En el nombre del padre

Uncategorized

La misma dinámica de las relaciones personales y lo que tienen de horror. Sobre todo las más cercanas. Joe Hill construye una novela en la que el rock (el heavy metal), los fantasmas y los perros son herramientas de un terror que se centra en algo fundamental: el trato, la relación entre padres e hijos.

“El traje del muerto” (Herat Shaped Box, su título en inglés) es una historia sobrenatural. Jude Coyne (llamado también Judas Coyne, aunque su nombre verdadero sea otro y él decidiera cambiarlo para no tener nada que deberle a su pasado) es el líder y el único integrante vivo que queda de la agrupación ‘El martillo de Judas’, banda contemporánea a Black Sabbath, Iron Maiden y otras. Está en sus cincuenta y tantos. Es divorciado y juega mucho a la traición, incluso de manera inconsciente. De ahí que el juego de palabras que hay detrás de su nombre, Jude (Judas) Coyne (pronunciado Judas Coin o Moneda de Judas), es preciso para acaparar al personaje en su totalidad.

Y como buena estrella de un rock ligado a lo duro e incluso a lo oculto, Jude tiene una colección de objetos bizarros que se transforma en el puntapié de una pesadilla, que empieza una vez que recibe un correo electrónico en el que le informan la venta de un fantasma. Jude lo compra para su colección, que no disfruta, sino que le sirve para mantener toda una imagen e historia alrededor de su figura como estrella.

Entonces todo sucede, el fantasma está detrás de él y no puede escapar porque lo ha comprado. El espectro no se detendrá hasta matarlo y Jude debe buscar la manera de escapar de la embestida, que incluso amenaza con acabar con las personas que tiene alrededor.

Esta es la primera novela publicada de Joe Hill, aunque no la primera que ha escrito. En ella no sólo que se mueve en un terreno que ha sido transitado por su famoso y criticado padre (por cierto, recomiendo mucho este artículo que escribiera Alberto Fuguet en el que habla de King), sino que escoge otro de los intereses paternos: las relaciones en la familia. Tema que trata de excelente forma en dos novelas que han sido llevadas al cine: The Shining y Dolores Clairborne. El horror es algo que está dentro y no se compara al horror de los fantasmas, monstruos y otro arquetipo del terror, cuando la maldad deja de ser teoría y se convierte en práctica.

Por eso somos testigos del escape de Jude Coyne, de su pasado y la relación paterna. Ese es el acto de venganza del fantasma por una hija. Ese es el espacio de relación de aquellas figuras paternas, la resolución de Coyne de no tener descendencia, el amor indescriptible hacia sus perros: Angus y Bon (referencias a AC/DC). Los pasados son temblorosos y disponen cualquier estado del cuerpo y del alma. Hill construye una historia que va más allá de lo que el género requiere, con un final que es clásico en este tipo de narraciones y que resulta refrescante.

Lo mejor es el uso y manejo de la cultura del rock para darle diferentes matices a lo narrado. Lo malo es la traducción, que transforma todo al español sin darle espacio a la lógica. Así, y creo que lo escribí antes aquí mismo, el grupo Nine Inch Nails, de Trent Reznor, pasa a convertirse en “Uñas de 20 centímetros y cosas parecidas”. Pero fuera de eso está el hecho que si bien Hill había decidido usar un diminutivo de su segundo nombre como apellido (Hillstrom), y así evitar las relaciones con su padre, no se avergüenza de ser parte del clan King, junto a su hermano menor, que también escribe. Y es justamente leyendo sobre las relaciones familiares que recuerdo la anécdota que contó el propio Stephen King en una de las tantas entrevistas:

Un día llega a la casa, luego de una de esas reuniones infructuosas con su editor. Estaba cansado, enojado, decepcionado. Llega a su estudio y su pequeño hijo, lo ve y le sonríe y le muestra las hojas en las que ha estado haciendo dibujos. King las ve y descubre que son el manuscrito de la nueva obra en la que trabajaba. El hijo encantado, mostrándole al padre su gran obra y el padre desesperado porque perdió lo que venía trabajando. El niño le pregunta: ¿Te gustó papi? Él le responde de manera afirmativa y mientras le acaricia la cabeza está pensando: ¡Maldito hijo de puta, te voy a matar!

Y así nació The Shining….

2 comentarios en “En el nombre del padre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s