La autopista del sur

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imagen tomada de educared.org.ar

Ese gran cuento del gran dos Julio resulta ser revelador. Para mí, especialmente, por dos razones: por descubrirme la fabulación como instrumento de creación y por mostrarme que la humanidad puede ser tan vil como un embotellamiento endemoniado. Ese estancamiento es lo que nos transforma o desnuda la certeza intención de una raza como la nuestra, El mérito de Cortázar (mejor cuentista que novelista, según mi opinión) está en esa comprensión que cada persona es lo que viste, lo que lleva, lo que sostiene. No un asunto de consumo exagerado, sino un asunto de reafirmar lo que se cree como lo que uno hace. Se es lo que se sostiene. Ese es el preciso detalle del cuento que me encanta.

¿Por qué ese detalle? Porque creo fervientemente que hay cierta idea de estancamiento en muchas de la perspectivas que encuentro cada vez que el tema de la política se vuelve parte de una mesa de conversaciones. Porque se trata de mantener una línea de pensamiento constante, en consonancia con lo que uno cree y siente. Y eso es necesario, pero en cierta medida (y lo veo con claridad cuando releo una y otra vez el cuento de Cortázar) una mirada falsa, pues la realidad es que el ser humano, en medio de este choque de vehículos, posturas y sensibilidades, tiende a escapar del resto, a huir cuando tiene la oportunidad, romper vínculos, abandonar a quienes tuvo a su lado durante mucho tiempo. Todo por un asunto de propio bienestar, que resulta lo más humano.

Creo que esa es la base de la humanidad, de lor progresos y retrocesos. Creo que por eso es necesario legislar y fiscalizar a los que manejan los vehículos, para evitar que ese beneficio propio se cruce con el latrocinio o afectar al que está al lado.

Creo que para muchos este es el momento de venganza contra la política de Estados Unidos que ha convertido a América Latina en su patio trasero. Y bajo esta perspectiva creo que cualquier tipo de perspectiva que roce el “payback” es tener el auto dañado una vez que la autopista ha sido reparada y todos siguen.

imagen tomada de floresderetorica.files.wordpress.com

Por eso sospecho que en este país estamos en una autopista (y uso también el ejemplo en función del desastre vial que existe producto del fuerte invierno) que intenta funcionar en varios aspectos, pero que en otros, en ese ideológico que se toma como solución, como oportunidad a los que antes no tuvieron oportunidad, se estanca. En esta semi-autopista de América del Sur, nos encontramos revueltos, en pos de mejoras. Otros simplemente están en pos de “pagos por daños, retribuciones justas o castigos). Y lo peor en esas circunstancias es ignorar el entorno, desconocer el accidente que mantiene a todo estancado.

Por eso, cuando ante la medida de una Asamblea de mayoría gobiernista de quitar la remuneración mensual del Estado a los jubilados del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (que en un 80% recibe 300 dólares mensuales en promedio) porque tengan un trabajo aparte (con lo que busca los jubilados tener un dinero mensual que les alcance); veo otro daño en el camino, que muchos intentan ver como solución de un problema. Justificar lo injustificable es un deporte nacional.

Por eso, cuando se expulsan a dos funcionarios de la Embajada de Estados Unidos por un asunto de intromisión, muchos saltan y lo consideran un triunfo (“Ya era hora de que paguen por lo que han hecho estos miserables”); yo trato de ver el daño al inicio de la autopista… porque de eso se trata: Si bien ningún país, por más poderoso, tiene el derecho de joder la vida en otro…hay algo ahí que no distingo, que no me extrañaría que tenga que ver con la CIA y su participación en las acusaciónes a un Subsecretario del Gobierno de relaciones con narcotraficantes y las FARC. Que hay algo oscuro que se intenta disipar. Y es justamente eso oscuro lo que se convierte en materia de desestabilización. Alguien ha hecho mal las cosas, y ahora mira cómo lo intentan hacer tambalear.

imagen tomada de 4.bp.blogspot.com

Y yo, sin duda, quisiera encender mi auto y avanzar por mi lado de la autopista, dejando atrás todo eso. Quizás lo haga algún día. Pero por lo pronto siento que no hay que dejar nada de esto de lado. Hoy se trata de traicionarse un poco y luchar por algo en colectivo. Y eso, para mí, se sintetiza no en buscar al enemigo en común, sino descubrir al enemigo interno. Curar el carro, para un mejor recorrido.

10 comentarios en “La autopista del sur

  1. La autopista del sur, como gran parabola de nuestras vidas, encuentros y desencuentros, dificultad de conocernos, ilusión de eternidad..,es uno de esos cuentos que perduran en la memoria.
    Chévere tu blog, Eduardo.

  2. La autopista del sur, como gran parabola de nuestras vidas, encuentros y desencuentros, dificultad de conocernos, ilusión de eternidad..,es uno de esos cuentos que perduran en la memoria.
    Chévere tu blog, Eduardo.

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