¿De dónde surge la necesidad de la escritura? (la lucha interna del escritor)

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Leo el ensayo “Mario Vargas Llosa: el guardián ante el abismo”, de Leonardo Valencia e intento diluirme en criterios sobre la construcción de la narrativa, sobre por qué intentar encontrar razones y más que nada darle la validez del oro a la novela como espacio, formato, género o realidad física. Leonardo ha sabido hacer un texto en el que no sólo hace un análisis de lo que es la visión de la novela en Vargas Llosa, sino que se evidencia ahí, en el juego de una lucha entre las creencias personales y las posibilidades de la ficción narrativa, para descolocarme y empujarme a terminar de una vez por todas ese ensayo postergado sobre ‘El libro flotante de Caytran Dölphin’.

Así este “enfrentamiento entre instinto narrativo y consciencia formal”, como escribe Leonardo (recojo algunas de sus impresiones acá) de la obra de Vargas Llosa, también es un acto por precisar el resultado de esa lucha. Tarde o temprano una de las dos opciones gana, y quizás se dan ambas, simultáneamente o separadas por un tiempo prudencial. Eso del ‘demonio del escritor’, la causa de la narrativa; eso de expiar algo que está dentro y transformarlo en obra, es una idea que emparenta al autor con el histérico que hace de la catarsis su única forma de expresión. Y esa perspectiva no puede asustar, ni reducir el acto de la creación de una novela al vacío. Me encanta esa posibilidad, pues ese acto del instinto, que no reviste de importancia para la razón literaria, es quizás el germen fundamental de las obras. El acto del arrojo, lo que hace del autor un ser más cercano al dios, que sin una razón crea, da vida y genera otra versión de la realidad.


El ensayo de Vargas Llosa sobre García Márquez, antes del puñetazo en México, llamado “García Márquez: historia de un deicidio” está cargado de estas referencias. Leonardo alguna vez me comentó cómo leyó este ensayo, que Varguitas se había dedicado a tener guardado y que recién hace poco aceptó su reedición. Fue lo primero que leyó del autor de ‘La ciudad y los perros’ y si no me equivoco lo encontró en la casa de un amigo y lo pidió prestado. Era de la madre del amigo, que apenas se dio cuenta que esa pequeña joya faltaba, exigió su devolución. Eso es exactamente lo que sucede cuando un escritor habla de la escritura: aquello que es de él es tomado por otro y después lo vuelve a tener entre sus manos, ya de otra manera, con alguna claridad.

Entonces, para hablar desde su postura, desde sus demonios, Vargas Llosa escoge a un autor que si bien recoge ciertas directrices de compromiso político de la época (y aún actuales) hace de la realidad –la no escogida, la que le tocó vivir en su niñez- espacio para la ficción, hasta que la realidad se vuelve en un asunto de magia: “García Márquez daba la prueba de excelencia literaria tratando, precisamente, temas de ambientación rural”, escribe Leonardo. Así congenia de cierta manera lo que creía en ese momento y la práctica de la literatura… y sobre todo la idea de lo inevitable, esos demonios que siempre están. Y el demonio en esa época, uno de ellos, era Perú. Por eso las tres primeras novelas de Vargas Llosa (‘La ciudad y los perros’, ‘La Casa Verde’ y ‘Conversación en la Catedral’) juegan a casi lo mismo, a hablar de la realidad peruana a través de la experimentación que lo convierte en algo universal. Sí, Vargas Llosa es un maestro.

Pero el instinto también se filtra a través de la razón y adquiere otros matices, otra estructura. Y está en lo literario, en la repetición de mundos que no necesariamente son copia del que le tocó vivir, si capacidad de elegir. Se produce el cambio: el ensayo sobre Flaubert (en el que ya habla de decisión de escritura), u obras como La Guerra del Fin del mundo. ¿Hay una deuda que el escritor intenta pagar? De seguro, pasa por todos lados y seguirá pasando.

Cuando se agota el demonio es que se llega a una decisión en la narrativa.

A una construcción de novelas en las que el instinto narrativo esté cruzado por algo y a la vez hay que buscar de cierta forma un equilibrio que haga que se convierta todo en una masa sin forma, desde luego. Si Vargas Llosa habló de la escritura de García Márquez era porque así podía hablar de él, de lo que era en ese momento e incluso ofrecer pequeños destellos de lo que iba a venir luego. Si Leonardo escribió sobre la visión de la escritura de novelas de Vargas Llosa es porque de cierta manera también quiere reconocerse en ese proceso de lucha entre inevitabilidad y decisión. Si yo quiero escribir un ensayo sobre la obra de Leonardo es porque también me reconozco en cierta lucha y al final eso te lleva a buscar un por qué que te dé norte…


Y así, luego de leer ese ensayo, con la idea ya firme de que el otro ensayo debe escribirse y ya, voy hasta la habitación y tomo entre mis dedos el ejemplar de ‘El desterrado’, primera novela de Leonardo Valencia, que quizás me dé las luces que me hacen falta y pienso en lo que tengo y en mis motivos para escribir. Al final siempre es una lucha y no importa quién gane, si escribes esa lucha hay muchas posibilidades de encontrar la victoria.

4 comentarios en “¿De dónde surge la necesidad de la escritura? (la lucha interna del escritor)

  1. oeee

    tas invitado al festival de poesía joven Naranjal 2007

    la invitación incluye hotel, jama y un par de locas

    se aceptan paracaidistas (buenas), pero para ellas no hay hotel ni jama

  2. oeee

    tas invitado al festival de poesía joven Naranjal 2007

    la invitación incluye hotel, jama y un par de locas

    se aceptan paracaidistas (buenas), pero para ellas no hay hotel ni jama

  3. Vargas Llosa ha escrito ensayos y artículos en donde se pueden entender un poco más sus pasiones, sus demonios y sus prefrencias. En los tomos de Contra viento y marea se entreve lo que luego será su posición política y estética.
    A propósito, estimado Eduardo, en mi blog (juansecaira1.blogspot.com)he colocado las impresiones que me ha causado tu libro de cuentos, y lo que ha significado para mí.
    saludos,
    Juan.

  4. Vargas Llosa ha escrito ensayos y artículos en donde se pueden entender un poco más sus pasiones, sus demonios y sus prefrencias. En los tomos de Contra viento y marea se entreve lo que luego será su posición política y estética.
    A propósito, estimado Eduardo, en mi blog (juansecaira1.blogspot.com)he colocado las impresiones que me ha causado tu libro de cuentos, y lo que ha significado para mí.
    saludos,
    Juan.

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