¿Literatura o periodismo?

imagen tomada de ciberprensa.com

A veces no entiendo por qué tengo que poner a ambas posibilidades de la escritura como contrincantes. Otras veces sí que lo entiendo. Tiene que ver con la relación amor/odio que tengo con el periodismo (no con la literatura, a la que adoro con todas las sublimaciones posibles). Esa relación se transforma en algo firme, en verbo hecho carne, cuando comienzo a pensar en la cercanía entre las dos. Una cercanía que hoy, por ejemplo, siento que le hace daño tanto al periodismo como a la literatura. Claro, mañana pensaré otra cosa, de eso puedo estar seguro.

Trato de poner todo en una balanza. De un lado la literatura; así, por sí sola, sin ningún aditivo porque hoy no creo que lo necesite. Del otro lado está el periodismo: la profesión de la libertad, de la búsqueda de una verdad, de un detalle que se escapa a muchos y que debe ser motivo de comprensión general… Bueno, lo mismo podría decir de la literatura, ¿no? De lo que sí estoy seguro es que mientras en la narrativa o poesía cualquier hecho o idea puede ser motivo de un acto de escritura, en el periodismo no. En lo periodístico el motor es distinto, no va por lo estético como finalidad (si bien algunos representantes lo intentan). La ética y la moral; la realidad y la información; los datos y la certidumbre; la ausencia de misterio y la necesidad de una claridad… El periodismo puede ser una fuente maravillosa de escritos, pero a la vez es la fuente maravillosa de mundo real y ahí se produce el quiebre. Para mí, en ese el periodismo tiene mucho que perder.

Pero gana en muchas cosas, desde luego. A veces gana tanto que deja de ser periodismo y se vuelve: literatura. Exacto. Grandes cronistas transformados en referentes de escritores. Cuando lo que haces es violentar ciertas normas de la profesión es pos de una mirada más personal, pues estás llevando la ficción al terreno de lo real. Podría dar nombres, pero no quiero hoy. Quizás mañana sí. Ese arrastre, esa permutación no es más que reconocer las herramientas de la narrativa o de la poesía (sobre todo por las imágenes) y utilizarla en otro lado.

imagen tomada de gratisblog.com

¿Se debe hacerlo? Claro, por qué no. Se pueden hacer muchas cosas y de ellas sacar algo de beneficio. Zúñiga me pone de ejemplo a Capote. Es cierto. Yo leo a Capote no como periodismo, sino como literatura. ¿Cuál es la diferencia? Que a veces me parece que el periodismo mismo siente sobre sí el peso de considerarse un hermano menor. ¿Por qué? Bueno, que alguien le pague la terapia. ¿La literatura se debe mezclar con el periodismo? Más que responder esto, se me ocurre decir que es inevitable que suceda. Sobre todo porque las dos vertientes trabajan con la palabra.

Sin embargo las separo. Lo hago porque me gusta tener todo en orden en mi cabeza. Amo la literatura, me gusta el periodismo. No puedo mezclarlas. Así como no podría decir que Grand Theft Auto San Andreas, para Playstation2 es literatura, por el simple hecho de que me guste. Y las separo porque estoy seguro que más que la mano, la estocada, la firma o la elevación terrenal al leer una nota en un diario o revista, el periodismo está obligado a informar. Es el requisito mayor, no importa nada más. Los adornos me encantan y los leo maravillado, pero si no salgo con información de lo que leo, he perdido mi tiempo leyendo una aspiración y no un artículo periodístico.

Y esto reflexiono porque a veces me parece que nos quedamos en los dos extremos ridículos. El de la mera información que no conduce a nada más que a una serie de datos imberbes, que se quedarán ahí, dando vueltas en el impresionante mundo de lo intrascendente. Y el otro, el del adorno exagerado. Ese que confunde mirada propia con mirada a uno. Ese tipo de periodismo que quiere ser literatura, cuando no hay nada malo en ser periodismo. Lo peor de esto es que odio la idea de lo puro, de lo que no combinado… pero más odio la certeza para muchos de que “su mano tiene tantas cicatrices como un campo árido, como un desierto de años que le pasaron de golpe” es mejor que escribir: “con su mano, vieja y arañada, sostiene las fotografías de los 35 jóvenes que ayudó a salir de la delincuencia”. Hay una gran diferencia… Información y vida.

imagen de Pipi Spósito, tomada de perroavispado.blogspot.com

Lo que importa, al final, es que el periodismo informe, sea real, tenga vida… Y refleje lo que quiere contar, muestre al ser humano del que se habla, no el que habla.

No sé, lo más probable es que mañana piense otra cosa.

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12 comentarios en “¿Literatura o periodismo?

