El Presidente y las conversaciones

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Pareciera como si un cartílago se creara frente al agujero del oído, lo que haría que el eco retumbe en uno y el sonido se convierta en un asunto de eco. El vestíbulo como repetición de uno mismo. En medio de la idea de estar escuchando al otro. Por lo general eso suelen ser las entrevistas y a uno no le queda más que intentar descubrir qué tipo de cartílago crece en las cabezas de las personas.

A veces me pasa eso cuando escucho y veo las entrevistas que le hacen al Presidente. ¿Por qué? Por la impresión que me deja: que hay algo más allá de lo enunciable que merece la pena ser entendido. Este fin de semana fue algo así, aunque con una gran diferencia.

Rafael Correa aparecía tomando vino (no sé si un Presidente pueda estar bebiendo alcohol por televisión, pero no hablaré de eso) junto a Bernard Fougeres, quien lo entrevistó en algo que ha sido criticado por muchos, en casi la totalidad de las conversaciones que he tenido. ¿Por qué? Porque no es discípulo de Oriana Falacci y no quiere comerse al entrevistado. Sencillo, una forma de enfrentarse al género que hace que el mismo personaje se evidencie, y a la vez deje ver sus costuras. Poner la gente a la defensiva no revela nada, solo el objeto. A veces es importante descubrir al sujeto.


El Presidente Correa ha usado el término “pelucón” para referirse a adversarios. Gente de un estrato social alto, por lo general. La definición del término, que él usa, es extraña: aquellos que hacen ostentación de lo que tienen (personalmente me quedo con la de Bernard: aquellos que hacen de algo innecesario el centro de su universo. Concepto que abarcaría incluso a aquellos que apenas comen en el día). Pues lamento decir que el mismo Presidente hace ostentación de lo que tiene, de lo que es. Todo el mundo lo hace: Cuando voy de viaje duermo en las bases aéreas para no hacerle gastar dinero al Estado en hoteles, dijo (no pongo comillas porque no estoy siendo tan textual), ostentando lo que es, lo que tiene.

Todo el mundo lo hace, así que no entiendo muy bien el sentido del combate a esa actitud.

Por otro lado, confundir con “combate político” a los insultos es una insensatez. El Presidente ha hecho de esa característica su carta de presentación (por ejemplo, a una periodista le dijo “gordita horrorosa”, a una señora ex candidata a la Asamblea y de marcada oposición a su gestión la denominó “vieja pelucona” y todo eso no es más que política, según él), lo que es terrible. Pregunto: ¿no es el Presidente? ¿No tiene asesores que le digan que eso es un absurdo?

Lo que me parece peor es que una serie de sus partidarios escriban textos o justifiquen las expresiones aduciendo que son ciertas. Ciertas o no, un Presidente debe estar lejos de todo eso, por más revolución que intente. La excusa de que por fin alguien dice las cosas como son en el país es eso, excusa. Siempre se ha dicho lo que es, que el mandatario lo haga tan abiertamente puede ser un error… político.

Claro, hay cosas buenas de su función y de su actitud. Se reconoció errado en ciertas frases no tan acertadas (como esa en la que llamaba a la confrontación al decir a un opositor político que si traía 10 mil seguidores, pues él llevaba 20 mil) y explicó con soltura lo de la ley tributaria, que según sus palabras no ha variado casi nada con relación a la anterior: se paga bajo el mismo techo, lo que varía es que ahora se pueden presentar facturas de gastos mensuales para bajar la cifra del impuesto a la renta.

En fin, una vez que descubres ese cartílago y lo defines sabes muy bien dónde pisar. La sensación de triunfo se mantiene, y no hay nada que se pueda hacer frente a las sensaciones, más allá que sentirla. Pero el poder político exige una cuota de cerebro, de razón, que no te permite sentir tanto y si el Presidente sabe que comete errores políticos al hablar y dejarse llevar por la emoción, pues lo más sensato sería controlarse o simplemente hablar menos.

