Más de Jorgenrique…

imagen tomada de hoy.com.ec

Hoy es día de duelo… extrañamente representado por grandes notas de prensa y reportajes televisivos un tanto quemeimportistas (salvo la enrevista que hiciera ayer Andrés Carrión a Pedro Saad)…

Jorgenrique Adoum (así solía escribir su nombre en algunos lugares que he revisado) se fue y deja detrás de sí un cola como cometa Halley, estrellándose en el cielo ante los ojos de todos. Gaby estuvo en Quito el año pasado y regresó a casa enamorada del ‘turco’. Pienso en ella y en que debe estar muy triste ahora.

Pienso en la entrevista que Miss K. le hizo hace algunos años y en el ‘entretiempo’ cuando hablaron de su tesis: Kafka y el erotismo. Ella me dice que él se interesó en el tema, que incluso le envió un par de emails con textos sobre el erotismo. Los tiene guardados por ahí. Hoy lo estaba buscando.

Recuerdo el verdadero encuentro con el creador cuando mi viejo me regaló esa autobiografìa que me impresionó, no sólo por el contenido, sino por la forma en la que estaba escrito. “De cerca y de memoria” fue la puerta que me abrió el camino. “Entre Marx y una mujer desnuda”…. simplemente una joya de la literatura mundial.

Leo notas de prensa y entiendo que esas importancias son un tanto ajenas al país y por eso vale la pena referirlas:

Nota del diario El Universo
Artículo de Cecilia Ansaldo, en Diario El Universo
Nota de diario El Telégrafo
Entrevista hecha en el diario El Telégrafo
Nota del diario El Comercio
Nota del diario Hoy
Nota del diario Expreso

caricatura de Bonil, tomada de eluniverso.com

El arranque de la nota del Hoy me parece encantador: “Estaba extremadamente delgado. En una noche de abril llegaba a la Casa Benjamín Carrión de la mano de su hija Rosángela e infundía respeto entre los presentes, como un gurú. Una mirada volátil se diluía en los parpadeos que nosotros debíamos presenciar ante sus lánguidas palabras. Él era Jorge Enrique Adoum, presentando su última antología poética: Claudicación intermitente. Mientras autografiaba los ejemplares, Diego Oquendo Sánchez y Raúl Vallejo estaban a su lado. Se abrazaron cálidamente, como cuando uno tiene que viajar lejos y despedirse de su padre. Conmovidos todos al pensar en el escritor de 83 años y en las arrugadas manos que escribieron “El amor desenterrado” y Entre Marx y una mujer desnuda -una de las novelas más importantes de la literatura ecuatoriana, según el escritor Bruno Sáenz-, reían ante el mínimo humor pronunciado: “Debo criticarme y arrepentirme de haber creído que tengo pocos amigos. Que casi todos estén aquí y hayan llenado esta sala me conmueve profundamente. Prometo no volver a decir que tengo pocos amigos”. Así se presentó esta obra, que evocaba ya un final para el laureado escritor Casa de la Américas 1960, que nació en Ambato en 1926…”.

Y hoy siento que algo se ha roto y eso da pena…

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12 comentarios en “Más de Jorgenrique…

  1. Qué chévere Eduardo. Yo definitivamente me puse triste, su muerte me peso en el alma (que no la de Michael Jackson) y también tengo la sensación de que los medios no le han dado la importancia que merece. Será porque como el mismo en "Entre Marx…": "La mitad de la población no sabe leer, de la otra mitad, la mtad no lee, más de la mitad de la mitad restante apenas el periódico o Selecciones: prácticamente conocemos a todos nuestros lectores (quizá por ello es tan cobarde nuestra literatura: porque no se dirige aun público abstracto sino a determinados rostros y no quiere herir ni golpear a nadie, pudiera tocarles a algunos amigos) y en lugar de imprimir un libro bien podríamos leérselo en un café.

    Cierto es que firmaba con su nombre como tú lo has escrito; justamente tengo su autógrafo en mi ejemplar de "De cerca y de Memoria". Adoum es uno de los amores de mi vida y lo seguirá siendo. Sigo pensando que merecía mucho más reconocimiento del que obtuvo y más difusión de la que tiene.

