Cursi

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Y bueno… muchos comerán mierda por la obra de esta mujer y la considerarán un absoluto desecho. Yo celebro que haya podido hacer lo que muchos hemos querido: vivir de la escritura. Y vaya que lo hizo: más de 60 años escribiendo y vendiendo…

Boris Izaguirre la despide con estas palabras: “Asi la conocí en Oviedo, durante una entrevista para el programa La Ventana. Llegó acompañada de familiares, pequeña estatura pero imponente presencia; un abrigo de pieles, unos ojos incisivos, un acento de otra época, un andar de Agatha Christie y una sombra rodeándola: esa sensación que a pesar de ser el nombre más asociado a la escritura que generaciones y generaciones de latinoamericanos hemos conocido, el mundo literario siempre levanto murallas para impedirle acceso (…) Esas murallas son responsables de limitar el universo literario de Corin Tellado a lo que se llama “novelita romántica”. Es innegable que sus obras remueven en los españoles aires de posguerra y franquismo. En mi casa de Caracas, nuestra tata Victoria Lorenzo aprendió a leer con esas novelas de Corín Tellado publicadas mensualmente en la revista Variedades. Y fue ese milagro, el que mi tata abandonara el analfabetismo lo que me llevó a leerlas también. Pronto descubrí que la señora Tellado escribía siempre sobre amores imposibles, mujeres engañadas por hombres peligrosos, pero también planteaba, a su manera, conflictos contemporáneos como el ascenso profesional de una mujer que siendo secretaria sabía que podía influir en las grandes decisiones de una empresa, a riesgo, claro, de enamorar al presidente de la compañía, por lo general casado con otra mujer que desdeñaba cualquier compromiso profesional. Si se consigue mirar estas historias mas allá del desdén hacia su posible cursilería, se encontrará un planeta de mujeres que luchan por ser reconocidas como personas en una sociedad que obstaculiza sin cesar esa posibilidad. Mi tata, Victoria, era una cocinera estupenda, pero era también alguien que deseaba conocer un gran amor. Al no encontrarlo, se enamoró tanto del Che Guevara como de Mohamad Ali y pese a eso jamás renunció a su novela de Corín Tellado. Comprendo que encontraba en ellas una universalidad del sentimiento que sus obras manejan sin ningún pudor y que muchas veces se le ha intentado encarcelar en la desdeñosa palabra “Cursi”. A ella no le hacía asco, cuando nos conocimos en esa entrevista radiofónica, se sonrió mirándome a los ojos: “No es que lo cursi sea malo, es que la gente le tiene miedo”. La frase me marcó, pensé que se refería a que todos tememos la desnudez de nuestros sentimientos y bajo ese premisa intenté leer alguna de sus múltiples novelas. Y me encontré una asombrosa habilidad para ofrecer algo nuevo en cada historia y surcar todo el panorama posible de emociones humanas. Las mujeres de su obra se enfrentan al aborto, ser madres solteras, adulteras castigadas o triunfadoras, trabajadoras sometidas a distintos tipos de acoso o bullying, emigran hacia grandes capitales o intentan integrarse a culturas mas desarrolladas. Besan o conocen la frigidez, “un tema en el que he sido pionera”, me confesó en esa misma entrevista. Descubren el orgasmo como liberación pero entienden de inmediato que su disfrutE puede acarrearles nuevos obstáculos en el mundo machista. Si, incluso rozan la homosexualidad femenina, aunque es más probable encontrar caballeros que opten por engañar a sus esposas ocultándoles sus verdaderas inclinaciones. Toda pasión, con o sin nombre, aparece en las páginas de las obras de Corín Tellado. Al leerlas uno puede descifrar la impecable estructura: planteamiento, desarrollo, final feliz, en muchos casos o final abierto, en las obras de la década del setenta para acá, como si la excesiva modernidad hiciera mas descreída a su lectora y Tellado entendiera que su obra necesitaba ir al paso de los días. Cada historia tiene precisión matemática: nunca más de 76 paginas. Y es esa permanente extensión lo que contribuye a observar sus obras como modernas. Cada vez mas admiramos obras breves y Tellado era una experta implacable de ellas”.

imagen tomada de elpais.com

Hoy, una copa de vino por Corín (1926 – 2009).

2 comentarios en “Cursi

  1. Creo que la revista se llama Vanidades, no Variedades😛

    Oye yo alguna vez oí que Corín Tellado era en realidad el pseudónimo de un escritor varón, jo jo.

  2. Creo que la revista se llama Vanidades, no Variedades😛

    Oye yo alguna vez oí que Corín Tellado era en realidad el pseudónimo de un escritor varón, jo jo.

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