Pero todo se siente, todo va por ahí y no hay cómo desvirtuar ese criterio.

¡Ah, por cierto! Que no se haya hecho público algún caso de corrupción o no se haya descubierto corrupción en el Gobierno no significa que no exista, sino que no se la ha probado (aunque hay ejemplos de eso, de cierta forma). Confundir ambos conceptos es peligroso, como cualquier otra confusión.

6 comentarios en “El Presidente y las conversaciones

  1. No concuerdo con tu definici�n de peluc�n. �Cuando voy de viaje duermo en las bases a�reas para no hacerle gastar dinero al Estado en hoteles� (y la pongo entre comillas por que te cito textualmente). A mi esta frase me parece que no tiene nada que ver con la definici�n, ni tampoco que sea ostentar lo que se tiene. Tal vez sea ostentar lo que se es, pero si cogemos la frase as� descontextualizada.
    Para mi la palabra peluc�n est� llamada a definir al que proviene de toda una generaci�n de millonarios. De gente que se hizo rica explotando indios en la �poca de los terratenientes. Y no s�lo ostenta lo que tiene, sino que se cree mejor por eso. Puede sonar a prejuicio lo que digo, pero cr�eme lo he vivido en carne propia, tipos que porque llevan las billeteras llenas todo el tiempo piensan que tienen derecho a ultrajarte. Es de esto que se a hecho porta estandarte el presidente, tratar de interrumpir los ultrajes a nivel pol�tico contra el pueblo. O por lo menos ese es su discurso, con el que gan� las elecciones y el que sostiene esa sensaci�n de triunfo de la que hablas.
    Claro hay puntos buenos de la administraci�n de Correa, pero no necesariamente que corrija sus exabruptos, eso solo le sirve a �l, a mantener su popularidad. Lo bueno es, como acabo de escuchar en las noticias, que est� preocupado por brindar una educaci�n de nivel y lo dej� ver con hechos palpables. Acaba de subirles el sueldo a los profesores, y eso va de la mano con las pruebas que se les hizo, y que por supuesto sirven como un par�metro de calidad. Aunque no pueda confiarse ciegamente en pruebas estandarizadas.
    No obstante estos pasos positivos, ya se estar� hablando luego del asunto y se estar� buscando como siempre segundas intenciones. Dir�n tal vez �qu� es lo que quiere Correa con eso, que busca, ganarse a los profesores porque va perdiendo en popularidad? Siempre la especulaci�n, siempre presintiendo el lado oscuro. No es as� estimado?

    Saludos

  2. No concuerdo con tu definici�n de peluc�n. �Cuando voy de viaje duermo en las bases a�reas para no hacerle gastar dinero al Estado en hoteles� (y la pongo entre comillas por que te cito textualmente). A mi esta frase me parece que no tiene nada que ver con la definici�n, ni tampoco que sea ostentar lo que se tiene. Tal vez sea ostentar lo que se es, pero si cogemos la frase as� descontextualizada.
    Para mi la palabra peluc�n est� llamada a definir al que proviene de toda una generaci�n de millonarios. De gente que se hizo rica explotando indios en la �poca de los terratenientes. Y no s�lo ostenta lo que tiene, sino que se cree mejor por eso. Puede sonar a prejuicio lo que digo, pero cr�eme lo he vivido en carne propia, tipos que porque llevan las billeteras llenas todo el tiempo piensan que tienen derecho a ultrajarte. Es de esto que se a hecho porta estandarte el presidente, tratar de interrumpir los ultrajes a nivel pol�tico contra el pueblo. O por lo menos ese es su discurso, con el que gan� las elecciones y el que sostiene esa sensaci�n de triunfo de la que hablas.
    Claro hay puntos buenos de la administraci�n de Correa, pero no necesariamente que corrija sus exabruptos, eso solo le sirve a �l, a mantener su popularidad. Lo bueno es, como acabo de escuchar en las noticias, que est� preocupado por brindar una educaci�n de nivel y lo dej� ver con hechos palpables. Acaba de subirles el sueldo a los profesores, y eso va de la mano con las pruebas que se les hizo, y que por supuesto sirven como un par�metro de calidad. Aunque no pueda confiarse ciegamente en pruebas estandarizadas.
    No obstante estos pasos positivos, ya se estar� hablando luego del asunto y se estar� buscando como siempre segundas intenciones. Dir�n tal vez �qu� es lo que quiere Correa con eso, que busca, ganarse a los profesores porque va perdiendo en popularidad? Siempre la especulaci�n, siempre presintiendo el lado oscuro. No es as� estimado?