  2. Qué chévere Eduardo. Yo definitivamente me puse triste, su muerte me peso en el alma (que no la de Michael Jackson) y también tengo la sensación de que los medios no le han dado la importancia que merece. Será porque como el mismo en "Entre Marx…": "La mitad de la población no sabe leer, de la otra mitad, la mtad no lee, más de la mitad de la mitad restante apenas el periódico o Selecciones: prácticamente conocemos a todos nuestros lectores (quizá por ello es tan cobarde nuestra literatura: porque no se dirige aun público abstracto sino a determinados rostros y no quiere herir ni golpear a nadie, pudiera tocarles a algunos amigos) y en lugar de imprimir un libro bien podríamos leérselo en un café.

    Cierto es que firmaba con su nombre como tú lo has escrito; justamente tengo su autógrafo en mi ejemplar de "De cerca y de Memoria". Adoum es uno de los amores de mi vida y lo seguirá siendo. Sigo pensando que merecía mucho más reconocimiento del que obtuvo y más difusión de la que tiene.

  3. esto que dices sobre el quemeimportismo periodístico para mencionar el fallecimiento de J.e. Adoum es cierto, al menos también tuve esa impresión al ver que en canal 2 al medio día de ayer, en medio de la tanda de noticias varias, creo que regresaban de un reportaje de política, la presentadora, de la manera más normal y desinteresada lo dijo así como quien dice cualquier cosa… Y yo sin creer lo que decía.

    Grande Adoum.

  4. esto que dices sobre el quemeimportismo periodístico para mencionar el fallecimiento de J.e. Adoum es cierto, al menos también tuve esa impresión al ver que en canal 2 al medio día de ayer, en medio de la tanda de noticias varias, creo que regresaban de un reportaje de política, la presentadora, de la manera más normal y desinteresada lo dijo así como quien dice cualquier cosa… Y yo sin creer lo que decía.

    Grande Adoum.

  5. Entre el coro de alabanzas, déjese que una voz que disiente aparezca. Despues de todo no hemos llegado aún al dominio total del politburó criollo, aunque ganas no falten. ¿Se habría adorado tanto la obra de Adoum si en vez de ser un hombre de izquierda hubiese sido uno de derecha? Lo dudo. El velo de ceguera que existe respecto de la obra de Gallegos Lara está firmemente centrado en sus inclinaciones políticas. Aquel que cubre la obra de Adoum es del mismo tipo. La ansiedad de no haber tenido un novelista ecuatoriano en el Boom sigue apareciendo. En uno de los artículos sobre la desaparición de Adoum está clarísima: "Así, estrechó sus manos con las de Julio Cortázar, Eduardo Galeano y José Saramago, además de con aquella estela de autores que gestaba la década del 60 en París, Francia. Incluso con las figuras del ‘Boom’ Latinomaericano, del que fue considerado parte." La pregunta es ¿con cuántos escritores han estrechado sus manos Cortázar, Saramago y Galeano? ¿Presuntas o reales amistades hacen al monje en vez de un hábito que viene de adentro? ¿Cuántos nombres ilustres se debe coleccionar para llegar al parnaso? Resulta entonces que Adoum era parte del Boom… Qué ganas de autoengañarnos tenemos los ecuatorianos. Qué desesperada manía de crear íconos internacionales. Adoum nunca fue parte del Boom. Coincidió en tiempo, pero basta leer un parágrafo suyo lado a lado con uno de los miembros reales del Boom para darse cuenta del abismo que separa a ambos. Su novela Entre Marx y una mujer desnuda es, en el mejor de los casos, un libro irregular y de mediano brillo. Uno de esos fenómenos que tanto abundan en nuestras letras, en los que una mediocre historia se arropa en los velos de lo "experimental" para que el público, limitado y limitante, pero ansioso por ensalzar a alguien, a uno percibido como parte de los suyos, pueda sentirse en vanguardia. Vanguardia. Una vanguardia muy específica. Citemos a Lenin de entrada, por ejemplo, un jugoso párrafo sobre las bondades de la facultad de soñar. El que el sueño de Vladimir Ilich haya sido de una naturaleza perversa no cambia nada. Y al final del camino, bendigamos a Correa en su infinita sabiduría chavista y autocrática. Esa es la realidad de las letras, de las Casas de las Américas, de los elogios y los premios nó bels. Que el coro de alabanzas siga pues haciendo su trabajo.

