Un sub 26 a la fuerza

Fuguet define a Andrés Caicedo como “el primer blogger de America Latina” y no sé si llega a ese extremo, porque no lo he leído tanto. Quizás sea así, y me puedo hacer una idea con lo poco que he tenido en mis manos de su obra. Hoy estoy en medio de la lectura de su última novela, inacabada, la que presumiblemente estaba escribiendo antes de volarse la cabeza, allá en Cali, en 1977 (en realidad fue una sobredosis de Seconal lo que lo quitó de la vida). “Noche sin fortuna” es la novela en la que leo: “Lo que nunca se llegó a imagina es que fuera la última noche que me viera en esta vida”.

Caicedo es conocido en su natal Colombia, muy conocido. Fuguet lo define también como autor de culto, que se está convirtiendo en leyenda. Recuerdo que en mi viaje a Bogotá intenté comprarme un libro de él, pero no me alcanzó el dinero. Por un lado mejor, porque el libro que me compré, “Érase una vez el amor pero tuve que matarlo”, de Efraím Medina Reyes, simplemente lo perdí en manos ajenas que con un “no sé cómo entregártelo” justifican la apropiación. Expropiación, digamos. Entonces revisé las contratapas de los libros de Caicedo, como “Calicalabozo” y me quedé impactado por lo que leí ahí. Sobre todo por encontrarme con un joven escritor que estaba tan interesado en el cine, teatro, música, así como la literatura, y lo demostraba en su obra.

Hace una semana, en la feria de libros que hizo la Librería Española, encontré tres libros de Caicedo, quizás la cercanía con Colombia permite a editorial Norma enviar algunos ejemplares a Ecuador. Me hice de un ejemplar de “Noche sin fortuna” y leo con fruición, con placer cada una de las páginas, que según el prólogo de Sandro Romero Rey, está incluido con el punto y coma que dejó el autor, antes de meterse 60 pastillas de Seconal, sin temblarle el pulso, y quedarse de 25 años para siempre. “Vivir más de veinticinco años era una insensatez”, habría escrito en algún lado…

Y así me enfrento a una novela que tiene sus errores de redacción evidentes, pero que no repercuten en lo que se cuenta, en lo que está incluido, en esa reflexión de un niño de quince años (la niñez, quizás el tema más importante de la obra de Caicedo) que con inocencia se enfrenta al dolor, a lo que define como dolor, a sus amistades y a una fiesta de una compañera del colegio, a la que tiene que ir, en la que tiene que demostrar que ya sabe bailar. Ese es el espacio para reflexionar sobre su vida, sobre lo apreciable de la soledad y cómo esta puede convertirse en el germen de las decisiones que quizás duelan, quizás.

Y ese dolor remite a Poe, y de cierta manera a Lovecraft, especialmente por la monstruosidad insinuada, esa que va creciendo y se manifiesta de forma tangencial, como en su cuento “Antígona”, que se incluye en esta novela inacabada. Y es en este cuento en el que me topo con alguien que sólo en 25 años pudo hacer de la redacción de un horror algo equiparable a caminar por su ciudad, envuelta en olor a gas, nocturna, violenta y políticamente incorrecta. En “Antígona” la mujer quiere devorar al hombre y hay placer en eso. En “Antígona” la violencia es un deleite para observar. En “Antígona” el final no parece tal cosa.

Luego de recibir el ejemplar de su novela “¡Qué viva la música!”, Caicedo decidió acabar con su vida. Tenía ahí la prueba de su trascendencia, para qué malgastar el tiempo, para qué. Hoy no le damos tanta importancia al acto de vivir, simplemente es y la trascendencia es un camino innecesario y común. La fortuna se mueve cerca de todos y es tan fácil ser “el escogido”. Queda estornudar y buscar la relevancia de ese acto. Lean Caicedo, hay libros de él dando vueltas por ahí.

Anuncios

2 comentarios en “Un sub 26 a la fuerza

  1. Primera recomendación tuya que me tomo bien en serio, estoy en Colombia y conseguí un par de libros de él…de cuentos para comenzar…”Que viva la música” está agotado en todos lados…da gusto como acá si leen bastante a sus escritores, siempre me llevo alguno que me recomienden.

    Veremos como me va con Caicedo.

  2. Primera recomendación tuya que me tomo bien en serio, estoy en Colombia y conseguí un par de libros de él…de cuentos para comenzar…”Que viva la música” está agotado en todos lados…da gusto como acá si leen bastante a sus escritores, siempre me llevo alguno que me recomienden.

    Veremos como me va con Caicedo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s