El retorno a Guayaquil

La ciudad es estrictamente el mismo caldero de siempre, la misma urbe de inconsistencias, el lugar de mis amores… debo decirlo así. Incluso para aquellos que ven en Guayaquil el sitio de los monos, de la futilidad, de la farra perpetua, de la fama estúpida, de los gritos…

Parafraseando al poeta Mussó, o al poeta Carrión (no recuerdo exactamente quién me lo dijo): “En Guayaquil existe la poesía”. Pues yo diría: “En Guayaquil existe el arte”, más que en otra ciudad que ostenta una bienal sobre su territorio; o una Capital en la cual todos son artistas, que viven bajo ese régimen y estado, llenos de sustancias estupefacientes como gasolina del arte… No es mi intención ser moralista con esto que digo, pero en una urbe donde la potencia del arte es prácticamente nula surge mejor el espectro y el compromiso con lo que uno hace. De eso no tengo duda.

Guayaquil es tan distinta y a la vez una suerte de distancia. Las mujeres no saben vestirse, parecen a punto de reventarse por esos atuendos que usan y que les cortan la respiración, haciendo que los cuerpos salgan de lugar. En Quito las mujeres (y hombres) buscan ser originales, pero esa originalidad es compartida por más personas y deja de ser tan original. Es el caos de la originalidad. Hay un tipo al que le digo ‘Satan’, y a otro que se parece a él, pero más pequeño, le digo ‘Satan’s little helper’.

Ayer, los centros comerciales me supieron a normalidad, los pude sentir míos y ver a la gente que ya había visto alguna vez caminar de un lado al otro. Ayer la cerveza supo a manjar, con J. hablándome sobre la película de Johnny Depp y John Malkovich, y la mesera entregándonos la tarjeta de crédito porque ya no tenía cupo, y la risa. Hablando de mujeres, de las nuestras (hablo de la de él y la mía), del dolor intrínseco que no nos podemos sacar de encima, de los golpes sobre las paredes, de Kien y de Canetti, del daño que nos ha hecho esa literatura, de la poesía, del ‘mejor lector de poesía’ que solo lo puede dar Guayaquil, de esa librería que no puedo encontrar, de cómo usamos todo lo que se nos diga en nuestra contra, las quejas, los momentos de paz, las composiciones… Guayaquil me permite esa paz que supuse la iba a encontrar en otro lugar. Al final está conmigo.

Y obviamente, el retorno significa llamadas, saludos, abrazos, buenas nuevas y comprensiones por encima del común de los mortales. Es mi sobrino pidiéndome chicle apenas me ve aparecer, o mi abuela contándome chistes o ella, que me escribe para decirme “Yo sé que no fui buena para ti a la larga… pero debes dejarme de lado”… y le doy la razón y le agradezco la sinceridad. En Quito no es que no haya sinceridad, sino demasiados incrédulos y desconfiados….y eso convierte a una ciudad en un espacio muerto, eso es lo que agota y desespera.

¡Pero qué calor de mierda es el que hace por acá!

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18 comentarios en “El retorno a Guayaquil

  1. Siempre es interesante volver, pero que no sea una obligación quedarse. Es hermoso a pesar del calor ¿verdad?.
    (Ya veo que Bolaño también te ha arrebatado).
    Saludos

  2. Siempre es interesante volver, pero que no sea una obligación quedarse. Es hermoso a pesar del calor ¿verdad?.
    (Ya veo que Bolaño también te ha arrebatado).
    Saludos

  3. vivir entre quito y guayaquil es bacan amigo, pero no por su mundo literario y cultural… sino porque es un abismo inconsolable y maravilloso, dale su tiempo a la capital… Todo lo que dices es muy cierto, yo me di cuenta de las maravillas que hay en guayaquil , por lo menos en el sentido de lectores y espectadores, los monos somos curiosos y lamparosos creo por eso somos un buen publico. Pero como dices las maravillas de una ciudad vienen de conversar con los amigos… yo extraño mucho Quito, fui muy feliz ahí pero con Guayaquil la cosa es y sera siempre más complicada.

    un abrazo que bueno saber de ti y ver que escribes en donde sea… te queria decir desde hace años que leí un libro del Villa Matas que se llamaba Bartbly y compañia, por eso que andabas diciendo de Bartelbly.

    Bueno pues no estaba de acuerdo y es más o menos por lo que me decias el otro día… y porque despues de leer este libro donde el Villa Matas (el dice que es bartelbly el tambien) hace un estudio y una antologia de grandes escritores que nunca más escribieron….

  4. vivir entre quito y guayaquil es bacan amigo, pero no por su mundo literario y cultural… sino porque es un abismo inconsolable y maravilloso, dale su tiempo a la capital… Todo lo que dices es muy cierto, yo me di cuenta de las maravillas que hay en guayaquil , por lo menos en el sentido de lectores y espectadores, los monos somos curiosos y lamparosos creo por eso somos un buen publico. Pero como dices las maravillas de una ciudad vienen de conversar con los amigos… yo extraño mucho Quito, fui muy feliz ahí pero con Guayaquil la cosa es y sera siempre más complicada.

    un abrazo que bueno saber de ti y ver que escribes en donde sea… te queria decir desde hace años que leí un libro del Villa Matas que se llamaba Bartbly y compañia, por eso que andabas diciendo de Bartelbly.