  6. Entre el coro de alabanzas, déjese que una voz que disiente aparezca. Despues de todo no hemos llegado aún al dominio total del politburó criollo, aunque ganas no falten. ¿Se habría adorado tanto la obra de Adoum si en vez de ser un hombre de izquierda hubiese sido uno de derecha? Lo dudo. El velo de ceguera que existe respecto de la obra de Gallegos Lara está firmemente centrado en sus inclinaciones políticas. Aquel que cubre la obra de Adoum es del mismo tipo. La ansiedad de no haber tenido un novelista ecuatoriano en el Boom sigue apareciendo. En uno de los artículos sobre la desaparición de Adoum está clarísima: "Así, estrechó sus manos con las de Julio Cortázar, Eduardo Galeano y José Saramago, además de con aquella estela de autores que gestaba la década del 60 en París, Francia. Incluso con las figuras del ‘Boom’ Latinomaericano, del que fue considerado parte." La pregunta es ¿con cuántos escritores han estrechado sus manos Cortázar, Saramago y Galeano? ¿Presuntas o reales amistades hacen al monje en vez de un hábito que viene de adentro? ¿Cuántos nombres ilustres se debe coleccionar para llegar al parnaso? Resulta entonces que Adoum era parte del Boom… Qué ganas de autoengañarnos tenemos los ecuatorianos. Qué desesperada manía de crear íconos internacionales. Adoum nunca fue parte del Boom. Coincidió en tiempo, pero basta leer un parágrafo suyo lado a lado con uno de los miembros reales del Boom para darse cuenta del abismo que separa a ambos. Su novela Entre Marx y una mujer desnuda es, en el mejor de los casos, un libro irregular y de mediano brillo. Uno de esos fenómenos que tanto abundan en nuestras letras, en los que una mediocre historia se arropa en los velos de lo "experimental" para que el público, limitado y limitante, pero ansioso por ensalzar a alguien, a uno percibido como parte de los suyos, pueda sentirse en vanguardia. Vanguardia. Una vanguardia muy específica. Citemos a Lenin de entrada, por ejemplo, un jugoso párrafo sobre las bondades de la facultad de soñar. El que el sueño de Vladimir Ilich haya sido de una naturaleza perversa no cambia nada. Y al final del camino, bendigamos a Correa en su infinita sabiduría chavista y autocrática. Esa es la realidad de las letras, de las Casas de las Américas, de los elogios y los premios nó bels. Que el coro de alabanzas siga pues haciendo su trabajo.

  7. Estimado Lublius… siempre he creído que las voces de disidentes están llamadas a ser las más complejas de todas. Es la obligación por pensar de otra forma.

    Puede ser que tengas razón sobre su inclinación política; lastimosamente creo que así se ha manejado mucho de esto. Pero debo serte sincero, nunca me interesó esa perspetciva de él o de nadie. No importa la postura para un buen escritor… Por cierto, hay una gran distancia entre Gallegos Lara y Jorge Enrque Adoum… Adoum era escritor y eso se nota en sus libros.

    No sé quién ha dicho que fue parte del boom… aparte, ya entras en una discusión sobre lo que fue el boom y bueno… hay mucha tela sobre la que se puede cortar. Pero siempre es neccesario tener referentes, más allá de la perspectiva que pueda tener justamente ese ser que se vuelve referencia (desde luego, hay que estar seguros de qué pata cojea. Por ejemplo, no hay cómo negar el antisemitismo de Ezra Pound, pero verlo como un gran escritor no nos hace antisemitas, ni tarados como él. Supongo que se trata de establecer esas distancias… pero al mismo tiempo reconocer quienes son esos referentes y hasta qué punto considerarlos).

