Leyendo a los rusos

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No se me ocurre otra cosa luego de verla. There will be blood” es el más grande ejemplo de cómo las obras rusas, esas obras hermosas, contundentes y estructuradas en la realidad interior de los personajes, generan una narrativa total, firme y bella. Aunque ese no sea el origen puntual de la película, sino una obra de Upton Sinclair. Paul Thomas Anderson es mi cineasta favorito, no sólo porque da lecciones de realización fílmica, sino porque está interesado en contar historias donde lo importante es el personaje. P.T. Anderson ha sabido leer muy bien a Tolstoi, ha desentrañado a Dovstoievsky, ha encontrado la manera de hacer de sus personajes la misma obra.

Daniel Plainview es un magnate petrolero en Estados Unidos que ha hecho de eso su vida, su perspectiva, su todo. Se mueve alrededor de eso y es capaz de mentir, engañar, pelear y utilizar la violencia como método de negocios-vida. ¿Por qué? Eso es lo que se ve en “There will be blood” (o “Petróleo Sangriento”, como le pusieron en español), un filme que explica sus motivaciones, que en más de dos horas y media nos coloca frente a un gran Daniel Day-Lewis, arrogante y ciertamente dolido, aunque lo ignora, que excluyendo la idea de la culpa (salvo en sus relaciones filiales entre hijo y ‘hermano’), no siente ningún tipo de dolor alrededor de su cuello. Plainview es probablemente uno de esos pocos personajes que hacen del cine algo duradero.

Silencio total los primeros 20 minutos. El sufrimiento de Plainview por conseguir oro, luego su paso al petróleo y sus intervenciones mecánicas que se convirtieron en el éxito de sus pozos. La aparición de un hijo (un huérfano que recoge) que se transforma en otra herramienta de trabajo, la llegada al territorio de la familia Sunday (Paul Dano sorprende en su papel doble, el único problema que tiene es sin duda el tono de su voz, que no le hace justicia a su papel) para realizar otra perforación. El accidente, el negocio que avanza, el crimen, el rechazo religioso, la solución, el temor. Las explosiones de carácter de Plainview son evidentes e incluso muy reducidas, pero conforme avanza la historia son más seguidas y hasta incomprensibles. Los motivos se van dando y se generan en sus conversaciones. Plainview simplemente huele a leguas la maldad, no necesita llegar más delante de eso. Asegura que ese es su método, pero falla en él, y esos errores son los que lo van transformando en un juguete, en un payaso, en una caricatura.

Como sucede en muchos filmes de ese tipo (magnates como el buscador de Rosebud en “Citizen Kane”), al pasar el tiempo ya no hay más que una sombra de lo que se fue. Y si bien para muchos es el momento en que Daniel-Day Lewis roza la asobreactuación, es el instante en el que Plainview se condena, no hay más, ha fallado, aunque asegura que ha ganado y termine esa historia cerrando su círculo, afirmando que lo ha hecho todo. Pero sabemos que no puede llegar más bajo, que ha cerrado su vida, reconocemos lo que hay en su interior. El personaje está completo.

P.T. Anderson ha demostrado la posibilidad de hablar de varias historias, de varios seres que va intercalando (“Boggie Nights” y “Magnolia” son ejemplos de eso), que cruza uno a otro, y teje la historia del filme. Pero después se centró en una sola, en un único individuo que puede sostener sobre sí la idea de una película, y aquello que intentó en “Punch Drunk Love” se erige con fuerza en “There will be blood”. Plainview entra a la Iglesia de la Tercera Revelación y se bautiza para permitir un oleoducto por la zona, estrictamente religiosa. Hay violencia, se contiene, grita, se construye frente al espectador, la cámara que lo enfoca en primer plano y el rostro que se trueca cuando dice con fuerza “¡He abandonado a mi hijo!”. El abandono que lo identifica. Plainview es pura fuerza en pantalla, el filme es un joya cinematográfica.

Y la música de Jonny Greenwood, el guitarrista de Radiohead, es simplemente fabulosa.

4 comentarios en “Leyendo a los rusos

  1. Excelente película, y muy interesante la relación que haces con los rusos. Este año empezó bastante bien con las nuevas películas de Cronenberg y Wes Anderson, tambien. Por cierto, viste esta entrevista a P.T Anderson, cuando “There will be blood” estaba en proceso de pre- producción?

    A ver qué te parece.

    Saludos,

    Jarocho.

  2. Excelente película, y muy interesante la relación que haces con los rusos. Este año empezó bastante bien con las nuevas películas de Cronenberg y Wes Anderson, tambien. Por cierto, viste esta entrevista a P.T Anderson, cuando “There will be blood” estaba en proceso de pre- producción?

    A ver qué te parece.

    Saludos,

    Jarocho.

  3. es una de las mejores películas de los (al menos) últimos 3 0 4 años… así…

    y por favor, quien no ha visto enloquecer a personas, o a locos, definitivamente creerá que Day Lewis sobreactuó al final, a mi me pareció fantástica culminación, de las que te dejan frío sin shock…

    saludos

  4. es una de las mejores películas de los (al menos) últimos 3 0 4 años… así…

    y por favor, quien no ha visto enloquecer a personas, o a locos, definitivamente creerá que Day Lewis sobreactuó al final, a mi me pareció fantástica culminación, de las que te dejan frío sin shock…

    saludos

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