    Saludos

  3. Loco, no es mi definición de pelucón, es la que dio él en el programa. Yo me voy por la de Bernard, en definitiva. Cualquier otro concepto que involucre “ajuste de cuentas”, “resentimiento” o “justicia”, puede ser tomado muy a la ligera y promover incomprensiones, ciertamente sociales.

    El creerse mejor por lo que se tiene, por lo que se ES (y aquí soy enfático en decirte que uno siempre ostenta lo que tiene y que eso construye un ser) no es potestad única de los millonarios. Por esa razón me fascina el sentido de Bernard. Pero no te voy a negar que hay gente así con dinero: tuve que soportar mucho de esas incongruencias en mi vida colegial, pero a la vez con el tiempo me he dado cuenta que la estupidez no es directamente proporcional al hecho de tener dinero.

    Un tipo pedante con dinero es tan despreciable como un tipo sin educación que cree que se las sabe todas. Y sí, es también mi prejuicio en base de mis experiencias.

    Y hay que celebrar muchas cosas del Gobierno y hay que ser lo suficientemente crítico para hacerlo. Partidismo crítico, de eso se trata, creo yo. Voté por Correa y por la Asamblea Constituyente, justamente por ese discurso que aún, de cierta forma me parece razonable, a pesar de que haya formas que no comparta. Creo estar en el derecho y la obligación de ser crítico de aquello que ayudé a promover. Lo que me dices de la educación me parece fabuloso, pero tampoco se trata de descontextualizar las cosas, o caer es el extremismo de decir que todo está bien, o que todo está mal o que siempre se lo va a atacar.

    No se pueden confundir las cosas.

    Y es por demás obvio que vivimos en sociedades tan golpeadas por sus gobernantes (por este ultraje al que haces referencia) que la desconfianza debe ser lo que se debe combatir con una administración que genere eso; confianza, pero no callar como si fuese el enemigo.

    La incontinencia verbal no sólo sólo es un asunto de popularidad, sino de gobernabilidad, en definitiva.

    Te mando un saludo,

    Por cierto, qué hay con eso de las tildes, salieron bien raras.

  4. Loco, no es mi definición de pelucón, es la que dio él en el programa. Yo me voy por la de Bernard, en definitiva. Cualquier otro concepto que involucre “ajuste de cuentas”, “resentimiento” o “justicia”, puede ser tomado muy a la ligera y promover incomprensiones, ciertamente sociales.

    El creerse mejor por lo que se tiene, por lo que se ES (y aquí soy enfático en decirte que uno siempre ostenta lo que tiene y que eso construye un ser) no es potestad única de los millonarios. Por esa razón me fascina el sentido de Bernard. Pero no te voy a negar que hay gente así con dinero: tuve que soportar mucho de esas incongruencias en mi vida colegial, pero a la vez con el tiempo me he dado cuenta que la estupidez no es directamente proporcional al hecho de tener dinero.

    Un tipo pedante con dinero es tan despreciable como un tipo sin educación que cree que se las sabe todas. Y sí, es también mi prejuicio en base de mis experiencias.

