La labor de los literatos

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Diario Hoy publicó ayer una nota sobre la literatura que se hace en el país. Como sucede en muchos de esos diagnósticos, la referencia es muy pequeña y no creo que representativa (al menos no del todo). Pero eso no es un problema. Es de lo más normal. En sí no hay ningún problema, sino más bien alegría porque un medio de comunicación intente evidenciar un hecho que es ya una realidad.
Además la nota es un lujo porque hay un gran amigo en un recuadro (Cristian Avecillas) y alguien que apenas conozco, pero que he tenido una que otra conversación revitalizadora (Carlos Vallejo, quien el año pasado ganara el Premio Aurelio Espinosa Pólit, de poesía). En sí el texto se reduce a dejar en evidencia la labor que significa trabajar la escritura en el país, sobre todo para los jóvenes, quienes además de sortear las miradas condescendientes de muchos escritores locales (que parece que no han sido nunca jóvenes) y definirte como partidario de algún bando o realidad equis…

Carlos Vallejo (imagen tomada de cuestionariodelescritor.blogspot.com)

Y es el problema de los espacios de divulgación de la obra el que interesa en el artículo. Lastimosamente la web del diario Hoy no está actualizada de buena manera y el archivo de ayer no aparece, así que me tomo la libertad de transcribir algunos fragmentos: “Publicaciones por autogestión, colaboración de amigos, familiares e instituciones y otras que estñan en una larga espera de salir a la luz, es el denominador común de su realidad (…) Santiago Vizcaíno Armijos, ganador del Concurso Literario del Ministerio de Cultura 2007 por su trabajo Devastación de la tarde, considera que la actividad literaria de ciertos grupos permite que “la palabra se imprima y se den a conocer los autores”. Sus recientes poemas se publican en la revista Letras del Ecuador. Sin embargo, el escritor quiteño siente que no existen suficientes espacios para la divulgación de los versos (…) Vallejo, poeta de 35 años, no se considera un escritor talentoso, “tengo que dedicarle mucho tiempo a la escritura hasta encontrar un verso, o una pequeña línea que logre comunicar algo diferente”. Sin embargo, su trabajo y su sencilla personalidad son conocidos en el medio (…) Este joven autor (haciendo referencia a Cristian Avecillas) considera que la poesís está en un ‘momento fantástico’ por la incremtada creación literaria”.

Cristian Avecillas (imagen tomada del archivo de este blog)

Y bueno, y si unimos estas frases, de la forma en que lo acabo de hacer, obtenemos un discurso interesante… El pero está en que no es así. Sospecho que no es el momento del grupo literario. Sospecho que es la época del individuo, de ese ser que acepta con cierta humildad que la obra literaria requiere tiempo para llegar a eso que se quiere decir. Por eso es que al decir que hace falta un espacio para mostrar las cocsas, pienso enseguida que hace falta ese espacio para hacer una obra de calidad… quizás muchos dan por sentado que escribir es de por sí un acto superior, no lo sé. Por eso celebro laspalabras de Carlos Vallejo, que más que ser evidencia de una humildad, debe ser la condición del trabajo de un literato.

¿Formas de publicar? Hay muchas. Lo que escribiré a continuación es una pequeña certeza sobre ese asunto, pues la publicación online es siempre una opción, mejor si es un blog. Me he manifestado siempre en contra de la publicación de obra literaria en un blog, pero más que nada porque siento que los trabajos realizados de esa forma no tienen el espíritu crítico que un texto debería tener (los bloggers no esán conscientes de que un texto debe tener calidad)… sin embargo puede ser una fuente interesante de ese proceso. ¿Por qué? Lo escribe María Paulina Briones en un artículo de El Telégrafo sobre los blogs: “Aunque en el país se publican más de 700 medios periodísticos y publicitarios, menos del 10% está dedicado a la Cultura. Y aunque las explicaciones sobre la poca rentabilidad de la Cultura sobran, la habilitación de blogs y bitácoras virtuales, así como su lectura, revela otra cosa. Hay un grupo humano interesado en esa “mala palabra” del mercado que se llama Cultura”.

imagen tomada de telegrafo.com.ec

La labor enriquecida, el peso que hace falta… qué se yo… Más que problemas para publicar el asunto pasa por un problema por la escritura. ¿Qué escribimos? ¿Para qué?, y ¿cómo? El trabajo está ahí.

4 comentarios en “La labor de los literatos

  1. “(los bloggers no están conscientes de que un texto debe tener calidad)…”
    Me parece que esa generalización está fuera de foco. Hay blogers buenos hay blogers malos, como sucede con los libros. La diferencia es que publicar en un blog no da prestigio, porque es algo que haces tú mismo, pasa también cuando te autogestionas una publicación. Porque el único rigor de calidad lo imprime el propio autor, cosa que me parece nada desdeñable. Otra diferencia es que si los lectores te consideran un asco, nadie sentirá que ha botado su dinero.

    Yo tengo una historia para esto de los blogs, que es algo así como una metáfora. Sé de un par de blogers que han pasado al papel, y me fascina toda esa historia detrás. Me hace ver a los blogs como un bar donde el músico toca todas las noches, para un grupo reducido, que va creciendo hasta que llega a los oídos de un productor, el cual decide firmarle un contrato y por fin editarle un disco.
    La calidad no es un atributo ajeno a los blogers, per se, escribir no es un proceso ajeno a la lectura. Hay libros que aunque hayan pasado por todo un consejo editorial, son rechazados por el lector.
    Es cierto, el asunto va por qué es lo que escribes, como quieres escribirlo, para que, y /o para quien o quienes. En fin el asunto es sobre cavilar lo que haces, y eso no se puede medir. Y tampoco es exclusivo de un escritor que no considere los blogs.

