A rey muerto, rey puesto

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¿Qué se supone que es el ajedrez? ¿Es simplemente un juego de destrezas mentales? ¿Es un juego de tácticas? ¿Es el juego para inteligentes? ¿Es acaso eso que jugaba Kubrick en los descansos de sus filmes? (y bien que se sabe que Kubrick era un pequeño dictador) ¿Es un espacio para demostrar el poderío sobre alguien? ¿Es todas las anteriores en sumatoria?

El ajedrez es aquel juego que yo veía a mi padre jugar cuando era pequeño, a veces con alguien, otras veces contra una máquina que se compró, la misma que iba memorizando las jugadas con las que le ganaban las partidas. Para mí era ese terreno de le expectativa, de la creación de absolutos, del ego entendido como triunfo del espíritu. El ajedrez era la mesa y el germen para hacerse uno mismo. Sin embargo yo preferí ser el espectador, como uno de esos tantos que vieron esa partida entre el campeón mundial de ajedrez, Garry Kasparov contra el argentino Juan Carlos de las Heras, que terminó con el sudamericano ganándole al soviético, en medio de la algarabía de la gente que estaba alrededor y que no lo podían creer. Era 1993.

Patricio Burbano utiliza este hecho (así como el material que lo documenta) para plantear un juego, una puesta en escena de la que nos convertimos en esos espectadores de una jugada sutil y maestra. Vemos una partida y la sorpresa, lo que sin duda es la mejor definición de lo que puede ser el ajedrez. ‘A la caza del rey’ es un cortometraje que Patricio escribió y dirigió en Buenos Aires, Argentina, donde se encuentra estudiando. Con un poco más de 11 minutos de duración, el corto es la prueba de un ego que no es necesariamente busca la gloria, sino simplemente sentarse como un domingo cualquiera en algún parque y mostrar que es capaz de contar una historia.

De las Heras jugando ajedrez con ¿Patricio?… tengo la ligera impresión que él aparece en su corto

Y la historia es sencilla. El vencedor de Kasparov se enfrenta a un contrincante desconocido, quien le escribe las jugadas a través de carta. Esa batalla epistolar es lo que vemos, comprimidos un año en esas elipsis que nos permiten reconocer cuando un trabajo es redondo. Pero no redondo por regresar al mismo punto, sino en la conformación de una postura y de un universo. El ajedrez es un juego, es un espacio de sorpresas y eso hay que tener en cuenta desde el primer momento, cuando la narración, en ruso, nos cuenta la historia de la invención del juego. Y la sorpresa no es acabar el juego y vencer, sino reír al final. Reír porque Burbano consiguió que de las Heras actúe como él mismo en el cortomatraje.

Ese ego al que hago referencia en el corto no es el ego de alguien que busca atención, sino el ego del bromista. Del gran bromista que probablemente se esconda en Patricio, y que sin duda está en ‘A la caza del rey’. Y por bromista no hablo de mal comediante o humor fácil. Para nada, sino de aquel ser que puede ver una imagen completa y se permite una sonrisa. En el camino nos extiende la mano y nos lleva a conversar sobre ese hecho, a reírnos con él. Ese es el mayor ajedrecista de todos. El que gana o pierde, le da la mano al contrincante, y saluda a los que están alrededor. Y eso debe ser humor, antes que cualquier cosa.

Filmada en su mayoría en blanco y negro, obviamente como las piezas de un tablero común y corriente, con hermosa música interpretada por Keith Jarrett y de Gideon Kremer, ‘A la caza del rey’ es un trabajo que no sólo me resultó grato de ver, sino que me permitió jugar a la confidencia con un director que nos acerca al juego y nos permite ver cómo, poco a poco, quien vence al rey está venciendo a todos aquellos que el vencido acabó antes.

Kasparov en una de sus partidas argentinas

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Miguel Antonio Chávez escribió un post interesante también sobre el corto de Patricio. Lo pueden leer aquí.

8 comentarios en “A rey muerto, rey puesto

  1. Querido Eduardo:

    Muchas gracias por tus palabras sobre la película. Sólo quería hacer un par de aclaraciones. El ajedrecista que aparece en esa foto junto a De las Heras no soy yo, sino otro jugador amigo de De las Heras en la vida real.

    Todos los personajes que aparecen en la película salen de ellos mismos, incuídos el ruso (Eugenio Shishkin) y el niño (Alexander Kovaliov, gran maestro en la vida real).

    Otra cosa, la música de la película es del compositor estoniano Arvö Part, pero la interpretan Jarret y Kremer.

    Un gran abrazo,

    Patricio Burbano.

  2. Querido Eduardo:

    Muchas gracias por tus palabras sobre la película. Sólo quería hacer un par de aclaraciones. El ajedrecista que aparece en esa foto junto a De las Heras no soy yo, sino otro jugador amigo de De las Heras en la vida real.

    Todos los personajes que aparecen en la película salen de ellos mismos, incuídos el ruso (Eugenio Shishkin) y el niño (Alexander Kovaliov, gran maestro en la vida real).

    Otra cosa, la música de la película es del compositor estoniano Arvö Part, pero la interpretan Jarret y Kremer.

    Un gran abrazo,

    Patricio Burbano.

  3. Patricio querido…

    Yo sigo con la idea de cazarte por el corto, incluso creo que lo veré con el dedo en el ‘pause’ para estar seguro… jajajaja

    Y tienes razón con lo otro, pero fue un ‘error no forzado’ que ya arreglé… debí decir “interpretada por”…

    Un abrazo y salud por tu gran trabajo!

  4. Patricio querido…

    Yo sigo con la idea de cazarte por el corto, incluso creo que lo veré con el dedo en el ‘pause’ para estar seguro… jajajaja

    Y tienes razón con lo otro, pero fue un ‘error no forzado’ que ya arreglé… debí decir “interpretada por”…

    Un abrazo y salud por tu gran trabajo!

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