Training day

imagen tomada de ministeriodecultura.gov.ec

Martes a la tarde. Calor en Guayaquil, en un taxi que suena a lata con ruedas, a troncomóvil. Entra una llamada a mi celular. Se identifica como alguien del Ministerio de Cultura, me llama a invitarme el día jueves a uno de los auditorios del Ministerio, es importante que vaya, porque se van a anunciar las becas de creación a las que yo apliqué para realizar una novela. Es clara cuando me dice que no me puede decir en ese instante si gané o no, porque el sobre está cerrado, pero debo estar ahí. Listo. Cuelgo la llamada y trato de quedarme tranquilo.

Se lo comento a Miss K por teléfono, ella en Quito, mientras yo trabajo y visito a amigos en Guayaquil. Una amiga en un diario también escucha sobre esa llamada que me hicieron. Minutos después me dicen que la acaban de llamar del Ministerio para invitar a alguien del diario a cubrir ese acto de anuncio de los ganadores y me repite lo que dijeron: van a estar los ganadores. Sonrío, trato de quedarme tranquilo.

Debo hacer lo necesario para llegar, me digo. Quizás haya algo de razón y sí es importante que esté ahí, como me lo dijo la mujer del Ministerio. El cambio de temperatura comienza a caerme mal. Los primeros estornudos aparecen, empiezo a resfriarme. No importa eso. Llamo a la aerolínea para ver si es posible cambiar la fecha de mi pasaje de regreso, ese que pagué con lo último que me quedaba. Me informa una mujer con aento chileno que es posible el cambio, pero que deberé pagar 32 dólares por eso. Cuelgo, inmediatamente para gritar de manera histérica y precisa: “¡Ladrones de mierda!”. Pero sé que debo ir, y las otras aerolíneas tienen pasajes muy caros. Vuelvo a llamar y hago el cambio, pago esos 32 que no tengo en ningún lado y me quedo sin dinero. Tengo ya un vuelo de regreso a Quito para el jueves a las 08:30. Sí alcanzo a estar a las 11:00. Empiezo a toser de vez en cuando. Al menos me tranquiliza saber que no es Gripe A.

imagen tomada de blog.mrossi.com.ar

El día del viaje la gripe ha hecho que el malestar corporal aparezca. Lo resisto estoicamente. Voy al aeropuerto y decido no toser para no levantar sospechas de nadie. Vuelo. Llego a Quito y el frío termina por compliccar mi cuadro. Llego a casa, abrazo y beso a Miss K. Nos alistamos y vamos al Ministerio. Entramos al auditorio destinado para eso y nos sentamos en un par de asientos. Conversamos algunas cosas. Vemos gente que conocemos, pero no saludamos porque eso suele dar pereza. Trato de no toser y de no dejar que las secreciones se escapen de la nariz. Me siento mal. Estamos ahí y llega el momento de epifanía: “Yo no gané”, le digo a Miss K. “¿Por qué dices eso?”, me pregunta. Respondo que no lo sé, pero tengo una idea: me parece que soy un pez fuera del agua en ese sitio. Hay cierta constancia en hacer cultura y arte en una ciudad que no es la que uno nació, pero es en la que uno vive y adora, más allá de cualquier sentencia o pretensión. Hay una distancia y no me identifico con nadie. No son mejores ni peores que mí. Son otros, diamentralmente opuestos. No soy mejor que ellos, no se me puede ocurrir eso. No soy peor, tampoco. Sé que no hay cabida para el proyecto que presenté, orientado en la ciencia ficción (ojo: probablemente no era una gran propuesta, también), en medio de una reunión de boinas y perspnas vestidas de negro, con un compromiso con algo que no logro entender del todo que es capaz de manifestarse en su vestimenta, por ejemplo. No, no gané. Lo sé. Tampoco es una tragedia eso. La novela se escribirá con o sin premio.