    Y hay que celebrar muchas cosas del Gobierno y hay que ser lo suficientemente crítico para hacerlo. Partidismo crítico, de eso se trata, creo yo. Voté por Correa y por la Asamblea Constituyente, justamente por ese discurso que aún, de cierta forma me parece razonable, a pesar de que haya formas que no comparta. Creo estar en el derecho y la obligación de ser crítico de aquello que ayudé a promover. Lo que me dices de la educación me parece fabuloso, pero tampoco se trata de descontextualizar las cosas, o caer es el extremismo de decir que todo está bien, o que todo está mal o que siempre se lo va a atacar.

    No se pueden confundir las cosas.

    Y es por demás obvio que vivimos en sociedades tan golpeadas por sus gobernantes (por este ultraje al que haces referencia) que la desconfianza debe ser lo que se debe combatir con una administración que genere eso; confianza, pero no callar como si fuese el enemigo.

    La incontinencia verbal no sólo sólo es un asunto de popularidad, sino de gobernabilidad, en definitiva.

    Te mando un saludo,

    Por cierto, qué hay con eso de las tildes, salieron bien raras.

  5. Es interesante lo q dices “Poner la gente a la defensiva no revela nada, solo el objeto. A veces es importante descubrir al sujeto”
    Y lo 1ero q se me viene a la mente es Rayuela, jaja, no lo sé. En fin, creo que en el objeto se revela el sujeto porque son lo mismo, los objetos del sujeto y sus mecanismos, pero sé lo que quieres decir, solo que es difícil que alguien se oculte en algún enunciado, Correa y todos sus términos contrastan la situación de su “espíritu combativo” con su estatus por ejemplo. Tan sólo hay que tener sentido, (no el sentido común, el sentido “común” parece, como bien lo dices, justificar los errores políticos de su dios)

    Correa es marketinero y eso lo beneficia, sea los que estén a favor o en contra, todos lo beneficiamos, somos comentadores del discurso de “moda” y sea para hablar bien o para hablar mal, seguimos encerrados entre las cuatro paredes del “discurso revolucionario” del presidente. Personalmente no le veo ningún problema a aquello, disfruté de la entrevista de Bernard, el presidente hace cosas buenas y malas porque es un ser humano y el estado no es la divinidad sobre la tierra sino una institución de seres humanos imperfectos y el resto depende de nosotros, del tipo que estudia, del que trabaja, del que lee una hora más. Si no fuera él fuera Noboa, jajaja, hay que ver las caras del poder. También es corrupto el que le paga al tramitador, al policía, al vigilante, el que se copia en los exámenes, en fin, saludos.

  6. Es interesante lo q dices “Poner la gente a la defensiva no revela nada, solo el objeto. A veces es importante descubrir al sujeto”
    Y lo 1ero q se me viene a la mente es Rayuela, jaja, no lo sé. En fin, creo que en el objeto se revela el sujeto porque son lo mismo, los objetos del sujeto y sus mecanismos, pero sé lo que quieres decir, solo que es difícil que alguien se oculte en algún enunciado, Correa y todos sus términos contrastan la situación de su “espíritu combativo” con su estatus por ejemplo. Tan sólo hay que tener sentido, (no el sentido común, el sentido “común” parece, como bien lo dices, justificar los errores políticos de su dios)

    Correa es marketinero y eso lo beneficia, sea los que estén a favor o en contra, todos lo beneficiamos, somos comentadores del discurso de “moda” y sea para hablar bien o para hablar mal, seguimos encerrados entre las cuatro paredes del “discurso revolucionario” del presidente. Personalmente no le veo ningún problema a aquello, disfruté de la entrevista de Bernard, el presidente hace cosas buenas y malas porque es un ser humano y el estado no es la divinidad sobre la tierra sino una institución de seres humanos imperfectos y el resto depende de nosotros, del tipo que estudia, del que trabaja, del que lee una hora más. Si no fuera él fuera Noboa, jajaja, hay que ver las caras del poder. También es corrupto el que le paga al tramitador, al policía, al vigilante, el que se copia en los exámenes, en fin, saludos.

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