    Bueno pues no estaba de acuerdo y es más o menos por lo que me decias el otro día… y porque despues de leer este libro donde el Villa Matas (el dice que es bartelbly el tambien) hace un estudio y una antologia de grandes escritores que nunca más escribieron….

  5. bueno pues todo se resumia a tener una visión sacra de los libros. Mijo pero Bartebly era un escribente y para mi su I rather not do it no se referia a escribir, sino a no poder dejar de hacerlo.

    Pero bueno no se porque te lo pongo por aquí. otro abrazo amigo, ya sabes la nostalgia y tantas cosas.

    como dice esta cancion que estoy escuchando querido Edu, cuando empieza tu ultimo suspiro te das cuenta que tu demonio es tu mejor amigo…

    que lindo ver que disfrutas los sintomas…

  6. bueno pues todo se resumia a tener una visión sacra de los libros. Mijo pero Bartebly era un escribente y para mi su I rather not do it no se referia a escribir, sino a no poder dejar de hacerlo.

    Pero bueno no se porque te lo pongo por aquí. otro abrazo amigo, ya sabes la nostalgia y tantas cosas.

    como dice esta cancion que estoy escuchando querido Edu, cuando empieza tu ultimo suspiro te das cuenta que tu demonio es tu mejor amigo…

    que lindo ver que disfrutas los sintomas…

  7. Muy interesante la descripción de Guayaquil, una tierra hermosa, igual que Quito.
    Cada una tiene sus pros y contras.
    Es cierto lo del carácter de los de Quito, será que desconfían porque están tan cerca del poder institucional. O por la maldita idiosincracia.
    Bueno, no tengo el gusto de conocerle; me atrevo a escribirle porque me gustó el blog.
    Saludos

  8. Muy interesante la descripción de Guayaquil, una tierra hermosa, igual que Quito.
    Cada una tiene sus pros y contras.
    Es cierto lo del carácter de los de Quito, será que desconfían porque están tan cerca del poder institucional. O por la maldita idiosincracia.
    Bueno, no tengo el gusto de conocerle; me atrevo a escribirle porque me gustó el blog.
    Saludos

  9. “Yo sé que no fui bueno para ti a la larga… pero debes dejarme de lado

    loca!

    confiesa: nadie se acordaba de vos por acá

  10. “Yo sé que no fui bueno para ti a la larga… pero debes dejarme de lado

    loca!

    confiesa: nadie se acordaba de vos por acá

  11. Con Miguel Chávez conversábamos un día y hacíamos una comparación Guayaquil-Los Ángeles Quito-Nueva York.

    Guayaquil podría ser como Los Ángeles, una ciudad dominada por la farándula, el marketing, etc; pero con muestras de vida artística que aunque pequeñas son importantes.

    Y Quito, pues no es como Nueva York, pero el ambiente artístico se mueve duro allá.

    Uno y otro ambiente a veces cansan, pero cuando uno se separa de ellos a veces es necesario volver, aunque sea por poco tiempo.

    Saludos,
    Jorge O.

  12. Con Miguel Chávez conversábamos un día y hacíamos una comparación Guayaquil-Los Ángeles Quito-Nueva York.

    Guayaquil podría ser como Los Ángeles, una ciudad dominada por la farándula, el marketing, etc; pero con muestras de vida artística que aunque pequeñas son importantes.

    Y Quito, pues no es como Nueva York, pero el ambiente artístico se mueve duro allá.

    Uno y otro ambiente a veces cansan, pero cuando uno se separa de ellos a veces es necesario volver, aunque sea por poco tiempo.

    Saludos,
    Jorge O.

  13. ey excelente comparación, guayaquil like L.A. (pero no L.a A.lborada) en medio de tanta podredumbre farandulera por ahí siempre sale algo bueno…

  14. ey excelente comparación, guayaquil like L.A. (pero no L.a A.lborada) en medio de tanta podredumbre farandulera por ahí siempre sale algo bueno…

  15. chucha la cagaste, escribes bonito, pareces inteligente y sigues con las mismas semillas de regionalismo que después hacen que este país se separe, todo lo endulzas con esto del arte, y blabla, ojalá nunca te dediques a la política. te falta un viajecito a algún lado segúramente tu techo mental crecerá un par de pisos.

  16. chucha la cagaste, escribes bonito, pareces inteligente y sigues con las mismas semillas de regionalismo que después hacen que este país se separe, todo lo endulzas con esto del arte, y blabla, ojalá nunca te dediques a la política. te falta un viajecito a algún lado segúramente tu techo mental crecerá un par de pisos.

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