  1. Como parte del gremio periodistico y perpetuadora del oficio pienso que que hay ciertos generos y tematicas que forman parte de la agenda periodistica que bien pueden ser narrados de formas mas cercanas a la literatura.
    Tambien se dan tiempos mas alrgos para ciertos temas pero esos que asignan al dia a dia y que tienen implicaciones politicas creo yo es mejor dejarlos fuera y darles esa redaccion fria pero necesaria.

  2. Como parte del gremio periodistico y perpetuadora del oficio pienso que que hay ciertos generos y tematicas que forman parte de la agenda periodistica que bien pueden ser narrados de formas mas cercanas a la literatura.
    Tambien se dan tiempos mas alrgos para ciertos temas pero esos que asignan al dia a dia y que tienen implicaciones politicas creo yo es mejor dejarlos fuera y darles esa redaccion fria pero necesaria.

  3. No sé si el tiempo tenga que ver. Yo creo que se trata de tener una iniciativa, una percepción que valga la pena de todo esto.

    Creo que va por ese lado…

    La práctica te hace ver todo con esa mirada…

    Un abrazo, Alicia

  4. No sé si el tiempo tenga que ver. Yo creo que se trata de tener una iniciativa, una percepción que valga la pena de todo esto.

    Creo que va por ese lado…

    La práctica te hace ver todo con esa mirada…

    Un abrazo, Alicia

  5. Capote de periodista tenía muy poco. Basta confrontar sus escritos en The New Yorker con aquellos de otros colaboradores de la revista, por ejemplo Seymour Hersh, para confirmarlo.

    La imagen más difícil de dilucidar en este punto es desde luego GGM – aunque a muchos los tenga hartos el ejemplo. Porque no importa en que género o temática tratase, su genio y oficio es evidente.

    Saludos.

  6. Capote de periodista tenía muy poco. Basta confrontar sus escritos en The New Yorker con aquellos de otros colaboradores de la revista, por ejemplo Seymour Hersh, para confirmarlo.

    La imagen más difícil de dilucidar en este punto es desde luego GGM – aunque a muchos los tenga hartos el ejemplo. Porque no importa en que género o temática tratase, su genio y oficio es evidente.

    Saludos.

  7. Lo de GGM es muy relativo, como periodista era cronista mas que todo.
    Eso te da mayor acercamiento a la Literatura.
    Estoy de acuerdo con Sara en lo de que Capote no era muy periodistico que digamos, porque lo que hizo para “A sangre fria” con el tratamiento de los chicos no me parece muy profesional.

    Sin embargo desde un punto de vista artistico y por ende perverso era mas que justificado.

  8. Lo de GGM es muy relativo, como periodista era cronista mas que todo.
    Eso te da mayor acercamiento a la Literatura.
    Estoy de acuerdo con Sara en lo de que Capote no era muy periodistico que digamos, porque lo que hizo para “A sangre fria” con el tratamiento de los chicos no me parece muy profesional.

    Sin embargo desde un punto de vista artistico y por ende perverso era mas que justificado.

  9. Capote, hace rato lo saqué de mi lista de periodistas notables…

    Fue un escritor y punto…

    GGM también va por ahí…

    Por eso repito aquello que es frase de Zúñiga, más que mía (pero que comparto): Aquello que más se acerca a la literatura es literatura y deja de ser periodismo.

    Ahora, reconozco que hay niveles, pero debo decir que la crónica se acerca a la literatura por un asunto de elementos que se pueden usar. De cómo se usen esos elementos se podría estar hablando de literatura o no.

    No tada crónica es genial…

    Un abrazo

  10. Capote, hace rato lo saqué de mi lista de periodistas notables…

    Fue un escritor y punto…

    GGM también va por ahí…

    Por eso repito aquello que es frase de Zúñiga, más que mía (pero que comparto): Aquello que más se acerca a la literatura es literatura y deja de ser periodismo.

    Ahora, reconozco que hay niveles, pero debo decir que la crónica se acerca a la literatura por un asunto de elementos que se pueden usar. De cómo se usen esos elementos se podría estar hablando de literatura o no.

    No tada crónica es genial…

    Un abrazo

  11. Recordé cuando he leído a García Márquez como periodista, como en “Noticia de un Secuestro” y su estilo narrativo tiene un sabor especial, que no se encuentra en los periodistas que no son a su vez escritores de literatura. El periodismo puede ser tan hermoso en la forma como en la literatura sin por ello dejar de ser útil y eficaz, me parece.

  12. Recordé cuando he leído a García Márquez como periodista, como en “Noticia de un Secuestro” y su estilo narrativo tiene un sabor especial, que no se encuentra en los periodistas que no son a su vez escritores de literatura. El periodismo puede ser tan hermoso en la forma como en la literatura sin por ello dejar de ser útil y eficaz, me parece.

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