Los de arriba y los de abajo

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Ayer fue día de criterios, dubitaciones y entretenimiento. Rosa María Alfaro Moreno, una experta en comunicación y en observatorio de medios de América Latina, estuvo en el país y habló en Quito, habló del peligro de transformar a la vida en un acto de exclusión, de dejar a aquellos que no somos nosotros de lado y detestarlos por ese simple hecho. Habló de las polarizaciones y de lo que vio en Venezuela, por ejemplo, pro algo y en contra de algo. La eterna disyuntiva humana entre los que están a favor o en contra. Una actitud humana, no es culpa de las ideas…

Tenía eso en la cabeza mientras me dirigía a la Plaza del Teatro Sucre, donde se decía que se iban a presentar Los Aterciopelados, como parte del encuentro Cambio Climático, que organizaba la Comunidad Andina. El entretenimiento para dejar por sentado lo que debe ser la protección del medio ambiente, la idea que está más de moda en este momento. Sin ser promocionada a nivel mediático (busqué, busqué, busqué y no encontré nada en los medios. Creí cuando los vi salir a escena), el sitio estuvo lleno de cientos de persaonas, abriéndose espacio, fumando y bebiendo… fumando la yerba nuestra de cada día, para variar.


El grupo salió, tocaron de manera genial. Andrea Echeverri debe ser una de las cantantes más afinadas que he podido escuchar. No le pifio a ninguna y eso es siempre reconfortante… Y hubiera sido todo genial hasta que Miss Kauffman y yo escuchamos detrás de nosotros a unos tipos que folclóricamente decían: “¡Hijo de puta! ¡Pelucón!”, refiriéndose a un individuo que estaba en la terraza de un restaurante que queda en el Teatro Sucre, que según me contaron ahí es un sitio ‘very expensive’ al que puedes entrar únicamente en traje formal. Pues este tipo estaba viendo desde ahí el show, bebiendo una gran copa de vina y bailando al son de la música.

Arriba ese show, abajo nosotros, con el show de esos individuos que desgañitaban su garganta para que el pelucón (parafraseando al Presidente de la República) los escuchara.
El odio gratuito, de cierta manera, porque el tipo de arriba, moviéndose de una manera tan graciosa que hacía recordar ciertos instantes de películas de Buñuel, respondía a todo el estereotipo del adinerado que se convertía en sí mismo en una caricatura… pero no le hacía daño a nadie, sólo a sí mismo. Es gracioso ver ‘clisés’ caminantes…
Pero el odio gratuito es desagradable, por dónde se lo vea.
De un momento a otro los de abajo decidieron que era momento de convertirse en seres inolvidables en la vida del de arriba. Era la inversa de un cuento de Lamborghini… el castigo por tener más dinero, o por el causante de la miseria que debían vivir y los obligaba a lanzar frases de rechazo hacia él. Los de abajo se armaron con los que pudieron, lo intentaron varias veces, pero una sola bastó.

Un chicle voló ocho metros sobre el nivel del suelo, con una velocidad que debió ser de algunos metros, y le cayó en el ojo izquierdo. Risas abajo. Desesperación arriba, el hombre regresó al restaurante y los de abajo, grotescamente humanos, riendo a carcajadas por su logro… Una caricatura es más noble que un remiendo de ser humano…

El de arriba cometió un error, ir a ese restaurante el día del show gratuito, cuando estaban los de abajo, que no podían soportar que él estuviera ahí, porque no era ellos, porque lo que no es ellos no vale la pena. Lindo mundo en el que vivimos.

Miss Kauffman y yo nos fuimos. Solo bastó una mirada de ella para que dejaran de reírse y sintieran lo que son: los de abajo. El acto de exclusión es tan redondo como el planeta tierra.

8 comentarios en “Los de arriba y los de abajo

  1. yo creo que la gente en nuestro país ya se cansó de la desigualdad social, creo que el gobierno q está ahora no es la solución a todo, pero la gente ya ha sentido por muchos años la desigualdad y ahora se ha dado cuenta que esta repugnante diferencia no puede ser tan abismal. O sea, oportunidades para todos, eso es lo que se reclama. Lod e Buñuel es fantástico, diste en el clavo, ya imagino como debió hacer sido ese show, digno para documentarse.

  2. yo creo que la gente en nuestro país ya se cansó de la desigualdad social, creo que el gobierno q está ahora no es la solución a todo, pero la gente ya ha sentido por muchos años la desigualdad y ahora se ha dado cuenta que esta repugnante diferencia no puede ser tan abismal. O sea, oportunidades para todos, eso es lo que se reclama. Lod e Buñuel es fantástico, diste en el clavo, ya imagino como debió hacer sido ese show, digno para documentarse.

  3. concuerdo con ludovico, tratar de justificar una acosa así me parece desproporcionado y falaz. Oportunidades según tus capacidades, reza el credo comunista, y qué tiene que ver eso con un tipo bailando en un restaurante y víctima de una agresión tan torpe como innecesaria?
    a propósito, ¿es la hora de un cambio, o del resentimiento social aupado por el estado? si es así, chiclezazo a todo el que sea diferente a mí. Por favor.

  4. concuerdo con ludovico, tratar de justificar una acosa así me parece desproporcionado y falaz. Oportunidades según tus capacidades, reza el credo comunista, y qué tiene que ver eso con un tipo bailando en un restaurante y víctima de una agresión tan torpe como innecesaria?
    a propósito, ¿es la hora de un cambio, o del resentimiento social aupado por el estado? si es así, chiclezazo a todo el que sea diferente a mí. Por favor.

  5. Es la mierda que Eduardo dice rebosa a Quito: la política, el “resentimiento social”, está en todas partes. Ahora habría que ver en qué tono ese “pelucón” estaba bailando: si se burlaba de la gente de abajo y hacía gala de su “billeticidad”, de que estaba en una posición privilegiada, pues bien puesto el chicle. Si no fue así, pues reprochable es lo que hicieron “los de abajo”. Pero lo vuelvo a decir, la gente está arrecha y hay que tener cuidado.

    He escuchado estos comentarios: “Esto pasa por culpa de todos los ladrones que han saqueado el país, por las fortunas mal habidas”. Lamentablemente las generalizaciones son las que primero aparecen y hay quienes dicen que todo lo que está en una masa piensa igual.

    Pero es cierto, la culpa de estas reacciones es por 200 años de latrocinio de unas 100 o 200 familias que creyeron que este país era su hacienda. La cuestión es ahora no culpar a todos, pero sí a los culpables. ¿Caza de brujas? No creo. Hora de poner orden en casa después de tanta mierda sí.

  6. Es la mierda que Eduardo dice rebosa a Quito: la política, el “resentimiento social”, está en todas partes. Ahora habría que ver en qué tono ese “pelucón” estaba bailando: si se burlaba de la gente de abajo y hacía gala de su “billeticidad”, de que estaba en una posición privilegiada, pues bien puesto el chicle. Si no fue así, pues reprochable es lo que hicieron “los de abajo”. Pero lo vuelvo a decir, la gente está arrecha y hay que tener cuidado.

    He escuchado estos comentarios: “Esto pasa por culpa de todos los ladrones que han saqueado el país, por las fortunas mal habidas”. Lamentablemente las generalizaciones son las que primero aparecen y hay quienes dicen que todo lo que está en una masa piensa igual.

    Pero es cierto, la culpa de estas reacciones es por 200 años de latrocinio de unas 100 o 200 familias que creyeron que este país era su hacienda. La cuestión es ahora no culpar a todos, pero sí a los culpables. ¿Caza de brujas? No creo. Hora de poner orden en casa después de tanta mierda sí.

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