    Y en el caso de Adoum desde luego que hay un referente literaria, así como hay muchos. Sean de izquierda o de derecha… pues eso es una mierda. Si en las necrológicas le han dado valor a eso, pues habla más de una necesidad de ciertos intelectuales que otra cosa.

    Sin embargo, sostengo que el valor de Adoum está en lo literario y yo, que no puedo considerarme de izquierda, o peor de derecha, celebro al escritor.

    Saludos

  8. Estimado Lublius… siempre he creído que las voces de disidentes están llamadas a ser las más complejas de todas. Es la obligación por pensar de otra forma.

    Puede ser que tengas razón sobre su inclinación política; lastimosamente creo que así se ha manejado mucho de esto. Pero debo serte sincero, nunca me interesó esa perspetciva de él o de nadie. No importa la postura para un buen escritor… Por cierto, hay una gran distancia entre Gallegos Lara y Jorge Enrque Adoum… Adoum era escritor y eso se nota en sus libros.

    No sé quién ha dicho que fue parte del boom… aparte, ya entras en una discusión sobre lo que fue el boom y bueno… hay mucha tela sobre la que se puede cortar. Pero siempre es neccesario tener referentes, más allá de la perspectiva que pueda tener justamente ese ser que se vuelve referencia (desde luego, hay que estar seguros de qué pata cojea. Por ejemplo, no hay cómo negar el antisemitismo de Ezra Pound, pero verlo como un gran escritor no nos hace antisemitas, ni tarados como él. Supongo que se trata de establecer esas distancias… pero al mismo tiempo reconocer quienes son esos referentes y hasta qué punto considerarlos).

    Y en el caso de Adoum desde luego que hay un referente literaria, así como hay muchos. Sean de izquierda o de derecha… pues eso es una mierda. Si en las necrológicas le han dado valor a eso, pues habla más de una necesidad de ciertos intelectuales que otra cosa.

    Sin embargo, sostengo que el valor de Adoum está en lo literario y yo, que no puedo considerarme de izquierda, o peor de derecha, celebro al escritor.

    Saludos

  9. hay una gran distancia entre Gallegos Lara y Jorge Enrque Adoum… Adoum era escritor y eso se nota en sus libros.

    Escritores hay muchos. La pregunta indispensable es ¿de qué tipo de escritor estamos hablando? ¿Se justifican los adjetivos delirantes? ¿Se justifica lanzarnos al paroxismo de la hipérbole? Afirmo que no, que no hay lectura de los libros de Adoum que justifique ese paroxismo. Como otros escritores que han sido elevados a la condición de intocables y magníficos, poco hay por escrito que pueda siquiera dar la impresión de no estar frente a un escritor, si, pero no un escritor excelente o extraordinario. En el Ecuador se a hecho costumbre construir castillos de arena, ciertos libros que alcanzan la década de haber sido publicados están en camino a convertirse en clásicos, si son bendecidos por los críticos correctos, aún cuando el leerlos pruebe que de genio no tienen un gramo. De los comentarios que se leen en los periódicos y se escuchan por ahí, parecería que Entre Marx es la novela más importante del milenio que pasó.

    Iturburu puso el dedo en la llaga en su blog, sin quererlo, como le sucede a menudo. Le da rabia que se hable tanto de que Adoum fue secretario de Neruda. Lo cierto es que ese detalle es fundamental. El dicho de Neruda hizo a Adoum en el imaginario de nuestra pequeña república, en el de la "élite" izquierdo-obsesionada de nuestros escritores y aspirantes a serlo. ¿Cuántos de ellos no se han hundido en las delicias de un sueño en el que se ven en lugar de Adoum, siendo bendecidos por el papa de la iglesia marxoliteraria? Iglesia de la cual Adoum pasó a convertirse en nuestro arzobispo, y sus feligreses, los incontables aspirantes a nuevos "talentos" ecuatorianos que ahora insisten en lanzar salvas.

