Narrativa de Guayaquil (1)

“Círculo vicioso para principiantes”, de Miguel Antonio Chávez

De entrada me parece un libro extraño. Y extraño porque es de dos lecturas, o quizás de tres. Cada una separada por una temporalidad equis. ¿Por qué? Porque ‘Círculo vicioso para principiantes’ es un libro que de un solo acercamiento no produce estricto placer. ¿Eso es malo? Desde luego que no. Es un hecho que nos remite a una propuesta narrativa que quiere hacer del arte de los cuentos algo más que simplemente contar un a historia con final sorpresivo.

Y eso lo convierte en un libro extraño. Incluso más allá de la vanguardia –quizás el mayor mérito sea que no deja de ser un libro de literatura que intenta renovar la posibilidad narrativa-, hasta llegar a una experiencia lectora que descoloca y al final, sin duda, encanta.

En un primer momento llegué a pensar que no estaba bien logrado. Solange Rodríguez me lo prestó y lo leí. Sentí que tenía un libro que no podía comprender del todo y sé que muchos lo vieron así…

No hay peor error que no comprender algo. O al menos no hacer el intento. La semana pasada en Guayaquil Miguel me obsequió nuevamente su libro. Lo leí otra vez. Habían pasado muchos meses y me di cuenta de lo que me estaba perdiendo. ‘Círculo vicioso para principiantes’ es una obra que intenta destrozar las posibilidades del cuento, sin salir de sus espacios. Hay mucho de publicidad, desde luego. Algunos relatos parecen trabajos de agencias (Miguel trabajó durante mucho tiempo en una agencia de publicidad), pero es una postura formal. Desde la forma es que se empieza a rehacer lo narrativo para confundir y hacerte partícipe de cuentos en los que todo se puede narrar.

Obvio, son cuentos cortos, algunos microcuentos. Pero no son relatos inconclusos. Hay un fin en cada uno, un fin que remite a una serie de ideas, lo que al menos muestra que hay un trabajo reflexionado de lo que puede ser una narración. La flecha certera que deja esquirlas por cualquier lugar. “Dime algo que me quedo dormido” es una pieza excelente. Una narración que consigue evidenciar una decepción que se ha producido entre los dos personajes que la integran, siendo ella la verdadera protagonista de esta historia. “Del diario íntimo de sir Paul McGear (fragmento)” juega con la sorpresa y el humor (hay mucho humor en la obra de Miguel Antonio Chávez) y ofrece un relato verosímil desde la postura de un inglés aventurero que suena a Phineas Phogg. “Apología del choclo” es una joya que cierra el libro, quizás con la conciencia de que el juego de esa narrativa está completo.

El hecho es que para muchos (y yo en su momento, como lo expliqué al inicio) no entienden que la narrativa es un juego, y se lo puede dejar de manifiesto, sin vergüenza y con decisión. Eso es lo que hizo Miguel con su libro y lo que puede costar. Pero vale la pena repetir que si toman en sus manos esos círculos viciosos… estarán ante un gran libro.

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4 comentarios en “Narrativa de Guayaquil (1)

  1. Roberto, creo que está en librerías de Guayaquil, pero le preguntaré al autor para que sepas dónde adquirirlo…

    Saludos

  2. Roberto, creo que está en librerías de Guayaquil, pero le preguntaré al autor para que sepas dónde adquirirlo…

    Saludos

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