Tinta roja

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Dilucidar alrededor de la idea una serie de objetivos. Criterios aislados, como si dijeran las frases de siempre desde alguna región que se desconoce. Robert E. Thompson lo había escrito en un ensayo que alguien me pasó hace mucho tiempo: “La dinámica del tiempo incompleto nos va a reformular todas nuestras acciones”, así siempre hay que hacer todo a medias, todo al andar, todo hecho nada.
La crisis es in situ. ¿Qué escribir en medio de eso? ¿Hay una muerte cercana? Quizás la muerte sea esta misma percepción en la que todo se reduce al tamaño. Y si de una fuese la frase que escribió Jonny Greenwood para que Thom Yorke la cantara: “Hey man, slow down, slow down/ Idiot, slow down, slow down”. Quizás por eso viven en Cambridge y no en Londres, aunque ahora la velocidad no respeta ni el campo o mentalidades campestres.

¿Qué hacer en esa dinámica? Acartonarse, perderse en una nebulosa propia de los años que nos ahorcan. Talvez la solución precisa, en el medio de los textos que uno va leyendo y desvirtuando. Karen Richardson lo explicó muy bien en un estudio sobre las extensiones reducidas de las novelas: “Se escribe poco porque se vive poco. Se lee poco porque se quiere vivir más”. Entonces se trata de romper la inercia de la movilidad. Y el acto de rebeldía supone crear un mundo lleno de vida en donde no se la espera. La vida en una novela ya no existe, pero está ahí y se trata de subvertir el contenido del tiempo y vencerlo. Por eso se escribe y por eso habrá alguien, hijo de su tiempo, hijo de este tiempo en el que conviven el más malo de los narradores así como Tolstoi. El hijo de este tiempo, ignora y toma en cuenta los materiales que hay alrededor. Aunque se escriba como un individuo amparado en estructuras mentales de hace dos siglos, no se puede dejar de ser un hijo de este tiempo. La propia Richardson lo dice: “En este mismo momento existe el ser que no descansa y se revela en contra del tiempo que le toca vivir, con las mismas herramientas del tiempo”. Sí de eso se trata. Y pienso en la inutilidad de la novela y en su utilidad. En la lucha y el grito de guerra que es la escritura. En la gente que me dice que en dos semanas terminan de escribir una novela, cuando ni en dos semanas resolver el problema inmediato en su vida. Parte de algo, de la resistencia, esa resistencia es doblegar al tiempo.

La lectura se va a mantener y quizás leamos con mayor distracción. Pero no dejaremos de hacerlo. Eventualmente nos llegará la curiosidad por ese mundo que busca revalidar lo individual, el tiempo de uno, que es el tiempo de todos.

¿La novela está muriendo? Quizás lo que está muriendo es la humanidad…

4 comentarios en “Tinta roja

  1. La novela esta muriendo porque los escritores son aburridos. En vex de andar divagando pendejadas, por que no se ponen a vivir. Dale y dale los mismos temas, cuando se ponen a escribir ponen su sufridera, y yo creo que la literatura es como el futbol: lo mejor sale cuando uno se divierte, no andando por ahi compartiendo mala onda con otros. Este es mi personal punto de vista. Puede discutirse, pero para mi literatura es diversion. Salu2

  2. La novela esta muriendo porque los escritores son aburridos. En vex de andar divagando pendejadas, por que no se ponen a vivir. Dale y dale los mismos temas, cuando se ponen a escribir ponen su sufridera, y yo creo que la literatura es como el futbol: lo mejor sale cuando uno se divierte, no andando por ahi compartiendo mala onda con otros. Este es mi personal punto de vista. Puede discutirse, pero para mi literatura es diversion. Salu2

  3. uno de los clichés de siempre es el de “antes de morir… escribir un libro”… pero pensándolo bien es una buena meta

    siempre he respetado demasiado a aquellas personas que pueden crear (y convivir) con todo un universo de personajes, situaciones, espacios, tiempos, y lógicamente cargar con eso te hace un poco pesado ante el resto del mundo, que definitivamente esta anfetaminizado, es impresionante como te empuja a una inmediatez vacía (es desesperante), ya no hay tiempo para comprender en 20 o 30 páginas de lo que te están hablando, no se tal vez queda ¿escribir para “estos tiempos”?…

    como tu bien dices leer te aisla un rato de ese mundo, pero es mejor cuando lees un par de párrafos y esas palabras te tienen “enfermo” un par de semanas, o un par de horas

  4. uno de los clichés de siempre es el de “antes de morir… escribir un libro”… pero pensándolo bien es una buena meta

    siempre he respetado demasiado a aquellas personas que pueden crear (y convivir) con todo un universo de personajes, situaciones, espacios, tiempos, y lógicamente cargar con eso te hace un poco pesado ante el resto del mundo, que definitivamente esta anfetaminizado, es impresionante como te empuja a una inmediatez vacía (es desesperante), ya no hay tiempo para comprender en 20 o 30 páginas de lo que te están hablando, no se tal vez queda ¿escribir para “estos tiempos”?…

    como tu bien dices leer te aisla un rato de ese mundo, pero es mejor cuando lees un par de párrafos y esas palabras te tienen “enfermo” un par de semanas, o un par de horas

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