    Saludos

  2. “(los bloggers no están conscientes de que un texto debe tener calidad)…”
    Me parece que esa generalización está fuera de foco. Hay blogers buenos hay blogers malos, como sucede con los libros. La diferencia es que publicar en un blog no da prestigio, porque es algo que haces tú mismo, pasa también cuando te autogestionas una publicación. Porque el único rigor de calidad lo imprime el propio autor, cosa que me parece nada desdeñable. Otra diferencia es que si los lectores te consideran un asco, nadie sentirá que ha botado su dinero.

    Yo tengo una historia para esto de los blogs, que es algo así como una metáfora. Sé de un par de blogers que han pasado al papel, y me fascina toda esa historia detrás. Me hace ver a los blogs como un bar donde el músico toca todas las noches, para un grupo reducido, que va creciendo hasta que llega a los oídos de un productor, el cual decide firmarle un contrato y por fin editarle un disco.
    La calidad no es un atributo ajeno a los blogers, per se, escribir no es un proceso ajeno a la lectura. Hay libros que aunque hayan pasado por todo un consejo editorial, son rechazados por el lector.
    Es cierto, el asunto va por qué es lo que escribes, como quieres escribirlo, para que, y /o para quien o quienes. En fin el asunto es sobre cavilar lo que haces, y eso no se puede medir. Y tampoco es exclusivo de un escritor que no considere los blogs.

    Saludos

  3. ELías, supongo que no debemos estar de acuerdo en todo. Nunca nadie lo está. Lo “informal” del blog es su ventaja ante todo… No creo que exista alguien que se los tomne totalmente en serio… ni siqueira yo lo hago, por lo que no me detengo a leer si lo escribí bien o no contradigo, si hay buena sintaxis o buena ortogrtafía…

    No conozco ni un sòlo blog (salvo aquellos que son pagado, como por ejemplo los que son parte de diarios o diversas empresas de comunicación) donde la exactitud sea la medida… Es un juego, y los juegos se los juega… no importa la calidad.

    Ese asunto va mñas allá…

    La rigidez se pierde y se gana una frescura y ligereza impresionante… que hace de ese texto algo vivo, pero no necesariamente de calidad… Y la calidad nom debe ser sólo una prioridad del autor, sino una condición ligada a la lectura.

    Los blogs que han llegado al papel han perdido mucho. Como medida, no es un negocio editorial, porque la gente los deja de leer y esa frescura se pierde.

    Y bueno, existen cientos, miles, millones de bandas que pasan por lo que dices, pero que no llegan a ser firmadas o algo por el estilo. Y existe también bandas que llegan a ser firmadas y que en sus discos no reproducen lo que era de esa època, simplemente porque alguien vio algo en ellos y decidió que era momento de explotarlo…

    Lo que te quiero decir es que esa metáfora que dices no es tan absoluta: no se ve la calidad únicamente cuando se firma a una banda, sino ese elemento que para un productor va a significar su instrumento para agradarle a otros.

    Igual, el asunto de calidad es muyt aleatorio y te doy la razón en eso. Sin embargo, el concepto de libertad que se maneja te obliga a no prestarle atención a la forma como tal, sino al fondo y eso determina mucho la calidad de un texto (el cómo es siempre importante). Es necesario eso.. y repalnteando lo que dices (y refraseando a Oscar Wilde) no es un asunto de ser buen o mal blogger, sino de saber que hay blogs que son bien escritos y otros mal escritos…

    Un abrazo

  4. ELías, supongo que no debemos estar de acuerdo en todo. Nunca nadie lo está. Lo “informal” del blog es su ventaja ante todo… No creo que exista alguien que se los tomne totalmente en serio… ni siqueira yo lo hago, por lo que no me detengo a leer si lo escribí bien o no contradigo, si hay buena sintaxis o buena ortogrtafía…

    No conozco ni un sòlo blog (salvo aquellos que son pagado, como por ejemplo los que son parte de diarios o diversas empresas de comunicación) donde la exactitud sea la medida… Es un juego, y los juegos se los juega… no importa la calidad.

    Ese asunto va mñas allá…

    La rigidez se pierde y se gana una frescura y ligereza impresionante… que hace de ese texto algo vivo, pero no necesariamente de calidad… Y la calidad nom debe ser sólo una prioridad del autor, sino una condición ligada a la lectura.

    Los blogs que han llegado al papel han perdido mucho. Como medida, no es un negocio editorial, porque la gente los deja de leer y esa frescura se pierde.

    Y bueno, existen cientos, miles, millones de bandas que pasan por lo que dices, pero que no llegan a ser firmadas o algo por el estilo. Y existe también bandas que llegan a ser firmadas y que en sus discos no reproducen lo que era de esa època, simplemente porque alguien vio algo en ellos y decidió que era momento de explotarlo…

    Lo que te quiero decir es que esa metáfora que dices no es tan absoluta: no se ve la calidad únicamente cuando se firma a una banda, sino ese elemento que para un productor va a significar su instrumento para agradarle a otros.

    Igual, el asunto de calidad es muyt aleatorio y te doy la razón en eso. Sin embargo, el concepto de libertad que se maneja te obliga a no prestarle atención a la forma como tal, sino al fondo y eso determina mucho la calidad de un texto (el cómo es siempre importante). Es necesario eso.. y repalnteando lo que dices (y refraseando a Oscar Wilde) no es un asunto de ser buen o mal blogger, sino de saber que hay blogs que son bien escritos y otros mal escritos…

    Un abrazo

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