ELVIS

imagen tomada de cinelinkara.com

Este texto salió publicado en su versión reducida en la penúltima edición de la revista Mundo Diners (verisón reducida porque había escuchado mal el número de caracteres y me envié toda una novela cuando era sólo un cuento). Entonces esta sería la “writer’s cut”…

ELVIS: EL BLANCO DE LA REVOLUCIÓN

¿Flaco o gordo? Hay Elvis para todos. El muchachito de Tupelo se convirtió con los años en un ser que casi triplicaba su masa y vestía traje blanco con luces y capas en sus shows. El hombre que movía sus caderas en los conciertos, que incluso fue filmado por la Policía para ver si no infringía leyes de decencia, se transformó en una sombra de lo que fue, mientras sonaba el “Así habló Zaratustra”, de Wagner, al entrar a sus últimos conciertos. El descubrimiento de Sam Phillips, de Sun Records, sería con el tiempo el primer cantante en transmitir un concierto vía satélite a todo el mundo, desde Hawai. El ‘prisionero’ del Coronel Parker se rodearía con un grupo de amigos que no lo dejarían ni ir solo al baño, a los que les regalaría convertibles como manifestación del amor, y que serían llamados la “Memphis Mafia”. El joven que tuvo a todas las mujeres en su mano se enamoró luego de una mujer/niña con la que se casaría; luego, hasta su muerte, no soportaría la separación entre ambos. El hijo que sobrevivió de los gemelos que Vernon y Gladys, que nacieran el 8 de enero de 1935; moriría perdido en su baño, apenas luego de usar su toilet y haberse arrastrado unos centímetros antes de caer sobre el piso, sin vida. Un infarto terminó con el ‘Rey del rock’, aunque muchos dicen que fue un choque anafiláctico. Lo cierto es que el niño que cantó y se hizo famoso y millonario con melodías de negros, fallecía en su mansión el 11 de agosto de 1977. Tenía 42.

Hay algo en Elvis Presley que cuadra y asombra. Quizás fue el momento preciso. La liberación del cuerpo, el primer paso. Bruce Springteen lo había dicho alguna vez, sin temor a equivocarme fue así: Elvis liberó al cuerpo, Dylan el espíritu… Pero antes que Dylan, estuvo Elvis y era necesario liberar el cuerpo para que la mente pudiera tener espacio para las manifestaciones.

La familia Presley (imagen tomada de lizardqueennnn.blogspot.com)

Elvis vivió su niñez en la pobreza. Luego se llenó de dinero. Cuando tenía 10 años sus padres le regalaron una guitarra; la leyenda dice que así sucedió porque no pudieron costear una bicicleta. Eso inició todo. Nunca fue un gran guitarrista, pero hacía lo suficiente para poder acompañarse mientras cantaba, preferiblemente solo. Era un hijo de mamá. Estaba solo, se sentía solo. Eso le contaba a su peluquero, Larry Geller: “Te juro por Dios que nadie sabe cuán solo estoy y cuán vacío me siento”, como lo detalla Peter Guralnik en su libro “El último tren a Memphis: la subida de Elvis Presley”. Nunca fue un compositor y esa sombra lo siguió durante toda su carrera, a tal punto que durante sus últimos años no fue más que un espectáculo, una revolución convertida en show de Las Vegas.

Las batallas iniciales

La familia del Rey del Rock vivió en la pobreza. Vernon estuvo preso alguna vez por robo y la familia encontró en la religión, en la Iglesia de la Asamblea de Dios, su piedra de toque. Jesse Garon debió ser el gemelo de Elvis Aaron, pero nació muerto. Elvis fue sobreprotegido por su madre Gladys, una costurera, que luego de unos años desarrollaría una hepatitis que la llevaría a su muerte: el primer gran golpe del joven Elvis.

