Los rigores del frío

Sin categoría
imagen tomada de letraslibres.com

La primera impresión que alguien puede tener al leer “Hipotermia”, de Álvaro Enrigue, es que es un autor que observa y observa mucho y en definitiva eso confluye en crear una narrativa roca en detalles y en descripciones que hasta se podrían considerar precisas (especialmente en sus últimos relatos, donde esa capacidad se transforma en el bálsamo de todo proceso narrativo). La segunda impresión es que se trata de un escritor de la puta madre, que no tiene reparo en jugar con una idea de lo verosímil al momento de redactar sus historias.

En ese sentido, el libro de Enrigue es el intento más serio de crear una obra en la que lo que sucede está signado por el estado de los personajes, abandonados a su suerte o a punto de perderse y en eso hay un guiño perfecto para reclamar como suyo el mundo que los rodea, desde sus vacuidades y decisiones; incluyendo la desesperación que está inmersa. En uno de los cuentos, “Luz”, un rayo cae cerca de uno de los personajes, mientras está de paseo con su mujer e hijos. Lo más burdo y extraordinario puede ser parte de una narración. Y eso es lo que importa.

¿Qué es “Hipotermia”? Es un libro de personajes desnudos ante la intemperie. De eso se trata y es quizás en sus últimos relatos en los que esa sensación se magnifica y encuentra su cúspide. En particular, los relatos que conforman esa subdivisión denominada Grandes finales: “Extinción del dálmata” y “Sobre la muerte del autor”, son los textos con mayor posteridad en la mente del lector (típca expresión de crítico exagerado… estos han sido los relatos que más disfruté). Y lo mejor de esto es que no es una literatura de la destrucción, de la ausencia del todo, de la falta de expectativas o esperanzas. La literatura de Enrigue, en este libro, es un intento por encontrar historias en ciertas experiencias que se van ligando, una detrás de otra (incluso el orden de los cuentos te va dando una idea de conjunto superior, como si estuvieran en un mismo nivel), probablemente cercanas a ciertas estadías del autor en Washington (lugar que se traduce como escenario de varias de sus historias), pero en su totalidad envueltas en un concepto bajo el cual no es necesaria la trascendencia, sino la salvación.

imagen tomada de perrolobo.files.wordpress.com

Y en “Hipotermia” es la lectura lo que posibilita el calor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s