más sentido del humor que las dos primeras. Las mejores a mi parecer fueron la tercera y la cuarta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s