Inicialmente influenciado por el country, el hillbily y la música gospel (tal vez su primer verdadero amor musical, a tal punto que grabara dos discos de ese género), Elvis pasó desapercibido esos primeros años debido a una primera timidez, que luego sorteó al dejarse el pelo largo (sí, eso era pelo largo entonces) y sus características patillas, y una dependencia materna que lo transformaba incluso en motivo de burla entre sus compañeros del colegio.

Sus primeros ídolos fueron gente como Missisipi Slim, Hank Snow, Dean Martin, Frank Sinatra… Al vivir en Memphis, Tennessee, Elvis empezó a ir a conciertos de blues y algo comenzó a gestarse en su interior. Música negra que él podía sentir como propia, hacerla parte de su lamento, quizás ese hermano ido, esa madre araña o ese padre alcohólico. No pasaba desapercibido para nadie en esa época. B.B. King lo dijo en una entrevista al New York Times, al cumplirse 30 años de la muerte de Elvis: “Lo conocí antes de hacerse famoso. Nos iba a ver a los conciertos en la calle Beale”.

Elvis tenía 18 años cuando fue con su guitarra a los estudios Sun de Sam Phillips para grabar unas canciones que regalaría a su mamá. No hay acuerdo en qué canciones eran, lo que sí es cierto es que Phillips sintió algo en ese momento y aquel joven se convirtió en el objeto de sus aspiraciones. Luego llamaría al gran Scotty Moore y al contrabajista Bill Black para que lo acompañaran en una sesión de grabación. El 26 de junio de 1954, en un descanso, Elvis tomó la guitarra y empezó a ‘destrozar’ la canción de Arthur Crudup: “That’s all right (Mamma)”. La grabación del tema salió como sencillo un mes después y la gira promocional empezó. En uno de esos shows, Elvis simplemente empezó a mover de manera descontrolada sus piernas. El efecto de contorsionista, apoyado con los pantalones que ampliaban el movimiento, hizo que la audiencia femenina se volviera loca. Al día siguiente, Elvis decidió integrar el movimiento de manera consciente a sus presentaciones.

Siguieron las grabaciones (un total de 10 sencillos sacó Elvis en su época de Sun Records), los espectáculos, la recepción entre impávida y descontrolada de las diversas audiencias. Alguna vez Roy Orbison lo vio y dijo: “Su energía era increíble, su instinto fabuloso. No sabía qué hacer con lo que estaba viendo pues no tenía ningún punto de referencia para compararlo”. Cuando llega el Coronel Tom Parker a la vida de Elvis, las cosas cambian, la cuenta aumenta y la decepción se precipita.

La revolución queda almacenada

Los gritos de las mujeres eran incontenibles. ¿Cómo era posible que un joven tuviera tales ademanes y movimientos en un espectáculo? Dictámenes de jueces condenando su música, amenazas fiscales de seguirle juicios por daños a la moral si movía la pelvis como solía hacerlo, cientos de jóvenes que imitaban su estilo al peinarse, ventas impresionantes en las tiendas de discos… Elvis generó algo que supuso el inicio de los jóvenes como consumidores de una música propia, no la de sus padres, capaz de molestarlos. Y ni siquiera llegaban los años 60.

imagen tomada de sortmusic.com

La liberación de los miembros del cuerpo como prefacio a lo que vendría luego. Elvis tomó la música negra, el blues, y le dio un vuelco, un poco más de velocidad y otro público. El chico blanco que se necesitaba para que esos acordes fuesen reconocidos. ¿Qué devolvió a cambio? El espacio para que artistas de raza negra pudieran ser tomados en cuenta por espacios comerciales de todo nivel. Pero sobre todo, el descontrol en el escenario. Elvis es la base de los espectáculos y sólo con mover las piernas.

Existen pruebas, videos, grabaciones, presentaciones de tv (donde lo mostraban de la cintura para arriba). En Jacksonville, Florida, le prohibieron moverse de la manera que lo hacía. No le quedó más remedio que mover únicamente el dedo meñique. Él mismo lo cuenta en su espacial del retorno, promediando los años 60, cuando está sentado con sus amigos de la primera banda, Scotty Moore y Bill Black.