  10. hay una gran distancia entre Gallegos Lara y Jorge Enrque Adoum… Adoum era escritor y eso se nota en sus libros.

    Escritores hay muchos. La pregunta indispensable es ¿de qué tipo de escritor estamos hablando? ¿Se justifican los adjetivos delirantes? ¿Se justifica lanzarnos al paroxismo de la hipérbole? Afirmo que no, que no hay lectura de los libros de Adoum que justifique ese paroxismo. Como otros escritores que han sido elevados a la condición de intocables y magníficos, poco hay por escrito que pueda siquiera dar la impresión de no estar frente a un escritor, si, pero no un escritor excelente o extraordinario. En el Ecuador se a hecho costumbre construir castillos de arena, ciertos libros que alcanzan la década de haber sido publicados están en camino a convertirse en clásicos, si son bendecidos por los críticos correctos, aún cuando el leerlos pruebe que de genio no tienen un gramo. De los comentarios que se leen en los periódicos y se escuchan por ahí, parecería que Entre Marx es la novela más importante del milenio que pasó.

    Iturburu puso el dedo en la llaga en su blog, sin quererlo, como le sucede a menudo. Le da rabia que se hable tanto de que Adoum fue secretario de Neruda. Lo cierto es que ese detalle es fundamental. El dicho de Neruda hizo a Adoum en el imaginario de nuestra pequeña república, en el de la "élite" izquierdo-obsesionada de nuestros escritores y aspirantes a serlo. ¿Cuántos de ellos no se han hundido en las delicias de un sueño en el que se ven en lugar de Adoum, siendo bendecidos por el papa de la iglesia marxoliteraria? Iglesia de la cual Adoum pasó a convertirse en nuestro arzobispo, y sus feligreses, los incontables aspirantes a nuevos "talentos" ecuatorianos que ahora insisten en lanzar salvas.

  11. yo caí aquí por accidente. por una razón aúm más misteriosa me topé con el comentario de Lublis sobre Jorgenrique y la verdad me sorprendió. Es claro que no comprende que Adoum era fundamentalmente poeta. En una lectura-rayuela de Entremarx (la lectura que creo merece esta novela) Adoum revela esta condición. Eso por un lado. El error de Lublis está en tratarlo como novelista. Como poeta Adoum no solamente cantó desde las entrañas de nuestras tierras, como lo hizo CésarDávila, sino que su aporte al lenguaje – tomándolo por sorpresa, descolinizándolo – al habla de nuestra lengua es inmedible. Su Amor Desenterrado y su Cementerio Personal son poesía en estado puro. Y la poesía compañero Lublis, es esencialmente revolucionaria. De modo que el hecho de que sea de izquierda no solo es un resultado histórico lógico en el gran escritor Ecuatoriano, sino un deber histórico. Que haya sido o no del boom, creo que no tiene importancia en un comentario sobre Adoum, creo que no es un argumento aceptable para discutir la obra de JEA.

  12. yo caí aquí por accidente. por una razón aúm más misteriosa me topé con el comentario de Lublis sobre Jorgenrique y la verdad me sorprendió. Es claro que no comprende que Adoum era fundamentalmente poeta. En una lectura-rayuela de Entremarx (la lectura que creo merece esta novela) Adoum revela esta condición. Eso por un lado. El error de Lublis está en tratarlo como novelista. Como poeta Adoum no solamente cantó desde las entrañas de nuestras tierras, como lo hizo CésarDávila, sino que su aporte al lenguaje – tomándolo por sorpresa, descolinizándolo – al habla de nuestra lengua es inmedible. Su Amor Desenterrado y su Cementerio Personal son poesía en estado puro. Y la poesía compañero Lublis, es esencialmente revolucionaria. De modo que el hecho de que sea de izquierda no solo es un resultado histórico lógico en el gran escritor Ecuatoriano, sino un deber histórico. Que haya sido o no del boom, creo que no tiene importancia en un comentario sobre Adoum, creo que no es un argumento aceptable para discutir la obra de JEA.

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