The heroin diaries

Roberto Bolaño
imagen tomada de puenteareo1.blogspot.com

para “Lulo” Borja

La pregunta del millón y que algunos blogs han decidido cuestionar, como los Hermanocerdo. También Garth Risk se la ha hecho en The Millions. Gustavo Faverón le ha dado vueltas al cuestiomaniento en su blog (y hay que tomar en cuenta que en este momento Faverón en una especie de autoridad en lo literario, sobre todo con este autor): Bolaño como adicto y figura de las calles, con jeringa en brazo, inyectándose heroína. El nuevo maldito, el escritor que se le fue la mano y que con eso ha ayudado a darle a su ‘carrera’ en Estados Unidos ese pedazo de realidad necesaria (sino recuerden a J. T. Leroy).

De eso se trata, de crear una figura que juegue a ser el desfachatado, el que se le fue de las manos la vida, un mito del poeta maldito, del que exageró, el nuevo Edgar Allan Poe, o algo por el estilo. Esccribe Garth Risk: And Bolaño’s years of vagabondage have provided American publishers (notoriously translation-shy) with a ready-made marketing hook: This guy not only wrote about dissolute poets – he was one.The Savage Detectives. Son justamente esos ‘lost years’ los que se convierten en la llamarada de la discordia, la época silenciada del Cristo, el espacio para la elucubración. ¿Sirve de algo saber que era un asqueroso junkie y que eso lo llevó a la muerte, a dejar su hígado en la mierda y sin espacio para un correcta función? La muerte de Bolaño, luego de un coma hepático, a la espera de un hígado nuevo, es el corolario de dicha esperanza de sordidez. Lo que no podemos dejar de observar es que a alguien que le dicen que su hígado es un desastre a los 32 años y que va a morir si no hay transplante, la vida se vuelve un elemento de ficción. Aunque en la ficcón de Bolaño, Belano sigue dando vueltas.

Hermanocerdo da dos respuesta a si esa fue la realidad, a la vez que ofrece un explicación para el dato:

“Primera: Subal Quinina, organizador del grupo cultista Plan B nos comentó recientemente, en una comunicación por e-mail, que Carolina López (la mujer de Bolaño) afirmó enfáticamente que Bolaño nunca probó el caballo. Esto a raíz de la lectura en el Plan B del famoso relato Playa (al que Faverón, con acierto, considera probable culpable del malentendido) y los comentarios al respecto que habían aparecido en la prensa gringa tras la publicación de Los Detectives Salvajes.

Segunda: Enrique Vila-Matas, inicia una columna para El País, edición Cataluña, de la siguiente manera:

Dejo por unos días la lluviosa Nueva York y viajo a Saint-Nazaire, en la costa atlántica francesa, lo que me obliga a pasar primero por París y después por Nantes. Dejo un Nueva York eufórico por el triunfo de Obama, una ciudad ya con tempestades de otoño y donde empieza a despedazarse el gran gigante de 2666, la novela de Bolaño que The New York Times acoge con gran entusiasmo y con una absurda errata biográfica que podría haber sido evitada: le adjudican a Bolaño un pasado heroinómano al decir que murió en España en 2003, “de enfermedad del hígado atribuible al uso de la heroína en años anteriores”.

Ambas fuentes son suficientemente cercanas a Bolaño para confiar en su testimonio. Ninguna de las dos, en realidad, tiene razón alguna para mentir sobre algo así”.

imagen tomada de flickr.com

El detalle se encuentra ahí, a la vista y paciencia de todos. ¿Y si lo fue? Cada cual tiene el derecho de hacer de su culo un florero, si lo desea. De seguro que la heroína no crea grandes escritores, así que el dato está de más. Lo que sí es seguro que esas interrogantes van a seguir dando vueltas por ahí (yo uso el dato para un ensayo que escribí sobre Bolaño y la enfermedad, que publiqué hace mucho por acá… y si bien ahora dudo de su autenticidad, no creo que le da ni quita nada a la obra) especialmente cuando analistas y articulistas de Estados Unidos le han dado vuelta la tema una y otra vez (les recomiendo que lean el texto de Faverón, quien recapitula toda esa lista de expertos que habñan de la heroína y Bolaño), todo basado en ese ‘error’ de percepción que se ha producido con el texto “Playa”, del chileno. Y el mismo Faverón da pistas para mayor confusión, que no sirven más que para mantener el mito: “Beach”, o “Playa” es un texto escrito por Bolaño para el diario español El Mundo, publicado en el año 2000. Es el mismo texto al que el blogger chileno Díaz Oliva alude como “El peor verano de mi vida”. La confusión parece deberse a que El Mundo tiene o tuvo una sección llamada “El peor verano de mi vida”, en la que pide a diversos autores que compartan con los lectores la experiencia a la que alude el título (…) Ahora bien, ¿es “Playa” un relato autobiográfico, no ficcional, o es, simplemente, un cuento? La respuesta, en todo caso, no es sencilla. Un indicio importante: los herederos y curadores de la obra de Bolaño, encabezados por el crítico Ignacio Echevarría, incluyeron “Playa” en el libro póstumo Entre paréntesis: ensayos, artículos y discursos (1998-2003), libro que, como lo indica el título, recoge la obra no ficcional del escritor. Si eligieron no reunirlo en uno de los libros de ficción aparecidos tras la muerte de Bolaño, como El gaucho insufrible, algún motivo han de tener. El caso no está cerrado”.

¿Qué importa? Al final, lo que cada uno quisiera creer… Si fue o no, es problema de él de su familia y su hígado. Pero supongo que estas cosas sirven para vender y mucho.

2 comentarios en “The heroin diaries

  1. De acuerdo con el final, son estrategias de mercadeo para poder encasillar al autor y vender sus libros. Además, desde varios sectores, se intenta denostar del autor por estas cuestiones, absolutamente privadas, en lugar de leerlo. ES decir, la farandulización de la literatura; mientras a otro se los cataloga como autoridades morales con capacidad de dictar normas y reglas.
    ESte caso también sirve para ver cómo en lugar de ocuparse de la obra de un autor, se bucea en su vida privada; en sus vicios, si los tuviere, o en su carácter o hábitos; todo para tratar de menoscabar su valía con un poco de morbo.
    la actitud tiene tradición: se desplaza a autores por su tendencia política, sexual, o por su manera de vivir, o por no estar en el “círculo de los elegidos”, cuestiones que nada tienen que ver con la obra literaria. Como tú dices que haya sido o no es una cuestión personal.

  2. Pégate un buen bate, una raya, o un pinchazo y ahí hablamos si sale o no buena literatura, más que literatura, experiencias… Sentidos al máximo. Vivir, eso es literatura. Saludos.

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