Coronel, auge y caída

Tom Parker fue considerado por muchos como un jugador y talvez Elvis fue su pieza más importante. Le consiguió un contrato con RCA Víctor, siendo “Heartbreak Hotel” su primer número uno. Luego vinieron las películas, simples y llanos vehículos para promocionar sus canciones. “Love me tender”, ese western musical y romántico fue la primera de sus 31 filmes, en 1956. La mayoría con historias deplorables y actuaciones que no vale la pena recordar. Pero la música sí fue una maravilla. El baile ¿erótico? de “Jailhouse Rock”, por ejemplo, es una muestra de lo que en sí eran sus filmes.

1956 y 1957 fueron los años de mayor actividad de Elvis. El 20 de diciembre de ese año, el Ejército lo llamó para que haga su servicio militar. Esta fue la oportunidad que vio el Coronel Parker para que su imagen quedara redimida ante la mirada de las familias estadounidenses. Los más de dos años que estuvo enlistado en Europa significaron un golpe del cual su carrera no se recuperaría. “Elvis murió el día que entró al Ejército”, dijo John Lennon alguna vez, siendo él mismo uno de esos fanáticos a rabiar del Rey del Rock.

imagen tomada de myspace.com

En esa época muere su madre, que él cuidó tanto y mantenía con todas las comodidades en su mansión Graceland. Conoce a Priscilla, con quien se casaría y luego divorciaría y con quien tendría su única hija, Lisa Marie. Llegan otras estrellas al ámbito del rock and roll, como por ejemplo Jerry Lee Lewis. Hay tragedias como el asesinato de Kennedy. La gente crece y sus fanáticos ya no son los mismos chicos inocentes. Elvis pierde terreno y el Coronel simplemente continúa haciendo negocios que significaban dinero para el cantante, pero el ‘destierro’ de muchos que lo escuchaban con tanta fruición en su juventud.

Creció, en tamaño y edad. El peso empezó a variar. Ni siquiera las lecturas místicas, a las que se aficionó con una serie de ‘brujos’, conseguían eliminar el desasosiego. Su generosidad era conocida por todos, incluso médicos le entregaban recetas para pastillas o calmantes a cambio de algún gesto de cariño de su parte, como por ejemplo, un Ferrari. En 1968, Elvis prueba parte de su éxito con el especial del retorno, para la cadena NBC, pero no es suficiente, ‘flower power’ manda en el mundo. En 1973, ya casi de 40 años, vestido de blanco y lentejuelas, como Liberace, realiza el show desde Hawai. Consume más pastillas, la única manera de mantenerse en pie. Reniega de sus canciones. Insultaba a quien se osara en poner uno de sus discos en su presencia. La “Memphis Mafia” no lo dejaba en paz ningún momento. Siguió teniendo éxitos, pero ya no era el ser que movía sus caderas, era un nuevo Frank Sinatra. La voz de Elvis siempre fue fabulosa y pudo cantar lo que sea.

Lisa Marie estaba de visita ese fin de semana en casa de su papá. No entendía lo que pasaba, pero sabía que algo andaba mal. No la habían dejado entrar a su cuarto y no sabía qué hacer. Tenía sólo 8 años. Su mamá corrió a la casa y lo primero que hizo fue contarle lo que pasó. Lo siguiente fue sencillo: precautelar los intereses económicos de su hija como heredera y echar a toda la “Memphis Mafia” de Graceland. Elvis moría con sus pantalones abajo, aunque muchos dijeran que el ataúd pesaba más que de costumbre y que la única forma que encontró el Rey para estar tranquilo fue escapar. Sea lo que sea, el Rey sí que consiguió escapar y obtener el reposo que le era esquivo. Lo cierto es que su trono, hasta ahora, no ha podido ser ocupado por nadie.

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