imagen tomada de ministeriodecultura.gov.ec

Así, fuera de foco, entiendo del todo la sensación que he tenido desde hace años. Siempre he tratado de huir de las aglomeraciones literarias, de los gremios. Tengo muchos amigos que escriben y que sobre todo, y más importante, leen. Los quiero a todos, pero no me interesa apostar por ninguna de las tendencias que manifiestan. Ni apostar por la amistad antes del valor de la obra que realizan. Tengo en mí, a ciencia cierta, la verdad de lo que tengo que hacer: No pertenezco a este sitio. Lo mismo sentí de Guayaquil y me fui, lo mismo siento de Quito y me iré. No es por odiar al país, ni pensar que está mal, sino porque sé, lo he aprehendido, que no quiero una sensibilidad que no es la mía. Prefiero buscarla en otro lugar.

Obviamente, en el anuncio de los ganadores no está mi nombre. Le digo a Miss K que es mejor irnos, porque no estoy bien. La gripe está haciendo que en el asiento todo se vuelva gigante y yo pequeño. No tengo fiebre, nunca me da fiebre con una gripe, pero sí un malestar que agobia. No me interesa el resto. Estoy enojado, eso sí. Ganar o no ganar es lo menos relevante de esto. Es como comprarse un boleto de lotería (la suerte está ligada en estos casos al nombre de los jurados seleccionados para designar a los ganadores) y, como debería ser, “me chupa un huevo”. Pero lo que no me deja tranquilo es haber dejado a mis amigos y familia para regresar antes, haber gastado un dinero que me hace falta en este momento, porque alguien de la burocracia del Ministerio asumió la importancia de que yo estuviera ahí para escuchar que no gané. Eso sí que te deja una lección de oro.

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16 comentarios en “Training day

  1. Jorge Dávila Vázquez, Juan Valdano, Gabriela Alemán, Jorge Martillo, Huilo Ruales y Carlos Vallejo…. curiosa.

  2. Jorge Dávila Vázquez, Juan Valdano, Gabriela Alemán, Jorge Martillo, Huilo Ruales y Carlos Vallejo…. curiosa.

  3. Hummm….me alegro mucho por cuatro de ellos. Uno me parece mucho ruido y pocas nueces. Buen, no son míos los premios y pensé que el que sobra estaba muerto. JA!!
    Abrazo.
    Vamos a abrir con Diana Varas un grupo en facebook que se llama ” Yo también soy prima de Eduardo Varas”

  4. Hummm….me alegro mucho por cuatro de ellos. Uno me parece mucho ruido y pocas nueces. Buen, no son míos los premios y pensé que el que sobra estaba muerto. JA!!
    Abrazo.
    Vamos a abrir con Diana Varas un grupo en facebook que se llama ” Yo también soy prima de Eduardo Varas”

  5. Mi querido Eduardo, como siempre he dicho porque me gusta leer a Sabato, cuidado con las capillas tan peligrosas.

    Papistas,literatos de lo fashion y gente que se escuda tras su procedencia socieconomica, sus panas, su pretendidad rareza o yo se que miercoles.

    Hay que estar mas alla de eso.

  6. Mi querido Eduardo, como siempre he dicho porque me gusta leer a Sabato, cuidado con las capillas tan peligrosas.

    Papistas,literatos de lo fashion y gente que se escuda tras su procedencia socieconomica, sus panas, su pretendidad rareza o yo se que miercoles.

    Hay que estar mas alla de eso.

  7. Bro, escribe la novela y date el gusto de hacerla sin plata de Estado. Luego van a querer comprarte el pensamiento.
    Abrazo grande;

    CAV

  8. Bro, escribe la novela y date el gusto de hacerla sin plata de Estado. Luego van a querer comprarte el pensamiento.
    Abrazo grande;

    CAV

  9. Varas:

    tómalo como un elogio…

    y como un signo de lo que estás hecho, y nada más…

    eso sí, escribe la novela.

  10. Varas:

    tómalo como un elogio…

    y como un signo de lo que estás hecho, y nada más…

    eso sí, escribe la novela.

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