La ligereza y el espectáculo

Sin categoría
imagen tomada de arrastao.org

Emilio esccribe en un comentario del post anterior una frase pequeña que me dejó pensando: “…incluso me parece que el cuento si bien no es super “light” es un cuento que por su lenguaje se presta a ser leído por lectores de cualquier nivel (algo bueno en mi opinion)”. Yo estoy de acuerdo con él. Lo veo así, porque sino de otra manera no se podría establecer una comunicación. Pero entonces me acerco a un texto de Mario Vargas Llosa que se titula “La civilización del espectáculo” y me enfrento al hecho inevitable de ser hijo de este tiempo, en el que el régimen de la publicidad (casi como un objeto de análisis de Goebbels) por el que el mensaje tiene que ser lo suficientemente desnudado, pelado, para ser comprendido o decodificado por todos.

Sin embargo, hay niveles… evidentes, llanos, preferenciales y obvios niveles.

No podría incluir todo en el mismo saco; aunque sí puedo insinuar que hoy conocemos más como raza, pero usamos menos esos conocimientos… a la larga eso se refleja en las obras. Es inevitable, creo. Hijos del tiempo. Por eso la reflexión de Vargas Llosa se refleja como la revelación del síntoma:

“La literatura light, como el cine light y el arte light, da la impresión cómoda al lector, y al espectador, de ser culto, revolucionario, moderno, y de estar a la vanguardia, con el mínimo esfuerzo intelectual. De este modo, esa cultura que se pretende avanzada y rupturista, en verdad propaga el conformismo a través de sus manifestaciones peores: la complacencia y la autosatisfacción (…) Porque un hecho singular de la civilización del espectáculo es el eclipse de un personaje que desde hace siglos y hasta hace relativamente pocos años desempeñaba un papel importante en la vida de las naciones: el intelectual (…) En nuestros días, el intelectual se ha esfumado de los debates públicos, por lo menos de los que importan. Es verdad que algunos de ellos todavía firman manifiestos, envían cartas a los diarios y se enzarzan en polémicas, pero nada de ello tiene seria repercusión en la marcha de la sociedad, cuyos asuntos económicos, institucionales e incluso culturales se deciden por el poder político y administrativo y los llamados poderes fácticos, entre los cuales los intelectuales sólo brillan por su ausencia. Conscientes de la desairada situación a que han sido reducidos por la sociedad en la que viven, la mayoría de los intelectuales han optado por la discreción o la abstención en el debate público. Confinados en su disciplina o quehacer particular, dan la espalda a lo que hace medio siglo se llamaba el “compromiso” cívico o moral del escritor y el pensador con la sociedad. Es verdad que hay algunas excepciones, pero, entre ellas, las que suelen contar –porque llegan a los medios– son las encaminadas más a la autopromoción y el exhibicionismo que a la defensa de un principio o un valor. Porque en la civilización del espectáculo el intelectual sólo interesa si sigue el juego de moda y se vuelve un bufón”.

Haruki Murakami, imagen tomada de exorcising-ghosts.co.uk

La pregunta es: ¿Cuándo se cruza la ligereza o se mantiene la comunicación? Y sospecho que no hay manera de responderla. Cualquier opción significaría caer en circunstancias subjetivas que pueden ser sencillamente motivo de discordia. El propio Vargas Llosa asume que ya no hay nada como antes, pero se refiere en buenos términos a Murakami y a Auster. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? Al menos fue distinto… Para el peruano apuesta por una época en la que el conocimiento o conocer tenía su valor extraterrenal. Hoy nos movemos de otra forma y en medio de esa ligereza habrá que encontrar los tormentos y lo sublime, que no dejarán de existir: “De aquel amor de música ligera/ nada nos libra/ nada más queda”… Hay algo ahí, que con fuerza se mueve, que es contundente. Y si hoy los intelectuales han vuelto a un claustro es porque quizás la humanidad requiere de otro tipo de expresiones, qué se yo.

Paul Auster, imagen tomada de rizla.files.wordpress.com

Lo más seguro es que hemos entrado en un camino que quizás no debimos caminar…

12 comentarios en “La ligereza y el espectáculo

  1. Esteeee… este Varguitas… sí él mismo en ” Travesuras de la niña mala” es como el tofu, como la carne de soya. Una masa sin sabor de sí mismo. 0h, los más papistas que el Papa.

  2. Esteeee… este Varguitas… sí él mismo en ” Travesuras de la niña mala” es como el tofu, como la carne de soya. Una masa sin sabor de sí mismo. 0h, los más papistas que el Papa.

  3. Sol…. qué te diré. No puede ser que todo tiempo pasado haya sido mejor… Eso es tan improbable…

    Pero algo se puede obtener de las diferencias…

    Un abrazo…

  4. Sol…. qué te diré. No puede ser que todo tiempo pasado haya sido mejor… Eso es tan improbable…

    Pero algo se puede obtener de las diferencias…

    Un abrazo…

  5. “No seas tan picado”… jajajajajaja!!!

    Felicidades al anónimo por ese comentario tan zooreal.

    Edu, un abrazo de parte de otro picado,

    G.

  6. “No seas tan picado”… jajajajajaja!!!

    Felicidades al anónimo por ese comentario tan zooreal.

    Edu, un abrazo de parte de otro picado,

    G.

  7. ¿la humanidad requiere otro tipo de expresiones? ¿Cuál habrá sido el equivalente a Britney Spears en el siglo XIV? ¿No lo había? ¿Somos cada vez más ordinarios en nuestras preferencias estéticas?

    Yo cuestiono la existencia misma de los intelectuales. No sé que son. Por principio quien quiera que se sienta elegido, especial o superior a los otros, con toda seguridad es vanidoso pero además iluso. Lo que hay que alejar, digo yo, es la sobremasticación de la cutura mainstream. Se pronuncien o no los “intelectuales”, lo interesante sería que todo el mundo tenga algo qué decir.

  8. ¿la humanidad requiere otro tipo de expresiones? ¿Cuál habrá sido el equivalente a Britney Spears en el siglo XIV? ¿No lo había? ¿Somos cada vez más ordinarios en nuestras preferencias estéticas?

    Yo cuestiono la existencia misma de los intelectuales. No sé que son. Por principio quien quiera que se sienta elegido, especial o superior a los otros, con toda seguridad es vanidoso pero además iluso. Lo que hay que alejar, digo yo, es la sobremasticación de la cutura mainstream. Se pronuncien o no los “intelectuales”, lo interesante sería que todo el mundo tenga algo qué decir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s